Probamos el GAC AION V: el SUV eléctrico que sorprende por dentro
El GAC AION V Luxury es uno de esos coches que puede pasar relativamente desapercibido a primera vista, pero que empieza a ganar puntos en cuanto abres la puerta. Hemos podido probar este SUV eléctrico de 4,6 metros y, después de pasar tiempo con él, tenemos bastante claro dónde está su principal argumento: ofrecer muchísimo espacio, confort y equipamiento por un precio difícil de ignorar.
Sobre el papel tampoco llega mal preparado. Cuenta con 204 CV, una batería LFP de aproximadamente 75,3 kWh, hasta 510 kilómetros de autonomía WLTP y carga rápida a 180 kW. La versión Luxury probada tiene un precio oficial de 40.595 euros, sin aplicar ayudas ni promociones.
Un SUV de 4,6 metros que parece mucho más grande por dentro
El AION V mide 4.605 mm de largo, 1.854 mm de ancho y 1.686 mm de alto, con una batalla de 2.775 mm. No son unas dimensiones extraordinarias para un SUV eléctrico actual, pero GAC ha hecho un trabajo excelente aprovechando cada centímetro.
Y eso se nota especialmente detrás.
Las plazas traseras son, probablemente, una de mis partes favoritas del coche. Hay muchísimo espacio para las piernas y los respaldos pueden reclinarse hasta 136 grados, permitiendo viajar en una posición que cuesta encontrar incluso en modelos bastante más caros.
Además, el gigantesco techo panorámico aumenta todavía más esa sensación de amplitud. Hay climatización de tres zonas y, detrás del asiento del acompañante, el Luxury incluye incluso una pequeña mesa desplegable para colocar una tablet o un portátil.
Aquí casi apetece más ser pasajero que conductor.
El sacrificio está en el maletero. Sus 427 litros son correctos, pero no especialmente destacables teniendo en cuenta el tamaño exterior del vehículo. Claramente GAC ha preferido regalar centímetros a los pasajeros antes que perseguir una cifra récord de capacidad de carga.
Un interior que no esperas por este precio
Es probablemente aquí donde el AION V Luxury consigue desmarcarse.
La percepción de calidad es muy buena, con abundancia de superficies acolchadas y materiales agradables al tacto. No transmite esa sensación de coche económico que alguien podría esperar de una marca todavía desconocida para buena parte del público español.
Frente al conductor encontramos un cuadro digital de 8,8 pulgadas, acompañado por una gran pantalla central flotante de alrededor de 14,6 pulgadas. La interfaz responde bien y prácticamente todas las funciones del vehículo se controlan desde aquí.
Hay pocos botones físicos, algo que no convencerá a todo el mundo, aunque al menos los mandos del volante están bien resueltos.
Pero es el equipamiento el que realmente sorprende.
Tenemos asientos delanteros calefactados, ventilados y con masaje, carga inalámbrica para el teléfono de hasta 50 W con refrigeración y, atención, una pequeña nevera en la consola central capaz tanto de enfriar como de calentar.
¿Es imprescindible? Evidentemente no. ¿Mola tenerlo incluido? Muchísimo.
204 CV y 510 km: suficiente para viajar sin complicaciones
El motor eléctrico entrega 150 kW, equivalentes a 204 CV, enviando la potencia al eje delantero. El 0 a 100 km/h se completa en 7,9 segundos, pero estas cifras no explican demasiado bien cómo se siente realmente el coche.
Porque el AION V no intenta pegarte al asiento.
La entrega de potencia es progresiva y todo está claramente orientado hacia el confort. La suspensión filtra muy bien las irregularidades y la dirección es suave, creando esa sensación de ir prácticamente flotando sobre la carretera.
Personalmente, creo que aquí hay que saber qué se está comprando. Si buscas una dirección comunicativa y un SUV eléctrico con cierto carácter deportivo, probablemente existen alternativas más adecuadas. Si quieres hacer kilómetros relajado, el planteamiento del AION V tiene muchísimo sentido.
La batería LFP permite homologar 510 km WLTP, con un consumo oficial de 16,7 kWh/100 km. En corriente continua acepta hasta 180 kW, suficiente para pasar del 10 al 80 % aproximadamente en 24 minutos en condiciones ideales. También dispone de función V2L para alimentar dispositivos externos.
Seguridad y asistentes: muy completo, aunque a veces demasiado pendiente de ti
GAC tampoco ha escatimado en seguridad. El AION V obtuvo cinco estrellas Euro NCAP en 2025, con un 88 % en protección de adultos, 85 % en protección infantil, 79 % para usuarios vulnerables y 78 % en asistentes de seguridad.
Incluye siete airbags, control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril, frenada automática de emergencia, detector de ángulo muerto, tráfico cruzado trasero, reconocimiento de señales y cámara de 360 grados, entre otros sistemas.
Eso sí, hay algo que durante la prueba llega a cansar: la monitorización del conductor es bastante insistente. Basta apartar la mirada durante poco tiempo para recibir avisos. Entiendo perfectamente su función, pero agradecería una calibración algo menos intrusiva.
Mi opinión sincera sobre el GAC AION V: Cuanto más lo conduces, más sentido tiene
Tengo que reconocer que este AION V me ha ocurrido algo curioso: me ha gustado más al devolverlo que cuando lo recogí.
Exteriormente no me parece un coche especialmente bonito ni creo que vaya a conseguir muchas ventas simplemente por diseño. Es robusto y diferente, pero no creo que sea su principal argumento.
El interior cambia completamente la película.
El espacio disponible, la comodidad de los asientos, las plazas traseras, los materiales y pequeños excesos como los masajes, la mesa o la nevera consiguen que parezca un coche bastante más caro de lo que realmente es.
Además, no intenta engañar a nadie con aspiraciones deportivas. Es cómodo, silencioso, suave y suficientemente rápido. Y precisamente por eso me parece una propuesta muy coherente para una familia que busca un eléctrico para utilizar todos los días y también para viajar.
A 40.595 euros antes de ayudas y descuentos, el Luxury tendrá que enfrentarse a nombres mucho más conocidos, pero pocos rivales ofrecen esta combinación concreta de batería, autonomía, habitabilidad y equipamiento.
Y hay otro detalle importante tratándose de una marca recién llegada: GAC ofrece 8 años o 160.000 km de garantía para el vehículo y hasta 8 años o 200.000 km para el sistema eléctrico. Además, el AION V destinado al mercado europeo se ensambla en la planta de Magna en Graz, Austria.
No creo que el GAC AION V Luxury sea perfecto. Pero después de probarlo sí creo que es uno de esos coches que conviene conocer en persona antes de descartarlo por llevar un logotipo desconocido.