El próximo Maserati podría tener tecnología de Huawei y compartir ADN con un coche chino

Maserati podría recurrir a Huawei y JAC para acelerar su transformación tecnológica. Stellantis negocia una alianza con las dos compañías chinas que podría dar lugar a un nuevo vehículo en 2027, comercializado como Maserati fuera de China y bajo la marca Maextro en el mercado asiático.

Maserati podría apoyarse en China para escribir uno de los capítulos más importantes de su historia reciente. Stellantis negocia con Huawei y JAC una alianza industrial que combinaría tecnología china, ingeniería y producción con el diseño y el prestigio de la firma italiana. Si las conversaciones terminan en acuerdo, el primer vehículo nacido de esta colaboración podría comenzar a producirse antes de que termine 2027.

  1. Huawei y JAC podrían convertirse en socios clave de Maserati
  2. Un coche, pero con dos marcas diferentes
  3. Maserati necesita encontrar una solución a su caída de ventas
  4. Maserati presentará su nueva estrategia en diciembre
  5. El Tridente chino puede funcionar, pero Maserati se juega mucho

Huawei y JAC podrían convertirse en socios clave de Maserati

El proyecto que Stellantis tiene sobre la mesa va bastante más allá de comprar componentes o utilizar determinado software. La idea sería establecer una cooperación industrial a largo plazo capaz de acelerar el desarrollo de la próxima generación de vehículos electrificados de Maserati.

Según la información publicada inicialmente por Milano Finanza y posteriormente respaldada por Reuters, Huawei tendría un papel especialmente importante en la tecnología y definición del producto. JAC aportaría sus capacidades de ingeniería y fabricación, mientras Maserati conservaría elementos fundamentales como el diseño, la marca y su red comercial internacional.

En el centro de esta operación aparece Harmony Intelligent Mobility, el ecosistema con el que Huawei está aumentando rápidamente su presencia en el automóvil.

La fórmula permitiría a Maserati aprovechar tecnologías desarrolladas en China, especialmente en ámbitos como software y electrónica, reduciendo tanto los plazos como la enorme inversión que supondría desarrollar todas estas soluciones internamente.

Un coche, pero con dos marcas diferentes

Uno de los aspectos más peculiares de la negociación es la posibilidad de utilizar una estrategia de doble identidad comercial.

El vehículo desarrollado conjuntamente podría venderse en China como Maextro, la firma de alta gama impulsada por Huawei y JAC, mientras que en Europa y otros mercados internacionales luciría el Tridente de Maserati. En otras palabras, una misma base tecnológica podría convertirse en dos productos diferenciados dependiendo del mercado al que vaya destinada.

Por ahora no existen especificaciones técnicas confirmadas. Batería, autonomía, potencia, dimensiones o precio continúan siendo una incógnita, al igual que el lugar donde finalmente se fabricaría.

Maserati necesita encontrar una solución a su caída de ventas

Esta posible alianza llega en un momento especialmente delicado para la compañía italiana.

Maserati cerró 2025 con menos de 8.000 vehículos enviados a nivel mundial y unas pérdidas operativas ajustadas de 198 millones de euros. Son unas cifras que explican por qué Stellantis está explorando fórmulas que permitan reducir costes de desarrollo y, al mismo tiempo, recuperar competitividad.

Una colaboración con Huawei y JAC podría ser precisamente ese atajo industrial: Maserati conservaría el componente emocional, el diseño y el posicionamiento premium mientras sus socios proporcionarían una parte de la tecnología y capacidad industrial necesaria para competir con una nueva generación de fabricantes.

También existe una importante incógnita alrededor de Italia. Reuters señala que una alianza industrial para Maserati tendría un impacto positivo sobre los niveles de producción de las fábricas de Cassino y Módena, aunque todavía no está decidido dónde se produciría el nuevo vehículo.

Maserati presentará su nueva estrategia en diciembre

Habrá que esperar para conocer hasta dónde pretende llegar Stellantis. Maserati tiene previsto presentar en diciembre su estrategia a largo plazo, y la posible cooperación con Huawei y JAC sería solamente una pieza dentro de un plan de transformación mucho mayor.

Si las negociaciones prosperan, la producción del primer modelo conjunto podría arrancar antes de finalizar 2027. Hasta entonces conviene mantener cierta prudencia: Stellantis reconoce que mantiene conversaciones habitualmente con diferentes compañías de la industria, pero no ha confirmado oficialmente esta operación. Huawei y JAC tampoco han anunciado el acuerdo.

El Tridente chino puede funcionar, pero Maserati se juega mucho

La utilización de tecnología china no debería ser el verdadero problema para Maserati. Al contrario, Huawei puede proporcionarle una velocidad de desarrollo y una capacidad tecnológica que serían extremadamente costosas de alcanzar partiendo desde cero.

El riesgo está en otro sitio. Un Maserati no puede limitarse a ser un Maextro con un Tridente en el capó. Si la marca italiana quiere que esta estrategia funcione en Europa tendrá que intervenir de verdad en el diseño, comportamiento, tacto de conducción y experiencia general del vehículo.

La operación puede parecer sorprendente, pero refleja perfectamente cómo está cambiando la industria. Durante décadas China recurrió a fabricantes europeos para adquirir tecnología y conocimiento. Ahora son algunas marcas europeas las que miran hacia China para encontrar plataformas, software y procesos de desarrollo más rápidos. Que incluso un fabricante con más de un siglo de historia como Maserati estudie esta posibilidad demuestra hasta qué punto se han invertido los papeles.

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