Iberia hizo un vuelo muy especial: Emitió en directo el eclipse solar a 10.000 metros de altura gracias a Starlink

Iberia llevó la observación del eclipse total de Sol del 12 de agosto a más de 10.000 metros de altura y consiguió retransmitirlo en directo desde uno de sus aviones gracias a la conectividad de alta velocidad de Starlink, mostrando en tiempo real una perspectiva única del fenómeno por encima de las nubes.

Foto Eclipse Solar 12 de agosto de 2026

Iberia convirtió el eclipse total de Sol del 12 de agosto en algo más que un acontecimiento astronómico. La aerolínea española llevó la observación hasta más de 10.000 metros de altitud con un vuelo especial y, además, consiguió compartir las imágenes en directo desde el avión gracias a su nueva conexión WiFi basada en Starlink.

La iniciativa permitió seguir desde tierra una perspectiva difícilmente accesible para el público: la del eclipse por encima de buena parte de las nubes y de las perturbaciones atmosféricas que podían complicar su observación desde algunos puntos de España. Iberia habilitó la retransmisión a través de sus canales digitales, utilizando precisamente la conectividad de alta velocidad proporcionada por Starlink.

  1. Iberia llevó el eclipse a más de 10.000 metros de altura
  2. Starlink hizo posible emitir el eclipse en directo desde el avión
  3. El vuelo también se convirtió en un laboratorio científico
  4. Starlink fue casi tan protagonista como el eclipse

Iberia llevó el eclipse a más de 10.000 metros de altura

El protagonista de esta particular operación fue el vuelo IB1473, una numeración que no se eligió al azar, ya que hacía referencia a 1473, año de nacimiento del astrónomo Nicolás Copérnico.

El avión utilizado fue un Airbus A321XLR, uno de los modelos de nueva generación incorporados por Iberia. El vuelo partió del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a las 18:45 horas y posteriormente regresó al mismo aeropuerto. Su recorrido había sido diseñado específicamente para situar la aeronave en una posición favorable para contemplar el eclipse sobre la provincia de Palencia.

Volar a altitud de crucero ofrecía una ventaja evidente frente a quienes seguían el fenómeno desde tierra. El avión podía situarse por encima de buena parte de la nubosidad, mejorando las posibilidades de observar la corona solar y otros detalles que durante la totalidad resultan mucho más difíciles de apreciar.

 

Pero uno de los aspectos más interesantes del vuelo estuvo precisamente en la tecnología utilizada para compartir la experiencia.

La retransmisión en directo desde más de 10.000 metros fue posible gracias a Starlink, el sistema de conectividad que Iberia está introduciendo progresivamente en sus aviones. La compañía utilizó este nuevo WiFi de alta velocidad para enviar la señal desde el A321XLR mientras estaba en vuelo y mostrar el eclipse en tiempo real a través de sus redes sociales.

De esta forma, Starlink no sirvió únicamente para que un pasajero pudiera navegar por Internet o utilizar aplicaciones durante el trayecto. En esta ocasión se convirtió en una pieza fundamental de una retransmisión audiovisual realizada en unas condiciones especialmente complejas: desde un avión desplazándose a velocidad de crucero y a kilómetros de altura.

La experiencia mostró, por tanto, una de las aplicaciones más llamativas que puede ofrecer la nueva generación de conectividad por satélite dentro de la aviación comercial.

El vuelo también se convirtió en un laboratorio científico

El IB1473 no tuvo únicamente un componente divulgativo. A bordo viajaba también un equipo de investigadores relacionado con el proyecto Shelios, encabezado por el astrónomo Miquel Serra-Ricart, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias.

Trabajar desde el avión permitió al equipo disponer de unas condiciones especialmente interesantes para estudiar el fenómeno, reduciendo el impacto de las nubes y de otros elementos presentes en las observaciones realizadas desde la superficie. Entre sus objetivos estaba el estudio de la morfología del Sol y de su entorno durante la totalidad.

El eclipse del 12 de agosto tuvo, además, una importancia histórica para España. Fue el primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo. El Instituto Geográfico Nacional señala que la Península no observaba uno desde 1912. La franja de totalidad atravesó España de oeste a este durante las últimas horas de la tarde.

Resulta difícil competir en protagonismo con un eclipse total después de más de cien años de espera, pero tecnológicamente Starlink fue una de las partes más interesantes de esta iniciativa.

Hace unos años, pensar en emitir vídeo en directo y con calidad desde un avión comercial a más de 10.000 metros habría requerido una infraestructura mucho más compleja y con importantes limitaciones. Que una aerolínea pueda utilizar la misma conectividad que está incorporando para sus pasajeros para retransmitir un evento de estas características demuestra hasta qué punto está cambiando Internet a bordo.

Y posiblemente este sea solo el principio. Con conexiones más rápidas y estables, el avión deja de ser una especie de zona desconectada durante unas horas para convertirse en otro lugar permanentemente conectado. Iberia aprovechó el eclipse para demostrarlo de una manera difícil de superar visualmente.

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