Más de 27.000 Lucid Air tienen riesgo de incendio, pero el culpable no es su batería

Lucid ha llamado a revisión a 27.185 unidades del Air por un fallo que puede provocar sobrecalentamiento e incluso un incendio. Aunque hablamos de un coche eléctrico, esta vez la batería no tiene nada que ver y, además, el problema puede solucionarse mediante una actualización remota de software.

Lucid Air Sapphire

Una llamada a revisión de un coche eléctrico por posible riesgo de incendio suele colocar inmediatamente a la batería en el punto de mira. Sin embargo, eso es precisamente lo que no ocurre con el último problema detectado por Lucid en miles de unidades del Air. El origen está en el sistema eléctrico de baja tensión asociado a la iluminación exterior y, curiosamente, la solución puede instalarse sin pasar por el taller.

  1. Más de 27.000 Lucid Air afectados por una llamada a revisión
  2. Un fallo de software puede provocar el sobrecalentamiento del circuito
  3. Lucid puede arreglar el problema mediante una actualización OTA
  4. No todos los incendios de coches eléctricos están relacionados con sus baterías
  5. Es la cuarta llamada a revisión de Lucid en 2026
  6. Las llamadas a revisión son comunes en el sector de automoción

Más de 27.000 Lucid Air afectados por una llamada a revisión

Lucid ha comunicado a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) una nueva campaña que afecta a 27.185 unidades del Lucid Air fabricadas entre 2022 y 2026.

Aunque en la documentación aparece un posible riesgo de humo e incendio, el problema no se encuentra en la batería de alto voltaje que alimenta al vehículo. La incidencia está relacionada con determinados circuitos eléctricos de baja tensión utilizados por la iluminación LED exterior.

En concreto, Lucid ha detectado que la configuración del software que controla los eFuse, o fusibles electrónicos, podría no ofrecer suficiente protección cuando se produce una sobrecorriente.

Foto del Lucid Air Grand Touring Performance
Foto del Lucid Air Grand Touring Performance

Un fallo de software puede provocar el sobrecalentamiento del circuito

El problema aparece porque, bajo determinadas circunstancias, el circuito podría permanecer alimentado con una intensidad superior a la adecuada. Si esto sucede, existe la posibilidad de que el cableado alcance temperaturas demasiado elevadas, generando humo y, en el peor escenario contemplado, un incendio.

Hay además otra consecuencia relacionada directamente con la seguridad: la iluminación exterior podría dejar de funcionar correctamente. Circular con algunos elementos de iluminación averiados incrementaría lógicamente el riesgo de sufrir un accidente.

La compañía estadounidense ha optado por una medida preventiva especialmente llamativa. Mientras los coches afectados no tengan instalada la corrección, Lucid ha recomendado a sus propietarios estacionarlos en el exterior.

Lucid puede arreglar el problema mediante una actualización OTA

La parte positiva de esta llamada a revisión es la forma de resolverla. No es necesario sustituir la batería, desmontar componentes importantes ni, en principio, llevar el coche hasta un servicio técnico.

Lucid ha desarrollado una actualización de software que modifica la protección frente a sobrecorrientes de los circuitos afectados. Gracias a la conectividad del Air y a sus actualizaciones remotas OTA, el fabricante puede distribuir la corrección directamente a los vehículos.

De hecho, más de 20.000 propietarios ya habían instalado la actualización cuando Lucid informó sobre el avance de la campaña.

Es un ejemplo interesante de cómo el software está cambiando también las llamadas a revisión. Un defecto que años atrás podría haber requerido miles de visitas al taller puede solucionarse ahora modificando remotamente la lógica encargada de controlar determinados componentes electrónicos.

No todos los incendios de coches eléctricos están relacionados con sus baterías

El caso resulta especialmente relevante por la facilidad con la que se relacionan los conceptos coche eléctrico, batería e incendio. Aquí tenemos precisamente el escenario contrario.

El Lucid Air sigue teniendo un potencial riesgo de incendio que debe tomarse en serio, pero el componente señalado no es su batería de tracción. El origen está en un sistema eléctrico de baja tensión asociado a la iluminación, una tecnología que también encontramos ampliamente extendida en vehículos de combustión e híbridos.

Eso no resta importancia a la campaña, especialmente después de que Lucid haya llegado a recomendar temporalmente aparcar los coches pendientes de actualizar en el exterior, pero sí permite poner el problema en su contexto correcto.

Lucid Air 2027
Lucid Air 2027

Es la cuarta llamada a revisión de Lucid en 2026

La compañía acumula, además, varias campañas durante este año. Esta sería ya la cuarta llamada a revisión de Lucid en Estados Unidos en 2026.

Las anteriores estuvieron relacionadas con diferentes componentes y sistemas, entre ellos inversores de la unidad motriz, pernos de los semiejes que podían no estar correctamente asegurados y problemas vinculados a la cámara de visión trasera.

La situación llega mientras Lucid continúa trabajando en su expansión internacional. La compañía ya comercializa sus eléctricos en algunos mercados europeos, aunque su desembarco en España se ha desplazado hasta 2027.

Las llamadas a revisión son comunes en el sector de automoción

Esta llamada a revisión deja dos lecturas bastante diferentes. La primera es que recomendar aparcar un coche en el exterior por un posible incendio nunca es un asunto menor, independientemente de cuál sea el componente responsable. Lucid debe resolverlo con rapidez y asegurarse de que prácticamente todos los vehículos afectados reciben la actualización.

La segunda resulta quizá más interesante. El hecho de que un coche eléctrico tenga riesgo de incendio no significa que su batería sea automáticamente la culpable. Los automóviles modernos tienen kilómetros de cableado, centralitas, iluminación LED y multitud de componentes electrónicos capaces de sufrir fallos.

Además, aquí aparece una de las ventajas de convertir el automóvil en un producto cada vez más definido por software: si el hardware lo permite, una campaña que afecta a más de 27.000 coches puede solucionarse sin hacer desfilar uno por uno a todos ellos por el taller. Eso sí, las actualizaciones OTA son una gran herramienta para corregir problemas; no deberían convertirse en una excusa para que los fabricantes relajen las pruebas antes de entregar un vehículo.

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