Xiaomi prepara su golpe a Nvidia: este chip de 3 nm llegará a sus coches en 2027

Xiaomi da un nuevo paso para reducir su dependencia de Nvidia con el Xring D100, un potente chip de 3 nm destinado a la conducción inteligente que podrá utilizar hasta 160 GB de memoria y llegará comercialmente en 2027.
Xiaomii presenta el chip XRING D100 para sus coches eléctricos

Xiaomi quiere controlar una de las piezas más importantes del coche eléctrico moderno: el cerebro que procesa cámaras, sensores e inteligencia artificial. La compañía china ha presentado el Xring D100, un chip desarrollado internamente para conducción inteligente que destaca por utilizar un proceso de 3 nanómetros, disponer de hasta 160 GB de memoria unificada y estar preparado para ejecutar grandes modelos de IA directamente en el vehículo.

El movimiento tiene una lectura que va bastante más allá de las especificaciones. Xiaomi ha utilizado hasta ahora soluciones de Nvidia en sus coches, primero con DRIVE Orin y posteriormente con DRIVE Thor. Con el D100, la marca abre la puerta a reducir esa dependencia y controlar directamente hardware, software y algoritmos de conducción.

  1. Xiaomi Xring D100: un chip creado específicamente para la conducción inteligente
  2. Más memoria no significa necesariamente más rendimiento
  3. Xiaomi quiere controlar todo el ecosistema de sus coches eléctricos
  4. Todavía falta conocer el coche que estrenará el D100
  5. Xiaomi no quiere depender tanto de Nvidia

Xiaomi Xring D100: un chip creado específicamente para la conducción inteligente

Xiaomi presentó oficialmente el Xring D100 el 24 de agosto de 2026 dentro de su nueva familia de procesadores propios. La compañía asegura que el desarrollo y las verificaciones del chip ya han finalizado, aunque su llegada comercial está prevista para 2027.

Sobre el papel, las cifras llaman bastante la atención. El D100 utiliza un proceso de fabricación de 3 nm, incorpora una CPU de 20 núcleos y una NPU de 16 núcleos destinada a acelerar las operaciones relacionadas con inteligencia artificial.

Además, puede trabajar con hasta 160 GB de memoria unificada. Según Xiaomi, esta capacidad permitiría desplegar localmente modelos de inteligencia artificial de hasta 200.000 millones de parámetros, aunque la compañía no ha detallado qué nivel de cuantización o arquitectura sería necesario para conseguirlo.

Más memoria no significa necesariamente más rendimiento

Uno de los datos que Xiaomi todavía guarda en secreto es probablemente el más esperado: la capacidad de cálculo expresada en TOPS.

Esto impide realizar una comparación directa y justa frente a soluciones como Nvidia DRIVE AGX Thor. Nvidia anuncia para su plataforma de conducción autónoma hasta 1.000 TOPS INT8, además de 64 GB de memoria LPDDR5X en su kit de desarrollo DRIVE AGX Thor.

Conviene además diferenciar esta plataforma de la gama Jetson AGX Thor orientada a robótica, donde Nvidia sí dispone de configuraciones con hasta 128 GB de memoria. Comparar ambas directamente puede llevar a conclusiones equivocadas.

Los 160 GB anunciados por Xiaomi son, por tanto, una cifra especialmente elevada, pero por sí solos no permiten asegurar que el D100 sea más rápido que Thor. La eficiencia del chip, el ancho de banda de memoria, la arquitectura de la NPU, el consumo energético y, sobre todo, la optimización del software pueden resultar incluso más importantes que la capacidad bruta.

Xiaomi quiere controlar todo el ecosistema de sus coches eléctricos

La estrategia recuerda a la seguida desde hace años por Tesla, que diseña procesadores específicos para su sistema de conducción, pero Xiaomi no está sola siguiendo ese camino.

En China, fabricantes como Nio, XPeng, Li Auto o BYD también están desarrollando sus propios procesadores para conducción inteligente. Nio ya trabaja con su Shenji NX9031, mientras que XPeng utiliza sus chips Turing y BYD ha presentado recientemente su propio Xuanji A3 de 4 nm.

El objetivo es evidente: reducir la dependencia de proveedores externos y diseñar chips perfectamente adaptados a los sensores, algoritmos y modelos de inteligencia artificial utilizados por cada vehículo.

Para Xiaomi también supone tener mayor control sobre los costes, la disponibilidad de componentes y los calendarios de desarrollo. En un mercado donde la demanda mundial de procesadores para IA continúa creciendo, disponer de tecnología propia puede convertirse en una ventaja competitiva importante.

Fábrica de Xiaomi
Fábrica de Xiaomi

Todavía falta conocer el coche que estrenará el D100

Xiaomi no ha confirmado todavía cuál será el primer vehículo equipado con el Xring D100. Tampoco ha detallado su consumo, ancho de banda de memoria o potencia máxima en TOPS.

Por ahora, el procesador ha sido mostrado funcionando dentro del Xiaomi AI Cube Prototype, un dispositivo experimental que integra varios chips de la familia Xring y permite ejecutar modelos de IA localmente. La verdadera prueba llegará en 2027, cuando el D100 dé el salto a productos comerciales.

Mini PC Xiaomi AI Cube
Mini PC Xiaomi AI Cube

Xiaomi no quiere depender tanto de Nvidia

El Xring D100 puede ser bastante más importante para Xiaomi que muchas mejoras visibles de sus próximos coches. Fabricar un vehículo eléctrico competitivo ya no consiste únicamente en tener buenas baterías, motores eficientes o una pantalla enorme. Cada vez más, la diferencia estará en quién controla el software y la capacidad de cálculo que hay detrás.

Eso sí, todavía es pronto para considerar al D100 un rival superior a Nvidia Thor. Xiaomi ha enseñado números muy llamativos relacionados con núcleos y memoria, pero falta precisamente el dato que permitiría empezar a medir su rendimiento real. Si el resultado final está a la altura de lo anunciado, Xiaomi habrá dado otro paso enorme para convertirse no solo en fabricante de coches eléctricos, sino en una compañía capaz de controlar prácticamente toda su tecnología.

Comentarios