Baterías de coches eléctricos: 10.000 vehículos analizados, Tesla vs BYD y un Kia calcinado | ElectricosTV 436

La degradación de las baterías, el coste de los recambios y la resistencia real de los coches eléctricos protagonizan el nuevo episodio de ElectricosTV, donde analizamos un estudio sobre 10.000 vehículos, la comparación entre un Tesla y un BYD y el sorprendente caso de un Kia e-Niro calcinado que todavía seguía funcionando.

La durabilidad de los coches eléctricos y, especialmente, de sus baterías vuelve a ser la gran protagonista del nuevo episodio de ElectricosTV. Esta semana repasamos varios casos reales que permiten comprobar cómo envejecen estos vehículos cuando acumulan kilómetros, sufren un uso intensivo o incluso se enfrentan a daños extremos.

En el programa analizamos los resultados de un estudio realizado sobre 10.000 coches eléctricos, descubrimos qué modelo conserva más capacidad de batería después de recorrer 100.000 kilómetros y repasamos una comparativa muy particular entre un Tesla y un BYD realizada desde el punto de vista de unos mecánicos de desguace.

También conocemos el sorprendente caso de un Kia e-Niro que acabó completamente calcinado, pero cuya batería de alta tensión permaneció protegida y permitió que el vehículo continuase funcionando.

Analizan 10.000 coches eléctricos para comprobar la degradación de sus baterías

Comenzamos el episodio con una de las investigaciones más interesantes publicadas recientemente sobre la vida útil de las baterías. El estudio reúne alrededor de 10.000 pruebas de salud realizadas a diferentes coches eléctricos y permite comparar cómo conservan su capacidad después de recorrer decenas de miles de kilómetros.

El resultado más destacado corresponde al Kia e-Niro. Después de superar los 100.000 kilómetros, su batería todavía conservaba más del 97% de su capacidad original, una cifra que supone una degradación mínima para un vehículo con ese nivel de uso.

En el vídeo analizamos en profundidad los resultados del estudio sobre la batería de miles de coches eléctricos y explicamos por qué los modelos de Kia y Hyundai aparecen entre los vehículos mejor posicionados.

Este tipo de datos resulta especialmente relevante porque la degradación continúa siendo una de las principales preocupaciones de quienes se plantean comprar un coche eléctrico, sobre todo cuando se trata de una unidad de segunda mano.

Sin embargo, los resultados obtenidos demuestran que una batería correctamente gestionada puede conservar gran parte de su capacidad incluso después de recorrer 100.000 kilómetros. También confirman que la vida útil no depende únicamente del kilometraje, sino de factores como la temperatura, la frecuencia de la carga rápida, los hábitos de carga y el tiempo que el vehículo permanece con niveles de batería muy altos o muy bajos.

Unos mecánicos comparan un Tesla con un BYD pieza por pieza

El segundo bloque del programa nos lleva hasta un desguace, donde unos mecánicos han comparado un Tesla Model 3 con un BYD desde una perspectiva muy diferente a la habitual.

En lugar de limitarse a revisar la autonomía, la potencia o el equipamiento, la comparativa se centra en la procedencia de los componentes, la facilidad para encontrar recambios y el precio de algunas de las piezas más importantes.

Una de las primeras conclusiones es que resulta cada vez más difícil asociar un vehículo con un único país. Aunque Tesla es una compañía estadounidense, muchos de los componentes presentes en sus coches proceden de China, Alemania o Reino Unido. BYD utiliza numerosas piezas fabricadas en China, pero también recurre a proveedores europeos como Bosch o Continental.

La mayor sorpresa aparece al analizar los recambios. Según los precios localizados por los mecánicos, un faro del Tesla costaría alrededor de 432 euros, mientras que la misma pieza para el BYD superaría los 1.200 euros. El airbag del volante también sería considerablemente más económico en el Tesla.

En el caso de la batería de alta tensión, los mecánicos encontraron una unidad nueva para el Tesla por unos 11.600 euros, mientras que para el BYD solamente localizaron una batería de segunda mano anunciada por aproximadamente 10.000 euros.

En nuestro análisis sobre la comparativa entre un Tesla y un BYD realizada por mecánicos explicamos por qué la disponibilidad de documentación y recambios puede ser tan importante como la autonomía o el precio de compra.

El resultado no deja un ganador absoluto. BYD ofrece una propuesta competitiva y una tecnología de batería desarrollada internamente, mientras que Tesla cuenta con una ventaja importante en disponibilidad de piezas, documentación y facilidad para localizar determinados componentes.

Un Kia e-Niro calcinado que todavía funciona

La tercera historia del episodio tiene como protagonista a un Kia e-Niro de 2024 con apenas 6.000 kilómetros. El vehículo fue quemado de forma intencionada y terminó en un desguace con una parte importante de su carrocería completamente calcinada.

Pese a su estado exterior, los mecánicos comprobaron que el sistema eléctrico seguía respondiendo y que el coche todavía podía desplazarse por sus propios medios.

La explicación se encuentra bajo el vehículo. El incendio afectó principalmente a la zona superior y trasera, pero no alcanzó el paquete de baterías instalado en los bajos. La estructura de protección evitó que el fuego comprometiera las celdas y el circuito de alta tensión permaneció aislado.

El caso del Kia e-Niro calcinado cuya batería continuaba funcionando ayuda a entender una diferencia fundamental: que un coche eléctrico sufra un incendio no significa necesariamente que se haya incendiado su batería.

Cuando el fuego no alcanza el paquete de alta tensión y no se produce una fuga térmica, los principales elementos del sistema de propulsión pueden permanecer protegidos. Este Kia e-Niro es un ejemplo extremo de la resistencia que pueden ofrecer la ubicación y la estructura de seguridad de una batería moderna.

Un BYD Dolphin también sorprende después de 200.000 kilómetros

Como información relacionada con la durabilidad, también repasamos el caso de un BYD Dolphin utilizado diariamente como vehículo de trabajo que ha alcanzado los 200.000 kilómetros.

Durante su revisión, el mecánico comprobó que la suspensión, los frenos, el interior y buena parte de sus principales componentes se mantenían en un estado sorprendentemente bueno. Las pastillas y los discos de freno presentaban mucho menos desgaste del esperado gracias, en parte, al uso habitual de la frenada regenerativa.

La revisión del BYD Dolphin con 200.000 kilómetros que se mantiene en un estado impecable todavía deja una cuestión pendiente: no se ha publicado una medición completa del estado de salud de su batería.

Aun así, el buen estado del resto del vehículo demuestra que un coche eléctrico sometido a un uso profesional puede alcanzar kilometrajes elevados sin presentar un desgaste excesivo en frenos, suspensión o habitáculo.

Dale al play al nuevo episodio de ElectricosTV

Esta semana, ElectricosTV pone el foco en una de las cuestiones más importantes para el futuro del coche eléctrico: su durabilidad real.

Los resultados obtenidos por el Kia e-Niro después de 100.000 kilómetros, el buen estado del BYD Dolphin con 200.000 kilómetros, la comparativa de recambios entre Tesla y BYD y la resistencia del Kia calcinado ofrecen una visión mucho más completa de cómo envejecen estos vehículos.

Ahora es momento de conocer todos los detalles, así que dale al play al nuevo episodio de ElectricosTV y descubre qué modelos están demostrando una mayor resistencia con el paso de los kilómetros.

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