Unos mecánicos de desguace comparan un Tesla con un BYD: no hay un ganador claro

Unos mecánicos han comparado un Tesla Model 3 con un BYD desde una perspectiva poco habitual: no solo fijándose en precio, potencia o autonomía, sino también en el origen de sus componentes y el coste de sus recambios. El resultado deja una conclusión interesante: entre el eléctrico “americano” y el chino, las diferencias no son tan claras como muchos podrían pensar.

piezas-tesla-vs-byd

La rivalidad entre Tesla y BYD ya no se libra solo en cifras de ventas o en grandes presentaciones comerciales. También ha llegado a los talleres, a los desguaces y a quienes ven los coches eléctricos desde una perspectiva mucho más práctica: cuánto cuestan, qué piezas montan y qué ocurre cuando hay que reparar un golpe.

Un vídeo publicado por unos mecánicos ha puesto frente a frente a un Tesla Model 3 y a un BYD, dejando una conclusión bastante menos evidente de lo que muchos esperaban. Sobre el papel, uno parece más potente y el otro más barato, pero cuando se entra en el terreno de los recambios y del origen de sus componentes, el resultado se vuelve mucho más interesante.

Tesla Model 3 contra BYD: dos eléctricos con filosofías distintas

La comparativa arranca con una diferencia clara de precio. Según explican en el vídeo, el BYD parte de unos 35.000 euros, mientras que el Tesla Model 3 se sitúa en torno a los 38.800 euros, actualmente su precio es inferior. Es decir, el modelo chino juega la carta de ser algo más accesible, aunque el Tesla puede reducir su coste final con posibles ayudas o promociones disponibles en el momento de compra.

En prestaciones, el Model 3 también parece tomar ventaja. Los mecánicos señalan una potencia de 283 caballos para el Tesla, frente a los 204 caballos del BYD. Es una diferencia notable para quien busque una respuesta más contundente al acelerador, aunque no todos los conductores priorizan ese apartado en un coche eléctrico de uso diario.

Autonomía: la teoría vuelve a chocar con la realidad

Otro de los puntos clave es la autonomía. El Tesla anuncia 513 kilómetros bajo ciclo WLTP, aunque en el vídeo estiman que en uso real podría moverse alrededor de los 400 kilómetros. En el caso del BYD, la cifra homologada sería de 420 kilómetros, con una autonomía real aproximada de 340 kilómetros.

La reflexión que dejan los mecánicos es clara: las cifras oficiales sirven para comparar, pero no siempre reflejan lo que el conductor encontrará en carretera. Factores como la velocidad, la temperatura, el tipo de vía o el uso de la climatización pueden cambiar mucho el resultado final.

Interior, batería y origen de las piezas

En el interior, las diferencias son evidentes. El BYD apuesta por una cabina más recargada, con un diseño llamativo y una puesta en escena más futurista. El Tesla, en cambio, mantiene su receta habitual: minimalismo extremo, pocos botones y una gran pantalla como centro de operaciones.

Ambos modelos montan baterías de alrededor de 60 kWh, aunque con enfoques distintos. BYD presume de su tecnología Blade, desarrollada por la propia marca, mientras que Tesla recurre a una batería fabricada por un proveedor chino. Y aquí llega una de las partes más curiosas del vídeo: al revisar componentes, los mecánicos descubren que el supuesto “americano” también lleva muchas piezas fabricadas fuera de Estados Unidos.

El BYD, como coche chino, monta lógicamente muchos componentes de origen chino, pero también incluye elementos europeos, como frenos Bosch o neumáticos Continental. El Tesla tampoco queda libre de esta globalización industrial, con piezas procedentes de China, Alemania o Reino Unido.

Tesla Model 3 Highland frontal
Tesla Model 3 Highland frontal

Recambios: la gran sorpresa de la comparativa

La parte más delicada llega al hablar de reparaciones. Según los mecánicos, encontrar referencias y precios de piezas para Tesla resulta mucho más sencillo. En cambio, en el caso de BYD aseguran que no han localizado un despiece oficial accesible con la misma facilidad.

En precio, muchas piezas estarían en rangos parecidos, pero hay diferencias llamativas. El faro derecho del Tesla aparece por 432 euros, mientras que el del BYD sube hasta 1.208 euros con IVA. El airbag del volante del Tesla cuesta 246 euros, frente a los 572 euros del BYD. Y en la batería de alto voltaje, el contraste es todavía más peculiar: la del Tesla figura nueva por 11.596 euros, mientras que del BYD solo encontraron una unidad de segunda mano en eBay por 10.000 euros.

Comprar un eléctrico no es solo mirar la ficha técnica

Esta comparativa es interesante porque se aleja del típico debate de marca contra marca. No se queda solo en la autonomía, la potencia o la pantalla interior, sino que baja al mundo real: el de las reparaciones, los recambios y la disponibilidad de piezas.

Tesla sigue teniendo una ventaja importante en ecosistema, documentación y facilidad para encontrar determinados componentes. BYD, por su parte, ofrece una propuesta muy competitiva en precio y una tecnología de batería propia que cada vez pesa más en el mercado. Pero si el coste de algunas piezas se confirma en más casos, puede ser un factor a tener muy en cuenta.

Al final, la pregunta no es si uno es “chino” y el otro “americano”. La industria del automóvil ya es global, y casi ningún coche pertenece al cien por cien a un solo país. La verdadera cuestión es cuál será más fácil y razonable de mantener cuando pasen los años. Y ahí, de momento, no hay un ganador tan claro.

Comentarios