Freelander 8: el SUV de Chery y JLR tiene 829 CV y ya conocemos su precio
El Freelander 8 ya tiene precio en China y sus cifras dejan claro que el regreso de este histórico nombre poco tiene que ver con el SUV compacto que Land Rover comercializó años atrás. El primer modelo de la nueva Freelander se convierte ahora en un enorme SUV electrificado de lujo, con tecnología de Huawei, batería CATL y una potencia que alcanza los 610 kW, equivalentes a unos 829 CV.
La preventa comenzó en China el 14 de agosto y la respuesta inicial ha sido notable: más de 10.000 reservas en apenas 48 horas. Europa también figura entre los mercados previstos para la expansión internacional de Freelander, aunque por ahora no existe un precio oficial ni una fecha definitiva de comercialización para nuestro mercado.
- El Freelander 8 parte de unos 43.700 euros en China
- Un SUV de autonomía extendida con casi 830 CV
- Hasta 310 km eléctricos y carga ultrarrápida
- Huawei también pone su tecnología en el Freelander 8
- Una curiosa asociación que puede ser exitosa
El Freelander 8 parte de unos 43.700 euros en China
Freelander nace de la colaboración entre Chery y Jaguar Land Rover, aunque funcionará como una marca independiente de las gamas habituales de ambas compañías. JLR licenció el nombre Freelander a la empresa conjunta CJLR para desarrollar una nueva familia de vehículos electrificados.
El Freelander 8 estrena esta nueva etapa con configuraciones de cinco y seis plazas. El cinco plazas arranca en 339.900 yuanes, alrededor de 43.700 euros, mientras que el Pro de seis asientos cuesta 349.900 yuanes, aproximadamente 45.000 euros.
Por encima aparecen los Max y Max+, con tarifas de 379.900 y 429.900 yuanes —unos 48.800 y 55.300 euros, respectivamente—. La First Edition, limitada a 1.000 unidades, tiene un precio oficial de 459.900 yuanes, aunque durante el lanzamiento queda en 449.900 yuanes, cerca de 57.800 euros.
Estos precios no pueden trasladarse directamente a Europa. Transporte, homologación, fiscalidad y estrategia comercial elevarán considerablemente la factura. Por el momento, por tanto, hablar de un Freelander 8 cercano a los 100.000 euros en nuestro mercado debe considerarse una estimación, no un precio confirmado.
Un SUV de autonomía extendida con casi 830 CV
Bajo su carrocería de 5,12 metros de longitud encontramos un sistema eléctrico de autonomía extendida. Un motor gasolina 1.5 turbo de cuatro cilindros funciona como generador, mientras dos motores eléctricos se encargan de impulsar las ruedas.
El conjunto alcanza 610 kW —unos 829 CV— y 813 Nm, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en solamente 4,6 segundos. El propulsor eléctrico trasero desarrolla por sí solo 250 kW, unos 340 CV, y emplea una transmisión de dos velocidades.
Hasta 310 km eléctricos y carga ultrarrápida
La batería CATL tiene 60,3 kWh de capacidad y permite recorrer hasta 310 kilómetros utilizando exclusivamente electricidad según el ciclo chino CLTC. Es una homologación más favorable que el WLTP europeo, por lo que cabe esperar una autonomía oficial inferior cuando llegue a nuestro mercado.
Más impresionante es la recarga. La plataforma funciona a 800 voltios, admite una tasa de hasta 6C y, según el fabricante, permite pasar del 20 al 80% de batería en 12 minutos.
Huawei también pone su tecnología en el Freelander 8
Su aspecto de todoterreno no es únicamente decorativo. Cuenta con el sistema inteligente i-ATS desarrollado junto a Huawei, bloqueo mecánico delantero, diferencial trasero electrónico y bloqueo central virtual. También incorpora suspensión neumática de doble cámara y dirección trasera, con hasta 10 grados de giro, que facilita maniobras cerradas e incluso una función de desplazamiento tipo “crab walk”.
El habitáculo lleva el concepto de lujo todavía más lejos. Una enorme pantalla panorámica de 46,3 pulgadas y resolución 8K domina el salpicadero junto a un monitor central de 15,6 pulgadas. El Snapdragon 8397 de Qualcomm y el sistema de asistencia Huawei Qiankun ADS 5 forman parte de su arsenal tecnológico.
Las versiones de seis plazas pueden añadir butacas de gravedad cero en la segunda fila con calefacción, ventilación, masaje y reposapiernas, además de pantalla de techo, frigorífico y mesa plegable.
Una curiosa asociación que puede ser exitosa
Lo más interesante del Freelander 8 no son sus casi 830 CV, sino el complicado espacio que pretende ocupar. Tiene diseño y ciertas raíces de JLR, tecnología china de primer nivel y un nombre que millones de europeos asocian inmediatamente con Land Rover, pero no será un Land Rover.
Y ahí estará tanto su mayor ventaja como su principal problema. El nombre Freelander abre muchas puertas, pero un precio demasiado cercano al de un Defender o un Range Rover complicaría enormemente su posicionamiento. Si Chery consigue mantener una diferencia considerable y trasladar a Europa buena parte del equipamiento que ofrece en China, entonces sí puede convertirse en una alternativa realmente incómoda para los SUV premium tradicionales.
