Analizan 500.000 baterías de coches eléctricos y el resultado tras 150.000 km sorprende

Un análisis de más de 500.000 pruebas realizadas a coches eléctricos usados revela cuánto se degradan realmente sus baterías: tras 150.000 kilómetros, buena parte de los modelos estudiados todavía conserva alrededor del 90% de su capacidad original.
Estudio de la degradación de la batería tras 150.000 km en un coche eléctrico

La degradación de la batería sigue siendo uno de los grandes temores a la hora de comprar un coche eléctrico, especialmente cuando hablamos del mercado de segunda mano. Sin embargo, un enorme análisis realizado sobre vehículos reales aporta datos bastante más tranquilizadores: después de 150.000 kilómetros, la mayoría conserva alrededor del 90% de su capacidad original.

  1. 500.000 pruebas desvelan cuánto se degradan realmente las baterías
  2. Mercedes EQA, Hyundai IONIQ 5 y BMW i4, entre los mejores
  3. Dos coches iguales pueden tener baterías muy diferentes
  4. El paso del tiempo da la razón al coche eléctrico

500.000 pruebas desvelan cuánto se degradan realmente las baterías

Aviloo, compañía austriaca especializada en diagnóstico de baterías, ha analizado más de 500.000 pruebas realizadas entre 2022 y 2026 sobre 20 modelos eléctricos populares. Los vehículos proceden de Europa, América, Asia y Australia, por lo que la muestra incluye coches utilizados en condiciones y climas muy diferentes.

El parámetro utilizado es el conocido como State of Health o SoH. Dicho de una forma sencilla, indica qué porcentaje de la capacidad útil inicial continúa disponible después del uso y del paso del tiempo.

Aviloo estudió el comportamiento de las baterías en tres puntos de referencia: 50.000, 100.000 y 150.000 kilómetros. La conclusión general es clara: hay degradación, pero en la mayoría de los coches resulta bastante menor de lo que podría pensar un comprador que todavía desconfíe de la durabilidad de esta tecnología.

De hecho, 16 de los 20 modelos estudiados mantienen un SoH mediano igual o superior al 90% cuando alcanzan los 150.000 kilómetros.

Mercedes EQA, Hyundai IONIQ 5 y BMW i4, entre los mejores

Las diferencias entre coches comienzan a apreciarse relativamente pronto. A los 50.000 kilómetros, el Hyundai IONIQ 5 se sitúa en la parte alta del estudio con aproximadamente un 97% de capacidad, mientras que el Nissan Leaf ZE1 ronda el 91%. A los 100.000 kilómetros, el IONIQ 5 continúa destacando con alrededor del 95%.

IONIQ 5 - 2025
IONIQ 5 - 2025

Es al llegar a los 150.000 kilómetros cuando el ranking resulta especialmente interesante para el mercado de ocasión.

Entre los mejores aparecen el Mercedes-Benz EQA, con aproximadamente un 94% de SoH, el Hyundai IONIQ 5, con alrededor del 93,8%, y el BMW i4, con cerca del 93,6%. En la práctica, hablamos de conservar más de nueve décimas partes de la capacidad útil después de haber recorrido una distancia considerable.

En la zona baja encontramos modelos como el Renault Zoe, con aproximadamente un 87,3%, el MINI Cooper SE, con cerca de un 87,1%, y el Nissan Leaf ZE1, que ronda el 86,7%. Incluso estos resultados quedan bastante lejos de representar una batería agotada.

Dos coches iguales pueden tener baterías muy diferentes

Aquí aparece probablemente la conclusión más importante del estudio: comprar un eléctrico usado fijándose únicamente en los kilómetros puede ser un error.

Aviloo ha encontrado diferencias importantes entre unidades de un mismo modelo. Es más, la dispersión aumenta conforme crece el kilometraje y puede superar los 16 puntos porcentuales de SoH en determinados modelos a los 150.000 kilómetros.

Esto significa que dos coches aparentemente idénticos, con una antigüedad y kilometraje similares, pueden encontrarse en situaciones bastante distintas.

El tamaño de la batería también influye. Según Aviloo, los paquetes pequeños suelen necesitar más ciclos de carga para recorrer la misma distancia y, de media, pueden sufrir un envejecimiento mayor. A ello se suman factores como la temperatura, el número de ciclos, las tensiones entre celdas y el historial de utilización del vehículo.

Por este motivo, conocer el SoH real mediante un diagnóstico independiente empieza a tener tanta importancia en un eléctrico usado como revisar el historial de mantenimiento en un coche de combustión.

El paso del tiempo da la razón al coche eléctrico

Estos datos deberían ayudar a eliminar uno de los mitos que más daño ha hecho al coche eléctrico: la idea de que su batería estará prácticamente acabada después de unos pocos años.

Que numerosos modelos mantengan alrededor del 90% de capacidad tras 150.000 kilómetros es una muy buena noticia. Pero, para mí, el dato verdaderamente relevante es otro: no deberíamos comprar un eléctrico usado sin conocer el estado real de su batería.

En los próximos años creo que el certificado de salud de batería terminará convirtiéndose en algo prácticamente imprescindible. El kilometraje seguirá siendo importante, pero un coche con 120.000 kilómetros y una batería muy bien conservada podría ser una compra mucho mejor que otro con 80.000 kilómetros que haya sufrido un uso especialmente exigente.

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