Kawasaki vende en España esta Ninja eléctrica por 9.050 euros: tiene 12 CV y 72 km de autonomía
La Kawasaki Ninja e-1 rompe con buena parte de lo que tradicionalmente asociamos al apellido Ninja. Mantiene la estética deportiva y una parte ciclo propia de una motocicleta convencional, pero sustituye el motor de combustión por un sistema eléctrico de apenas 5 kW de potencia nominal. Su precio en España, además, no pasa precisamente desapercibido: parte de 9.050 euros.
- Kawasaki Ninja e-1: una deportiva eléctrica pensada realmente para la ciudad
- Hasta 99 km/h, pero sólo utilizando el e-Boost
- Dos baterías extraíbles y 72 kilómetros de autonomía
- 140 kg y una conducción especialmente sencilla
- Kawasaki se atreve con una Ninja 100% eléctrica
Kawasaki Ninja e-1: una deportiva eléctrica pensada realmente para la ciudad
Quien espere encontrar una Ninja eléctrica con prestaciones similares a las deportivas de gasolina de Kawasaki probablemente se lleve una sorpresa. La Ninja e-1 juega en una categoría completamente diferente y ha sido desarrollada principalmente para desplazamientos urbanos y recorridos diarios de corta distancia.
Su motor eléctrico síncrono de imanes permanentes entrega 5 kW de potencia nominal, equivalentes a unos 6,8 CV, aunque Kawasaki permite elevar temporalmente esa cifra hasta 9 kW, unos 12 CV, gracias a la función e-Boost. Además, ofrece un par máximo de 40,5 Nm disponible desde muy bajas revoluciones.
El e-Boost puede utilizarse durante aproximadamente 15 segundos y sirve principalmente para disponer de una respuesta adicional en determinadas situaciones.
Hasta 99 km/h, pero sólo utilizando el e-Boost
La Ninja e-1 dispone de dos programas principales de conducción. En ROAD alcanza 88 km/h en condiciones normales y puede llegar a 99 km/h con el e-Boost. El modo ECO limita la velocidad a 64 km/h, elevándose temporalmente hasta 75 km/h al activar esa potencia adicional.
Son prestaciones suficientes para ciudad, rondas urbanas y determinados desplazamientos interurbanos, aunque dejan bastante claro que Kawasaki no pretende convertir esta Ninja eléctrica en una moto destinada a viajes largos o circulación habitual por autopista.
Dos baterías extraíbles y 72 kilómetros de autonomía
Probablemente el apartado más interesante de la Ninja e-1 se encuentre bajo su carrocería. Kawasaki instala dos baterías de ion-litio de 50,4 V y 30 Ah cada una, ambas completamente extraíbles.
La autonomía homologada alcanza 72 kilómetros según el ciclo WMTC Clase 1, mientras que el consumo oficial se sitúa en 49 Wh/km. Kawasaki especifica un tiempo aproximado de 3,7 horas para realizar una carga completa.
Cada batería pesa 11,5 kg, por lo que no son precisamente ligeras, pero poder sacarlas de la moto resuelve uno de los principales inconvenientes de los vehículos eléctricos para quienes viven en edificios sin enchufe en el garaje. El propietario puede retirar los acumuladores y cargarlos en casa o en otro lugar con acceso a corriente.
140 kg y una conducción especialmente sencilla
Otra particularidad es la ausencia de embrague y caja de cambios tradicional. Basta con seleccionar el modo de conducción, acelerar y frenar, simplificando considerablemente su utilización.
También incorpora el denominado WALK Mode, una función que permite mover la moto lentamente tanto hacia delante como hacia atrás, algo especialmente práctico al aparcar o maniobrar.
Con las baterías instaladas, la Ninja e-1 declara 140 kg de peso y una altura de asiento de 785 mm. En la parte ciclo encontramos un chasis tubular de acero, horquilla telescópica de 41 mm y discos de freno de 290 mm delante y 220 mm detrás. Kawasaki ha querido, por tanto, que a nivel de ergonomía y comportamiento siga sintiéndose más próxima a una moto tradicional que a un scooter eléctrico.
Kawasaki se atreve con una Ninja 100% eléctrica
Los 9.050 euros que Kawasaki solicita actualmente en España son probablemente el mayor obstáculo de esta Ninja e-1. Sobre el papel resulta difícil ignorar que estamos hablando de una motocicleta con 12 CV máximos y únicamente 72 kilómetros homologados de autonomía.
Sin embargo, juzgarla exclusivamente por la relación entre euros, caballos y kilómetros tampoco cuenta toda la historia. Las dos baterías extraíbles son una solución tremendamente práctica para quien no dispone de cargador en su garaje, y sus prestaciones encajan bien con un desplazamiento diario por ciudad.
El problema es que, a este precio, el potencial comprador tiene muchas alternativas. La Ninja e-1 me parece más interesante como demostración de hacia dónde puede avanzar Kawasaki en el mercado eléctrico que como una compra racional para todo tipo de usuarios. Su público existe, pero es necesariamente bastante específico.
