Los robots de Hyundai preocupan a sus trabajadores: primera gran huelga en una década
Hyundai Motor atraviesa uno de sus conflictos laborales más importantes de los últimos años. Cerca de 40.000 trabajadores estaban llamados a secundar el viernes 21 de agosto una huelga completa en Corea del Sur, la primera de estas características en una década, con unas negociaciones en las que los salarios comparten protagonismo con un asunto cada vez más relevante: el impacto de la inteligencia artificial y los robots sobre el empleo.
- Hyundai afronta su primera huelga completa en diez años
- Los paros ya han afectado a más de 55.000 coches
- La IA y los robots Atlas preocupan a los trabajadores
- Esto solo es el principio
Hyundai afronta su primera huelga completa en diez años
Las protestas culminaron con una concentración frente a la sede de Hyundai Motor en Seúl, donde trabajadores de Hyundai, Kia y diferentes proveedores se manifestaron con las tradicionales cintas rojas utilizadas por los sindicatos surcoreanos.
Entre 1.200 y 1.300 miembros del sindicato de Hyundai tenían previsto participar directamente en la concentración, aunque la incorporación de trabajadores de otras organizaciones elevaba la asistencia esperada hasta unas 3.000 personas. Mientras tanto, alrededor de 40.000 empleados estaban llamados a participar en la jornada de huelga.
Una de las principales reivindicaciones pasa por elevar la actual edad de jubilación de 60 años. También se reclama incrementar las bonificaciones, que pasarían del equivalente al 750% del salario base mensual al 800%, además de mayores garantías para conservar los puestos de trabajo.
La reclamación sobre la jubilación tiene especial relevancia en Corea del Sur, uno de los países desarrollados con un envejecimiento demográfico más acusado. El presidente Lee Jae Myung ya se había comprometido a impulsar progresivamente una ampliación de la edad de jubilación.
Los paros ya han afectado a más de 55.000 coches
El conflicto no comenzó esta semana. Desde finales de julio se han producido diferentes paros parciales, que ya han tenido un impacto considerable sobre la actividad industrial de Hyundai.
Las estimaciones citadas por Yonhap apuntan a una producción perdida de unos 55.200 vehículos, cuyo valor potencial de venta supera los 2,3 billones de wones, equivalentes a aproximadamente 1.429 millones de euros utilizando el cambio del 21 de agosto.
El momento tampoco resulta especialmente cómodo para el fabricante. Hyundai reconoció en julio que esperaba quedarse por debajo de su objetivo mundial de ventas para 2026 ante un escenario marcado, entre otros factores, por una mayor presión competitiva de los fabricantes chinos en Europa y unas ventas más débiles en Corea del Sur.
Los últimos datos oficiales reflejan precisamente esta situación: Hyundai vendió 318.454 vehículos en julio, un 5,1% menos que un año antes, mientras que las matriculaciones en su mercado doméstico retrocedieron un 14,4%.
La IA y los robots Atlas preocupan a los trabajadores
Más allá de salarios o jubilaciones, existe otro asunto que explica buena parte de la tensión: la automatización de las fábricas.
Hyundai es propietaria de Boston Dynamics y tiene previsto comenzar a introducir su robot humanoide Atlas en su fábrica estadounidense de Georgia a partir de 2028. Su misión inicial será asumir determinados trabajos repetitivos, físicamente exigentes o potencialmente peligrosos, aunque el objetivo es ampliar progresivamente sus capacidades y extender este tipo de automatización a otras instalaciones.
Los sindicatos temen que la combinación de IA, automatización y robótica termine reduciendo determinados puestos de trabajo. Y la preocupación no se limita a las líneas de montaje: representantes sindicales advierten de que también podrían verse afectados empleos relacionados con ingeniería, investigación y desarrollo.
Hyundai, por su parte, sostiene que quiere encontrar una solución mediante el diálogo y considera especialmente importante la cooperación entre empresa y trabajadores en plena transformación de la industria hacia nuevas tecnologías de movilidad.
Esto solo es el principio
Este conflicto resulta especialmente interesante porque anticipa un debate que probablemente veremos repetirse en muchas fábricas durante los próximos años. El problema ya no es únicamente cuánto cobra un trabajador o cuándo puede jubilarse, sino qué papel tendrá dentro de una planta donde robots e inteligencia artificial serán cada vez más capaces.
Hyundai difícilmente va a renunciar a Atlas o a la automatización, porque sus competidores tampoco lo harán. La cuestión estará en encontrar un equilibrio: utilizar robots donde realmente mejoren seguridad, productividad y ergonomía sin convertir cada avance tecnológico en una amenaza directa para la plantilla.
Y ahí está posiblemente el verdadero reto. La llegada de los humanoides a las fábricas puede ser una oportunidad enorme, pero su aceptación dependerá en buena medida de que los trabajadores perciban que van a trabajar con ellos, y no simplemente que están siendo entrenados para sustituirlos.


