CATL mueve ficha en los camiones eléctricos: compra parte del mayor operador de intercambio de baterías de China
CATL continúa extendiendo sus tentáculos más allá de la fabricación de baterías. El gigante chino ha acordado invertir alrededor de 2.556 millones de yuanes, unos 330 millones de euros, para reforzar su presencia en Qiyuan Green Power, una de las compañías más importantes de China en intercambio de baterías para camiones eléctricos pesados.
CATL se convierte en el mayor accionista de Qiyuan Green Power
La operación contempla la adquisición de un 24,8726 % adicional de Qiyuan Green Power. Sin embargo, CATL ya tenía aproximadamente un 5,44 % de la empresa, por lo que, una vez completada la transacción, su participación debería elevarse hasta cerca del 30,32 %. Esto la situará como el mayor accionista de la compañía, aunque no supone necesariamente que vaya a tener el control absoluto de la misma.
Por este paquete accionarial CATL desembolsará 2.556,6 millones de yuanes, aproximadamente 330 millones de euros al cambio. La valoración implícita de Qiyuan Green Power se sitúa alrededor de los 10.275 millones de yuanes, cerca de 1.300 millones de euros, con una prima considerable sobre su valor contable.
Hasta ahora, Qiyuan estaba vinculada a China Power, perteneciente a su vez al grupo estatal State Power Investment Corporation. Con esta inversión, CATL gana acceso a una infraestructura y una experiencia operativa que necesitaría años para desarrollar únicamente mediante crecimiento orgánico.
Qiyuan ya cuenta con más de 800 estaciones vinculadas al intercambio y suministro energético para camiones pesados, una cuota estimada superior al 70 % y una red de corredores que supera los 30.000 kilómetros.
Dos tecnologías diferentes de intercambio de baterías bajo CATL
Uno de los puntos más interesantes del acuerdo está en la tecnología. CATL y Qiyuan no han seguido exactamente el mismo camino para solucionar el problema de recargar rápidamente un camión eléctrico.
Qiyuan apuesta por instalar la batería detrás de la cabina
La solución utilizada por Qiyuan coloca el gran paquete intercambiable en la zona posterior de la cabina. Es una arquitectura especialmente extendida en operaciones repetitivas como minería, acerías, puertos, construcción o transporte industrial.
Su principal ventaja es precisamente el elevado grado de implantación. Se estima que esta arquitectura es compatible con más del 80 % de los camiones pesados preparados actualmente para intercambio de batería en China.
CATL quiere llevar Qiji a las grandes rutas logísticas
CATL, en cambio, apuesta con Qiji Energy por colocar los módulos intercambiables en el chasis. Su sistema utiliza bloques estandarizados que permiten adaptar la capacidad de batería a las necesidades de cada operación.
El bloque 75# cuenta con unos 171 kWh y los camiones pueden combinar hasta tres unidades, alcanzando aproximadamente 513 kWh. Además, CATL asegura que sus estaciones Qiji pueden trabajar con alrededor del 95 % de los principales modelos compatibles gracias a sistemas capaces de adaptarse a diferentes distancias entre ejes.
La estrategia de CATL está particularmente orientada al transporte de larga distancia. La compañía terminó 2025 con algo más de 300 estaciones Qiji para camiones y pretende superar las 900 durante 2026. Su objetivo a largo plazo es desarrollar una gran red de corredores de intercambio que pueda cubrir el 80 % del transporte troncal de China en 2030.
El battery swapping gana terreno entre los camiones eléctricos
El atractivo del intercambio de baterías resulta especialmente evidente en el transporte pesado. Mientras un camión permanece parado cargando pierde capacidad para generar ingresos. Sustituir una batería descargada por otra preparada permite reducir considerablemente esos tiempos de inactividad.
China está convirtiéndose además en el gran laboratorio mundial de esta tecnología. El crecimiento de las flotas eléctricas, el respaldo industrial y la estandarización progresiva permiten desplegar unas infraestructuras que todavía son difíciles de replicar a la misma escala en Europa.
Esto demuestra que CATL no se conforma solo con fabricar baterías
La compra tiene mucho más sentido vista como una inversión en infraestructura que como una simple adquisición accionarial. CATL ya domina una parte fundamental de la cadena de valor del vehículo eléctrico gracias a sus baterías y ahora está intentando controlar también la forma en la que esas baterías reciben energía durante toda su vida útil.
Lo verdaderamente interesante es que no parece estar apostándolo todo a un único estándar. Integrar bajo su influencia el sistema trasero de Qiyuan y su propia arquitectura Qiji permite a CATL cubrir tanto aplicaciones industriales y regionales como grandes corredores logísticos.
Si el intercambio de baterías acaba imponiéndose en una parte relevante del transporte pesado chino, CATL podría dejar de ser únicamente el proveedor del componente más caro del camión para convertirse también en uno de los principales operadores de la infraestructura que hace posible utilizarlo. Y ese negocio recurrente puede acabar siendo tan importante como vender la propia batería.
