Chery lanza un SUV eléctrico con 600 km de autonomía por solo 12.500 euros
Chery vuelve a apretar el mercado del coche eléctrico en China con el nuevo Fulwin T7, un SUV compacto que combina 600 kilómetros de autonomía homologada, un amplio equipamiento tecnológico y un precio difícil de ignorar. Su tarifa arranca en 97.900 yuanes, aproximadamente 12.500 euros al cambio actual, y ni siquiera la versión más equipada supera el equivalente a 15.200 euros.
Chery Fulwin T7: 600 km de autonomía desde unos 12.500 euros
El Fulwin T7 llega al mercado chino con tres niveles de acabado, cuyos precios oficiales son de 97.900, 108.900 y 118.900 yuanes, equivalentes aproximadamente a 12.500, 13.900 y 15.200 euros respectivamente. Chery dispone además de precios promocionales temporales todavía más bajos asociados a determinadas ayudas y condiciones de compra.
Aunque debuta ahora en China, estamos ante un vehículo con una clara vocación internacional. Su desarrollo está relacionado con el Lepas L6, un modelo basado en la misma arquitectura que Chery ya ha llevado a mercados como Tailandia y Sudáfrica.
Estéticamente apuesta por una fórmula bastante reconocible dentro de los eléctricos actuales. El frontal prescinde de una parrilla tradicional, incorpora unos grupos ópticos muy finos y utiliza grandes entradas laterales de aire junto con una parrilla activa AGS. Detrás encontramos pilotos unidos de lado a lado, pasos de rueda marcados y un spoiler integrado en la parte superior.
Con 4.570 mm de largo, 1.852 mm de ancho y 1.694 mm de alto, además de 2.700 mm entre ejes, se mueve en pleno segmento de los SUV compactos. Se ofrecen llantas de 17 o 18 pulgadas y seis colores exteriores.
Una batería de 65,05 kWh para alcanzar los 600 kilómetros
Uno de los datos más llamativos está debajo de la carrocería. Todas las versiones utilizan una batería LFP de 65,05 kWh, denominada Rhino Battery, con la que Chery anuncia 600 kilómetros de autonomía bajo el ciclo CLTC.
El sistema eléctrico recurre a un único motor de 178 kW, alrededor de 242 CV, acompañado por un par máximo de 275 Nm. La marca declara además un consumo de 12,9 kWh/100 km. La carga rápida permite pasar del 30 al 80% en unos 20 minutos y el vehículo admite descarga de electricidad al exterior con una potencia de hasta 6,6 kW.
La suspensión combina un esquema MacPherson delante con un sistema independiente multibrazo detrás, una solución más elaborada que la utilizada por algunos modelos de acceso.
Pantalla de 15,6 pulgadas, inteligencia artificial y asientos que forman una cama
El interior es probablemente uno de los puntos donde Chery quiere marcar diferencias. En el centro del salpicadero aparece una enorme pantalla flotante de 15,6 pulgadas con resolución 2.5K, acompañada por un cuadro digital de 8,8 pulgadas.
Los acabados superiores recurren al Qualcomm SA8775, mientras que el sistema multimedia Lingxi Smart Cabin 2.0 integra el modelo de inteligencia artificial Doubao para mejorar la interacción mediante voz. También dispone de Apple CarPlay inalámbrico, Huawei HiCar y CarLink.
El equipamiento de confort resulta especialmente completo. Los asientos delanteros ofrecen calefacción y ventilación desde las versiones de acceso, mientras que los acabados superiores añaden masaje. Además, pueden abatirse hasta formar una superficie prácticamente plana de 1.955 x 1.310 mm, pensada para descansar o dormir dentro del coche.
Se suman carga inalámbrica de 50 W, salidas independientes de climatización traseras, techo panorámico y diferentes modos específicos para dormir, acampar o viajar con niños.
Falcon 500 y hasta 22 sensores para las ayudas a la conducción
Las versiones más completas incorporan el sistema Falcon 500, que trabaja con un conjunto de 22 sensores: tres radares de ondas milimétricas, siete cámaras y doce sensores ultrasónicos.
Entre sus posibilidades aparecen el aparcamiento automático, estacionamiento remoto, funciones de aparcacoches, marcha atrás siguiendo hasta 100 metros del recorrido realizado previamente y asistencia de conducción en autopista.
Chery también ha puesto énfasis en la seguridad estructural. Según la información publicada tras su lanzamiento, alrededor del 80% de la estructura emplea acero de alta resistencia y el coche dispone de nueve airbags.
El precio es lo que realmente cambia en este coche
Sobre el papel, los 600 kilómetros llaman la atención, pero para mí la verdadera noticia del Fulwin T7 es todo lo que Chery está ofreciendo por su precio. Estamos hablando de un SUV de 4,57 metros, con batería de 65 kWh, asientos calefactados y ventilados, una pantalla enorme y un nivel de tecnología que hace no demasiado tiempo estaba reservado a vehículos mucho más caros.
Eso sí, no conviene comparar directamente su precio chino con lo que podría costar en Europa. Son mercados completamente diferentes y un eventual desembarco europeo tendría inevitablemente otra estructura de precios. Aun así, este modelo sirve para comprobar hasta qué punto los fabricantes chinos están elevando rápidamente el listón en la gama económica.
Si Chery fuese capaz de trasladar una parte importante de esta relación entre precio, autonomía y equipamiento a otros mercados, el Fulwin T7 podría convertirse en uno de esos coches que obligan a la competencia a revisar sus tarifas.
