El Defender eléctrico tendrá que esperar, pero su hermano pequeño podría llegar en 2027

El futuro eléctrico del Defender acaba de sufrir un importante cambio de calendario. JLR habría retrasado el lanzamiento del modelo de nueva generación hasta comienzos de los años 30, aunque otro Defender eléctrico, más pequeño y desarrollado sobre una plataforma diferente, podría llegar mucho antes.
JLR Defender

La electrificación del Defender tendrá que esperar bastante más de lo previsto. JLR habría decidido retrasar el relevo generacional de su popular todoterreno hasta comienzos de la década de 2030, lo que deja también para entonces la llegada de una versión completamente eléctrica del modelo. Sin embargo, la marca prepara otro Defender eléctrico, más pequeño, que podría adelantarse varios años.

  1. El Defender eléctrico no llegará con la generación actual
  2. La plataforma D7x es el principal obstáculo
  3. El retraso complica los objetivos eléctricos de JLR
  4. El pequeño Defender eléctrico sí sigue adelante
  5. Un retraso que puede afectar a la marca

El Defender eléctrico no llegará con la generación actual

La transformación eléctrica de Jaguar Land Rover está avanzando a un ritmo más lento del inicialmente previsto. Después de la retirada del Jaguar I-Pace, el grupo británico todavía se encuentra preparando la nueva generación de vehículos que debe protagonizar esta nueva etapa.

Jaguar tiene en camino el Type 01, su nuevo GT eléctrico de cuatro puertas, cuya presentación mundial está fijada oficialmente para el 6 de octubre de 2026. Range Rover, por su parte, está ultimando su primer eléctrico de producción y ya ha mostrado unidades prácticamente definitivas durante este verano.

El Defender será un caso diferente. Según ha publicado The Times, JLR habría pospuesto alrededor de dos años la renovación completa del modelo, inicialmente esperada para 2028 o 2029. Eso desplazaría su nueva generación hasta comienzos de los años 30 y, con ella, la posibilidad de disponer de un Defender grande completamente eléctrico.

La plataforma D7x es el principal obstáculo

El problema no estaría tanto en el motor eléctrico como en la arquitectura del actual Defender.

La generación presentada en 2020 utiliza la plataforma D7x, una estructura de aluminio especialmente rígida y diseñada desde el principio para ofrecer elevadas capacidades todoterreno. Su desarrollo estaba orientado a sistemas de combustión e híbridos, pero adaptarla ahora a un sistema 100% eléctrico resulta especialmente complicado.

Uno de los mayores inconvenientes se encuentra bajo el vehículo. Para que un Defender eléctrico conserve una autonomía competitiva necesitaría una batería de gran capacidad y, según la compañía, la actual plataforma no dispone del espacio necesario para integrarla de manera satisfactoria sin comprometer otros aspectos del vehículo.

En lugar de realizar una costosa adaptación, JLR habría optado por esperar a una arquitectura de nueva generación.

El retraso complica los objetivos eléctricos de JLR

La decisión llega en un momento delicado para la estrategia de electrificación del fabricante. JLR continúa indicando en su propia hoja de ruta que pretende disponer de versiones eléctricas de batería de todos sus modelos antes de 2030, mientras Jaguar pasará a ser exclusivamente eléctrico.

El grupo organiza actualmente su negocio alrededor de cuatro grandes marcas: Range Rover, Defender, Discovery y Jaguar.

Precisamente en junio de 2026 JLR volvió a reforzar su estrategia de ofrecer diferentes sistemas de propulsión. Range Rover, Defender y Discovery combinarán opciones microhíbridas, híbridas, híbridas enchufables y eléctricas dependiendo del modelo y del mercado. Jaguar seguirá un camino exclusivamente eléctrico.

Esta mayor flexibilidad también coincide con una etapa en la que el nuevo CEO, PB Balaji, busca reducir costes y mejorar la rentabilidad del fabricante después de unos meses especialmente complicados para el grupo.

El pequeño Defender eléctrico sí sigue adelante

Curiosamente, retrasar el Defender convencional no significa abandonar los planes eléctricos de la marca.

JLR prepara nuevos productos Defender sobre su arquitectura EMA (Electrified Modular Architecture), una plataforma desarrollada pensando principalmente en vehículos electrificados y que también será utilizada por próximos modelos de Range Rover. La propia compañía confirmó recientemente que habrá nuevos integrantes de las familias Range Rover y Defender basados en EMA.

Aquí encajaría el denominado provisionalmente “Baby Defender”, también conocido en diferentes informaciones como Defender Sport o Defender 80.

Sería un SUV más compacto que los actuales Defender 90, 110 y 130, pensado no solo para quienes buscan capacidades fuera del asfalto, sino también para un público más urbano y de estilo de vida. Las informaciones aparecidas hasta ahora apuntan a 2027, aunque JLR todavía no ha confirmado oficialmente ni su denominación definitiva ni una fecha de lanzamiento.

Un retraso que puede afectar a la marca

Retrasar un Defender eléctrico puede parecer un paso atrás, pero intentar convertir a toda costa la plataforma actual probablemente sería todavía peor. Un todoterreno de este tamaño necesita una batería enorme para ofrecer una autonomía razonable, y eso implica peso, espacio y costes difíciles de esconder.

Lo interesante será ver qué hace JLR mientras tanto. Un Defender eléctrico más compacto sobre EMA puede tener mucho más sentido comercial que electrificar inmediatamente el modelo grande: será más barato de desarrollar, podrá ofrecer mejores consumos y permitirá a la marca comprobar hasta qué punto sus clientes están dispuestos a asociar el nombre Defender con un vehículo exclusivamente eléctrico.

El problema es el calendario. Hablar de comienzos de los años 30 mientras se mantiene públicamente el objetivo de ofrecer una variante eléctrica de todos los modelos antes de 2030 deja una contradicción evidente que JLR tendrá que aclarar tarde o temprano.

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