Alerta en Tesla: investigan un fallo de suspensión en 1,2 millones de coches
La NHTSA ha abierto una investigación sobre cerca de 1,2 millones de Tesla Model 3 y Model Y tras recibir 156 denuncias relacionadas con la posible separación de una pieza clave de la suspensión delantera, un fallo que podría provocar la pérdida de control del vehículo sin apenas señales previas.
Tesla vuelve a situarse bajo la lupa de las autoridades estadounidenses. La NHTSA ha iniciado una investigación preliminar que abarca 1.198.300 unidades del Model 3 y el Model Y por la posible separación de un componente esencial de la suspensión delantera.
El problema resulta especialmente delicado porque numerosos conductores aseguran que la avería apareció sin señales previas. Si la pieza termina soltándose, el coche puede perder estabilidad y capacidad de dirección hasta quedar completamente inmovilizado.
- La NHTSA investiga un posible defecto en la suspensión de Tesla
- Una avería que puede dejar el vehículo sin dirección
- Tesla ya realizó dos llamadas a revisión por fallos parecidos
- Un nuevo frente regulatorio para el fabricante
La NHTSA investiga un posible defecto en la suspensión de Tesla
La Oficina de Investigación de Defectos, conocida como ODI, abrió el expediente PE26006 el 29 de julio de 2026. La evaluación afecta a los Tesla Model 3 de los años modelo 2018 a 2020 y a los Model Y correspondientes a 2021, 2022 y 2023. En total, el organismo calcula que hay cerca de 1,2 millones de vehículos potencialmente implicados.
El origen de la investigación son 156 reclamaciones recibidas por la agencia. Todas apuntan a la separación del enlace lateral inferior delantero, una pieza integrada en el conjunto de suspensión que contribuye a mantener la posición y el control de la rueda.
Una avería que puede dejar el vehículo sin dirección
Cuando este elemento se desprende, la geometría de la rueda puede alterarse de manera repentina. La NHTSA advierte de que la consecuencia potencial es una pérdida del control direccional. En algunos casos, el automóvil puede quedar inutilizable, impidiendo continuar la marcha y obligando a solicitar una grúa.
Uno de los aspectos que más preocupa al regulador es la ausencia de advertencias claras. La mayoría de los propietarios no detectó síntomas antes del fallo. Algunas reclamaciones sí mencionan ruidos procedentes del tren delantero, pero el vehículo no muestra una alerta visual específica que permita anticipar la avería.
Por el momento, la agencia no tiene constancia de accidentes, heridos ni fallecidos relacionados con los 156 casos analizados. La investigación se encuentra todavía en su primera fase, por lo que no confirma automáticamente la existencia de un defecto generalizado ni implica que vaya a producirse una llamada a revisión. Su finalidad es determinar la causa, el alcance y la gravedad del posible problema.
Tesla ya realizó dos llamadas a revisión por fallos parecidos
No es la primera vez que este componente genera problemas en el Model 3. En 2021, Tesla llamó a revisión 2.791 unidades de los años modelo 2019 a 2021 por una incidencia de producción relacionada con el enlace lateral. Dos años después, una segunda campaña afectó a otros 422 Model 3 de 2018 y 2019.
En aquella campaña de 2023, el fabricante explicó que uno de los tornillos podía aflojarse con el paso del tiempo. Si llegaba a separarse del subchasis, la alineación de la rueda podía desplazarse, provocar inestabilidad y elevar el riesgo de accidente. La solución contemplaba revisar el apriete y sustituir los componentes dañados cuando fuera necesario.
Sin embargo, la NHTSA considera que las reclamaciones ahora investigadas superan el alcance de aquellas campañas. Los primeros indicios tampoco apuntan a que el origen sea exactamente el mismo problema de producción. Determinar esa diferencia será clave para saber si son casos aislados o existe un defecto más amplio.
Un nuevo frente regulatorio para el fabricante
La investigación sobre la suspensión llega en un momento de mayor vigilancia regulatoria sobre Tesla. En marzo de 2026, la NHTSA elevó a análisis de ingeniería otro expediente relacionado con Full Self-Driving y su funcionamiento en situaciones de visibilidad reducida. Esa investigación comprende aproximadamente 3,2 millones de vehículos y se encuentra en una fase más avanzada que también podría terminar en medidas correctoras.

