Geely prepara coches eléctricos de 1.000 V para cargar en menos de 5 minutos

Geely trabaja en una nueva arquitectura de 1.000 voltios que promete llevar la carga ultrarrápida de sus coches eléctricos un paso más allá. El fabricante ya cuenta con estaciones capaces de alcanzar 1.500 kW y quiere rebajar los poco más de cinco minutos que necesita actualmente para pasar del 10% al 80%.
Geely desarrolla sistema eléctrico de 1.000V

La carrera por conseguir que cargar un coche eléctrico requiera prácticamente el mismo tiempo que repostar gasolina está acelerándose en China. Uno de los fabricantes que quiere situarse en cabeza es Geely Holding Group, que ha confirmado el desarrollo de nuevos sistemas eléctricos capaces de trabajar a 1.000 voltios e incluso tensiones superiores.

Actualmente, el grupo está extendiendo las arquitecturas de 800 V entre sus diferentes marcas. Este tipo de plataforma no se limita únicamente a la batería: motores eléctricos, electrónica de potencia, cargadores, cableado y otros componentes deben estar preparados para trabajar con tensiones elevadas.

Dar el salto a 1.000 V permitiría seguir aumentando la potencia de carga sin depender únicamente de incrementar la intensidad eléctrica, algo especialmente importante cuando se manejan potencias superiores al megavatio por el calor y las pérdidas energéticas que pueden generarse.

  1. El Lynk & Co 10 ya baja de los seis minutos
  2. Geely ya tiene cargadores capaces de alcanzar 1.500 kW
  3. BYD y Geely llevan la batalla de la carga al megavatio
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El Lynk & Co 10 ya baja de los seis minutos

Geely ya ha demostrado hasta dónde puede llegar su actual tecnología utilizando el Lynk & Co 10. Durante una prueba, su batería de 95 kWh pasó del 10% al 80% en solamente 5 minutos y 32 segundos, mientras que alcanzar el 97% desde un 10% inicial necesitó 8 minutos y 42 segundos.

Hay, sin embargo, un matiz técnico importante. En algunas comunicaciones se había descrito este vehículo como un modelo equipado con una arquitectura de 900 V. La tensión nominal de su batería es realmente de 772,8 V, por lo que técnicamente se encuadra dentro de los sistemas de 800 V.

El dato resulta todavía más llamativo al observar la potencia alcanzada durante las pruebas. Conectado a una estación de la red de Zeekr, el Lynk & Co 10 llegó puntualmente hasta los 1.100 kW de potencia máxima. En una estación Flash Charging de BYD, en cambio, el pico registrado fue de unos 430 kW. Es importante recalcar que los 1.100 kW representan un máximo momentáneo y no una potencia sostenida durante toda la recarga.

Lynk & Co C10+ - berlina eléctrica
Lynk & Co C10+ - berlina eléctrica

Geely ya tiene cargadores capaces de alcanzar 1.500 kW

La estrategia resulta especialmente interesante porque Geely ha comenzado a construir la infraestructura antes de disponer de una gama completa de coches capaces de aprovecharla.

En marzo de 2026, el grupo comunicó que su red propia había alcanzado 2.103 estaciones de carga en 215 ciudades, con cargadores capaces de ofrecer hasta 1.500 kW —1,5 MW— mediante un único conector. La compañía también contabilizaba 6.269 puntos situados en áreas de servicio de autopistas.

El desarrollo de una arquitectura de 1.000 V podría permitir a los futuros eléctricos del grupo sacar mucho más partido de semejante infraestructura y, previsiblemente, superar los actuales 5 minutos y 32 segundos necesarios para pasar del 10% al 80%.

No obstante, Geely todavía no ha comunicado cuándo llegará al mercado el primer modelo de producción basado en esta nueva arquitectura, por lo que tampoco conocemos su curva de carga definitiva.

BYD y Geely llevan la batalla de la carga al megavatio

El movimiento también debe entenderse dentro de la creciente competencia tecnológica entre los fabricantes chinos. BYD está desplegando su propia tecnología Flash Charging, con infraestructura capaz igualmente de alcanzar los 1.500 kW.

La compañía está llevando además esta tecnología fuera de China. Su primera instalación comercial de este tipo en Alemania comenzó a funcionar en 2026, dentro de un proyecto que contempla desplegar miles de estaciones ultrarrápidas en Europa.

Todo apunta, por tanto, a que los 1.000 V y las cargas superiores al megavatio podrían convertirse en el próximo gran campo de batalla de los coches eléctricos de altas prestaciones.

Cargar rápido, la gran carrera actual en China

Reducir una carga del 10% al 80% de media hora a cinco minutos cambia por completo la conversación sobre el coche eléctrico. En ese escenario, tener 600, 800 o incluso 1.000 kilómetros de autonomía empieza a ser menos importante porque recuperar energía durante un viaje dejaría de ser una espera significativa.

Pero hay que mirar estas cifras con cierta perspectiva. Alcanzar 1.000 o 1.500 kW durante unos segundos queda muy bien en una presentación, aunque lo que realmente importa al conductor es cuánta potencia puede mantener la batería durante toda la carga.

La auténtica revolución llegará cuando tiempos cercanos a cinco minutos puedan repetirse de forma habitual, independientemente de la temperatura, el estado de la batería o la estación utilizada. Geely ya tiene una parte fundamental preparada: una red capaz de superar ampliamente lo que pueden aceptar muchos coches eléctricos actuales. Ahora falta que los vehículos estén a la altura.

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