El Smart #2 se filtra por completo: así es su tecnológico interior
El Smart #2 continúa perdiendo el camuflaje antes de su presentación oficial. Después de conocerse su aspecto exterior y buena parte de sus especificaciones, unas imágenes de patente han permitido ver con bastante detalle cómo será el habitáculo del nuevo biplaza eléctrico, que recuperará la filosofía urbana del desaparecido Fortwo con mucha más autonomía y tecnología.
El Smart #2 muestra su interior antes de tiempo
La gran protagonista del habitáculo será una peculiar arquitectura de salpicadero con forma de S. No se trata únicamente de una decisión estética: smart ha diseñado el puesto de conducción desplazando determinados elementos para aprovechar hasta el último centímetro disponible en un coche que seguirá midiendo menos de tres metros.
Esta solución ya había sido anticipada por el Concept #2 presentado por la marca y ahora las patentes muestran una configuración muy próxima a producción. Smart asegura que esta disposición busca mejorar tanto la orientación del conductor como la sensación de amplitud dentro de un vehículo extremadamente compacto.
El diseño corre a cargo del equipo global de Mercedes-Benz, algo especialmente visible en las salidas de ventilación circulares con aspecto de turbina. Habrá cuatro, dos centrales y otras dos situadas en los extremos del salpicadero.
Dos pantallas y todavía algunos botones físicos
A diferencia de otros coches eléctricos donde prácticamente todo se concentra en una enorme pantalla, el Smart #2 combinará una instrumentación digital horizontal situada frente al conductor con una pantalla táctil central de mayores dimensiones.
Las imágenes de patente también revelan algo que muchos usuarios agradecerán: debajo de la pantalla permanecerá una fila de mandos físicos para acceder rápidamente a determinadas funciones. La zona central contará además con espacio para la carga inalámbrica del teléfono. Algunas imágenes apuntan incluso a dos superficies de carga para smartphones.
Una incógnita es si el modelo definitivo conservará íntegramente una de las ideas más llamativas del Concept #2: su asiento delantero corrido. El prototipo eliminaba visualmente la separación tradicional entre conductor y acompañante y concentraba algunos mandos, como los elevalunas o el cierre, en la zona central.
Smart ha defendido públicamente este concepto como una forma de crear un espacio más abierto dentro de unas dimensiones exteriores mínimas, aunque habrá que esperar al vehículo definitivo para comprobar hasta qué punto llega a producción.
Menos de tres metros y unos 300 km de autonomía
El nuevo Smart #2 seguirá siendo un auténtico coche urbano. La documentación de homologación china contempla dos longitudes de 2.751 y 2.764 mm dependiendo de la configuración, con 1.669 mm de anchura, 1.555 mm de altura y una batalla de 1.875 mm. Su peso en vacío será de 1.130 kg.
La mecánica utilizará un motor eléctrico de 60 kW, equivalentes a unos 82 CV, mientras que la velocidad máxima estará limitada a 140 km/h. No son cifras pensadas para presumir de prestaciones, sino para mantener el enfoque eminentemente urbano del modelo.
Más importante será su batería. Smart ya ha confirmado una capacidad objetivo de 35,7 kWh, química LFP y una autonomía próxima a los 300 kilómetros WLTP, todavía pendiente de homologación definitiva. La carga rápida permitirá pasar del 10 al 80 % en menos de 20 minutos.
También habrá suspensión trasera independiente multibrazo de cinco brazos y un diámetro de giro de apenas 6,95 metros, una característica clave para aparcar y maniobrar en espacios reducidos.
Las llantas podrán ser de 15 o 16 pulgadas y habrá numerosas posibilidades de personalización, incluyendo diferentes diseños de llantas, techo en contraste y distintos elementos decorativos exteriores.
El estreno mundial del Smart #2 está programado para el 12 de octubre de 2026 en el Salón del Automóvil de París, mientras que su llegada comercial está prevista para 2027.
El smart #2, el eléctrico de la marca más esperado
Smart necesitaba un coche como el #2. La marca se había alejado muchísimo de aquel concepto que la hizo reconocible, apostando por modelos cada vez más grandes que compiten en segmentos donde hay decenas de alternativas.
El #2 vuelve a ofrecer algo mucho más difícil de encontrar: un eléctrico realmente pequeño y desarrollado específicamente para la ciudad. Los aproximadamente 300 kilómetros de autonomía pueden parecer modestos frente a un turismo convencional, pero en un coche de 2,75 metros tienen mucho más sentido. Si smart consigue acompañarlo con un precio razonable, puede recuperar un nicho que prácticamente ha quedado abandonado en Europa.
Además, resulta positivo que el interior no dependa exclusivamente de una pantalla gigantesca. Mantener algunos botones físicos y trabajar de verdad en la utilización del espacio parece bastante más coherente en un urbano que intentar convertirlo en otro escaparate tecnológico sobre ruedas.