La nueva batería de CATL para coches voladores supera una exigente prueba de seguridad

CATL da un nuevo paso hacia la electrificación de la aviación con una batería específica para aeronaves eVTOL que alcanza los 350 Wh/kg y que ha superado una exigente prueba de seguridad sin propagación térmica entre celdas, un avance clave para su futura utilización en vehículos aéreos de pasajeros.

Nueva batería de CATL para uso en los EVTOL (taxis voladores)

La electrificación no quiere quedarse en las carreteras. CATL, el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos, avanza ahora en un terreno mucho más exigente: la aviación. La compañía china ha desarrollado un nuevo sistema de baterías destinado a aeronaves eléctricas eVTOL de pasajeros que alcanza los 350 Wh/kg y acaba de superar una importante prueba relacionada con uno de los mayores riesgos de las baterías de litio: la propagación de una fuga térmica.

CATL provoca el fallo de dos celdas a la vez para comprobar la seguridad

La prueba realizada por CATL resulta especialmente interesante por la forma en la que se llevó a cabo. En lugar de provocar el fallo de una única celda, la compañía desencadenó de manera simultánea una situación de fuga térmica en dos celdas adyacentes.

El procedimiento se repitió además en diferentes zonas del paquete de baterías, incluyendo posiciones centrales y las esquinas. Según CATL, en ninguno de estos escenarios el problema se extendió al resto de las celdas.

Esto supone un paso importante para una batería destinada a volar con pasajeros. Una fuga térmica puede provocar un aumento incontrolado de la temperatura de una celda y, en determinadas circunstancias, extenderse a las celdas cercanas. Evitar ese efecto dominó resulta especialmente importante en aviación, donde el peso, el espacio disponible y las posibilidades de reacción ante una emergencia son mucho más limitados.

CATL asegura que se trata del primer sistema de baterías para aviación con celdas prismáticas y una densidad energética de hasta 350 Wh/kg que supera una prueba de estas características.

La autoridad de aviación china estuvo presente durante el proceso

Otro detalle relevante es que la fabricación, inspección y posterior ensayo de las celdas y del sistema completo fueron presenciados por representantes designados por la Administración de Aviación Civil de China (CAAC).

Su presencia no significa que la batería haya recibido ya una certificación definitiva para transportar pasajeros. El ensayo representa, más bien, otro paso técnico para demostrar que este tipo de sistemas puede cumplir los estrictos requisitos de seguridad necesarios dentro de la aviación civil. Todavía serán necesarios otros procesos de homologación y certificación antes de ver estas baterías funcionando en servicios comerciales.

Una batería de 350 Wh/kg lista para producción en masa

La densidad energética es uno de los grandes obstáculos para electrificar la aviación. Cada kilogramo adicional de batería afecta directamente a la carga útil y a la autonomía de una aeronave, por lo que conseguir almacenar más energía utilizando menos peso resulta fundamental.

CATL afirma que su nuevo sistema para eVTOL está preparado para entrar en producción en masa. Su primer destino serán las aeronaves eléctricas de pasajeros desarrolladas por AutoFlight, una compañía con la que mantiene una relación mucho más estrecha que la existente entre un simple fabricante y un proveedor.

En agosto de 2024, CATL realizó una inversión estratégica en AutoFlight y ambas compañías anunciaron una colaboración a largo plazo para desarrollar conjuntamente baterías destinadas a aeronaves eVTOL, trabajando especialmente en densidad energética, seguridad, autonomía y capacidad de carga.

La entrada del gigante chino en este mercado tampoco es un movimiento menor. CATL continúa ocupando la primera posición mundial dentro de las baterías para vehículos eléctricos: según SNE Research, entre enero y mayo de 2026 acumulaba un 40,2% de cuota mundial.

CATL quiere ser protagonista en cualquier tipo de vehículo eléctrico

La parte realmente interesante de este anuncio no está únicamente en los 350 Wh/kg. En los coches eléctricos buscamos baterías baratas, duraderas y rápidas de cargar; en un avión, además de todo eso, cada kilogramo cuenta y un incidente térmico puede tener consecuencias mucho más graves.

Por eso, que CATL esté invirtiendo dinero, desarrollando baterías específicas y hablando abiertamente de producción en serie indica que el fabricante ve una oportunidad real en la aviación eléctrica.

Eso no significa que vayamos a tener miles de taxis voladores sobre nuestras ciudades el próximo año. La tecnología eVTOL lleva mucho tiempo prometiendo una revolución que siempre parece estar a unos años de distancia. Pero la entrada de un fabricante con la capacidad industrial de CATL puede ser precisamente uno de los ingredientes que faltaban para convertir algunos de esos proyectos en productos comerciales.

 

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