China tiene tanta energía solar y eólica que empieza a desperdiciarla: 360 TWh en solo seis meses

China está instalando energía solar y eólica a una velocidad sin precedentes, pero ahora se enfrenta a un problema inesperado: su red eléctrica no siempre puede aprovechar todo lo que producen. Una estimación independiente calcula que durante la primera mitad de 2026 hasta 360 TWh de electricidad renovable pudieron quedarse por el camino, dejando claro que las baterías, las redes y la flexibilidad serán tan importantes como seguir instalando paneles y aerogeneradores.              
Producción excedente de energía renovable (eólica y solar) en China

China está descubriendo la otra cara de su gigantesca expansión renovable. Instalar más paneles solares y aerogeneradores ya no es suficiente: si la red no puede transportar la electricidad, almacenarla o encontrar consumidores en el momento adecuado, una parte de esa energía termina sin utilizarse.

Durante los seis primeros meses de 2026, China habría desaprovechado unos 360 TWh de generación eólica y solar, según una estimación de Global Energy Monitor (GEM) y el Centre for Research on Energy and Clean Air (CREA). Es un 49 % más que un año antes y una cantidad suficiente para cubrir todo el crecimiento de la demanda eléctrica del país durante ese periodo.

  1. China instala renovables más rápido de lo que adapta su red
  2. ¿Realmente China desperdició 360 TWh?
  3. El carbón todavía ocupa espacio dentro del sistema
  4. Las baterías pasan de ser un extra a convertirse en una necesidad
  5. El negocio ya no está solamente en producir electricidad

China instala renovables más rápido de lo que adapta su red

El dato resulta especialmente relevante porque China continúa siendo, con diferencia, el mayor mercado renovable del planeta. A cierre de junio contaba con unos 679 GW de energía eólica y 1.274 GW de solar, cerca de 1.953 GW entre ambas tecnologías. Juntas representan ya aproximadamente el 48 % de toda la potencia eléctrica instalada del país.

Y el crecimiento continuará. GEM calcula que China mantiene actualmente más de 500 GW de grandes proyectos solares y eólicos en construcción, una capacidad superior a la que desarrolla el resto del mundo en conjunto.

El desafío está cambiando de sitio. Durante años, el principal objetivo fue fabricar paneles baratos y multiplicar las instalaciones. Ahora el reto es conseguir que cada kilovatio hora producido pueda llegar hasta donde existe demanda.

Buena parte de los enormes parques renovables chinos están situados en zonas del norte y oeste, mientras los principales centros industriales y urbanos se concentran más al este. Eso obliga a reforzar líneas de alta tensión, interconexiones, almacenamiento y sistemas capaces de adaptar el consumo.

¿Realmente China desperdició 360 TWh?

Aquí hay una diferencia importante entre las estadísticas oficiales y las estimaciones independientes.

La Administración Nacional de Energía china señala que durante el primer semestre la tasa de utilización de la eólica fue del 90,9 % y la de la fotovoltaica del 91,4 %. GEM y CREA, sin embargo, aplican una metodología que intenta contabilizar también generación potencial no reflejada en las cifras oficiales y elevan el volumen desperdiciado hasta los mencionados 360 TWh. Reuters sitúa la estimación conjunta de recorte en torno al 26,1 %.

Las cifras son diferentes, pero el diagnóstico de fondo es parecido: la flexibilidad del sistema eléctrico no está aumentando al mismo ritmo que la generación renovable.

El carbón todavía ocupa espacio dentro del sistema

El problema tampoco depende únicamente de cables y baterías.

Durante la primera mitad de 2026 entraron en servicio 30 GW de nueva potencia de carbón en China, un 43 % más que un año antes. Al mismo tiempo se retiraron únicamente 2,7 GW y otros 25,4 GW comenzaron a construirse.

GEM y CREA advierten además de que determinados contratos a largo plazo siguen reservando una parte significativa de la demanda eléctrica para centrales de carbón. El resultado puede parecer paradójico: existe electricidad renovable disponible y muy barata, pero algunas plantas térmicas conservan compromisos económicos que dificultan reducir su producción.

Las baterías pasan de ser un extra a convertirse en una necesidad

La respuesta más rápida probablemente llegue del almacenamiento.

Las baterías permiten guardar electricidad durante las horas de máxima producción solar y entregarla posteriormente, cuando aumenta la demanda o desaparece el sol. China ya ha elevado su capacidad de almacenamiento de nueva generación hasta aproximadamente 136 GW, frente a apenas 3 GW al comienzo de su anterior plan quinquenal.

Pero las baterías no serán suficientes por sí solas. Harán falta más redes, mejores conexiones entre regiones, tarifas dinámicas y consumidores capaces de modificar sus horarios.

Vehículos eléctricos, industrias electrointensivas, bombas de calor, centros de datos o producción de hidrógeno pueden convertirse en herramientas para absorber excedentes.

Y China no está sola. Australia, Japón e India también están registrando mayores niveles de recorte renovable. En la primera mitad de 2026, Reuters señala tasas cercanas al 7 % en Australia, 4 % en Japón y 14 % en India.

El negocio ya no está solamente en producir electricidad

Durante años medimos el avance de las renovables contando gigavatios instalados. Probablemente tendremos que empezar a prestar tanta atención a los gigavatios que realmente pueden aprovecharse.

No parece demasiado eficiente construir miles de millones de euros en paneles y aerogeneradores para terminar desconectándolos cuando más producen. El siguiente salto de la transición energética no depende solamente de fabricar energía todavía más barata, sino de hacer que esa electricidad tenga valor cuando aparece.

Por eso, algunas de las mayores oportunidades de los próximos años pueden estar lejos de los propios paneles solares: baterías, transformadores, líneas eléctricas, cargadores inteligentes, software de gestión y consumidores flexibles.

China está llegando antes que muchos otros países a ese problema simplemente porque también ha llegado antes a una penetración renovable gigantesca. Lo que hoy ocurre allí puede ser un anticipo de lo que veremos cada vez con mayor frecuencia en Europa.

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