El Volkswagen ID.4 cambiará por completo: así será el nuevo ID. Tiguan con casi 700 km de autonomía
Volkswagen está preparando una de las renovaciones más profundas de su gama eléctrica. El actual Volkswagen ID.4 cambiará radicalmente por dentro, por fuera y a nivel técnico, hasta el punto de que todo apunta a que aprovechará esta evolución para adoptar un nombre mucho más reconocible: Volkswagen ID. Tiguan.
El cambio de denominación todavía no ha sido anunciado oficialmente por Volkswagen, pero IG Metall confirmó públicamente el nombre ID. Tiguan a comienzos de 2026. Además, el propio responsable de Volkswagen, Thomas Schäfer, ya había adelantado que el ID.4 sería prácticamente rehecho desde cero.
- El Volkswagen ID.4 se prepara para convertirse en el ID. Tiguan
- Un interior que recuperará los botones físicos
- Más autonomía y una profunda evolución técnica
- Emden se convierte en la casa del nuevo SUV eléctrico
- Algo más que un simple cambio de nombre
El Volkswagen ID.4 se prepara para convertirse en el ID. Tiguan
No estamos ante el típico restyling de mitad de vida comercial. Volkswagen pretende transformar uno de sus eléctricos más importantes para acercarlo tanto estética como conceptualmente a los modelos que están definiendo la nueva generación de la marca.
Thomas Schäfer llegó a asegurar que el ID.4 sería renovado “completamente por dentro y por fuera”, describiendo el resultado como un salto considerable respecto al vehículo conocido hasta ahora.
Los prototipos que ya circulan camuflados respaldan esa idea. La zona frontal abandona parte de las formas redondeadas del ID.4 original y adopta una imagen más sólida y convencional, siguiendo la dirección estética introducida por los nuevos eléctricos de Volkswagen.
El objetivo parece bastante claro: que un eléctrico vuelva a ser reconocible inmediatamente como un Volkswagen y no necesite una identidad completamente independiente de los Golf, Polo o Tiguan.
Un interior que recuperará los botones físicos
El habitáculo será otro de los puntos donde habrá una ruptura importante con el ID.4 lanzado originalmente en 2020.
Volkswagen ha ido rectificando progresivamente una de las decisiones más discutidas de sus primeros ID.: concentrar demasiadas funciones en superficies táctiles. Sus modelos eléctricos más recientes están recuperando controles físicos y una ergonomía más tradicional, una evolución que también debería llegar al nuevo SUV.
Se espera asimismo una mejora notable en materiales, interfaces y calidad percibida. Volkswagen quiere que esta actualización siga siendo competitiva durante varios años, por lo que los cambios serán bastante más importantes que instalar una pantalla nueva o modificar el software.
Más autonomía y una profunda evolución técnica
La plataforma MEB continuará siendo el punto de partida, aunque evolucionada para aumentar eficiencia, prestaciones y capacidad de carga.
Todavía no se conocen oficialmente las baterías ni las cifras WLTP definitivas. Algunas informaciones apuntan hacia versiones capaces de superar ampliamente los 600 kilómetros e incluso acercarse a los 700 kilómetros, pero conviene considerar esa cifra todavía como una estimación.
Como referencia, el ID.4 que Volkswagen vende actualmente en España homologa hasta 560 kilómetros de autonomía combinada WLTP, por lo que alcanzar cifras próximas a los 700 kilómetros supondría un salto muy considerable.
También se esperan configuraciones de propulsión trasera y variantes con dos motores y tracción total, además de mejoras en potencia de carga. Las baterías LFP podrían servir para abaratar determinadas versiones, aunque Volkswagen todavía no ha detallado públicamente la gama definitiva.
Emden se convierte en la casa del nuevo SUV eléctrico
Otro cambio importante se producirá en la fabricación. Emden concentrará el volumen del renovado ID.4, un movimiento que ya figuraba en los acuerdos industriales alcanzados entre Volkswagen e IG Metall. El sindicato señaló posteriormente que la producción del futuro ID. Tiguan se mantendría allí hasta finales de 2031.
Zwickau, que tuvo un papel protagonista en los primeros años de la ofensiva eléctrica de Volkswagen, continuará vinculada a otros modelos eléctricos del Grupo. El ID.5, por su parte, no tendría continuidad con esta profunda renovación y desaparecería sin trasladar su producción a Emden.
La presentación definitiva debería producirse durante el otoño de 2026, aunque Volkswagen todavía no ha comunicado públicamente una fecha exacta. El Salón del Automóvil de París, cuya jornada de prensa tendrá lugar el 12 de octubre, aparece como una ventana especialmente interesante para conocer las novedades de la marca.
Algo más que un simple cambio de nombre
Convertir el ID.4 en ID. Tiguan tiene mucho más sentido de lo que puede parecer. Volkswagen tiene nombres que llevan décadas construyendo una reputación y renunciar a ellos simplemente porque el coche funciona con electricidad nunca terminó de ser una estrategia especialmente lógica.
Pero el nombre será lo menos importante si detrás no existe una mejora real. Un ID. Tiguan con mayor autonomía, carga más rápida, mejor interior, botones físicos y un diseño claramente Volkswagen puede convertirse en un producto mucho más convincente que el ID.4 original. Si además consigue acercarse de verdad a los 700 kilómetros sin disparar el precio, Volkswagen podría recuperar bastante terreno en uno de los segmentos eléctricos más competidos de Europa.

