Leapmotor fabricará baterías en España: Zaragoza se convierte en su gran base europea

Proceso automatizado en Porsche para la producción de baterías de alta tecnología.

Leapmotor pisa el acelerador en España. La marca china, apoyada por Stellantis en su desembarco europeo, acaba de reforzar su apuesta industrial por Aragón con un nuevo taller de ensamblaje de baterías en Mallén, muy cerca de la planta de Figueruelas donde se fabricará el SUV eléctrico B10.

El movimiento no es menor: hablamos de una inversión de 25 millones de euros, 90 empleos previstos y una capacidad media de 60.000 baterías al año, con posibilidad de alcanzar las 100.000 unidades en momentos de máxima demanda. Todo apunta a que Zaragoza se está convirtiendo en una pieza clave para que Leapmotor gane presencia en Europa sin depender exclusivamente de China.

Leapmotor elige Zaragoza para ensamblar baterías en España

Leapmotor International, la empresa conjunta creada por Leapmotor y Stellantis, ha confirmado la puesta en marcha de un nuevo taller de baterías en Mallén, un municipio zaragozano situado a unos 28 kilómetros de Figueruelas. La instalación comenzará su actividad el próximo 31 de julio y estará directamente vinculada a la producción de vehículos eléctricos de la marca china en España.

La elección del emplazamiento no parece casual. Tener el ensamblaje de baterías tan cerca de la línea de montaje del Leapmotor B10 permitirá reducir tiempos logísticos, simplificar el suministro y reforzar la fabricación local de componentes clave. En un momento en el que Europa busca atraer industria vinculada al coche eléctrico, Leapmotor parece haber encontrado en Aragón una base muy interesante para crecer.

Una planta de 34.000 metros cuadrados y hasta 100.000 baterías al año

El nuevo centro contará con una superficie total de 34.000 metros cuadrados, de los cuales 19.000 metros cuadrados corresponden a área construida. Su actividad se centrará en el ensamblaje de módulos de batería y en otros procesos asociados a la producción de vehículos eléctricos.

La capacidad anunciada se sitúa en unas 60.000 baterías anuales de media, aunque la instalación podrá elevar ese volumen hasta las 100.000 unidades en periodos de mayor carga de trabajo. Para una marca que quiere acelerar su presencia en Europa, contar con esta capacidad cerca de Figueruelas puede marcar la diferencia.

En una primera fase, el taller trabajará con baterías LFP, es decir, de litio-ferrofosfato, una química cada vez más utilizada en coches eléctricos por su menor coste, buena durabilidad y ausencia de cobalto. Estas baterías estarán destinadas inicialmente a las versiones Pro y ProMax del Leapmotor B10 que saldrá de la planta de Stellantis en Zaragoza.

El B10 será la punta de lanza de Leapmotor en Europa

El Leapmotor B10 será el primer gran protagonista de esta nueva etapa industrial. Este SUV eléctrico se fabricará en Figueruelas, una planta histórica para Stellantis y Opel, que ahora suma una nueva dimensión con la llegada de una marca china a sus líneas de producción.

La estrategia es clara: producir en Europa para vender en Europa. Con ello, Leapmotor puede mejorar sus costes logísticos, adaptarse mejor al mercado comunitario y, al mismo tiempo, esquivar parte de la presión arancelaria que afecta a los coches eléctricos importados desde China.

Foto del Leapmotor B10
Foto del Leapmotor B10 que se fabricará en Zaragoza (España)

Además, el proyecto no se limita únicamente al B10. La colaboración entre Stellantis y Leapmotor abre la puerta a más modelos eléctricos y a una integración industrial más profunda en España. Incluso se ha hablado de nuevos desarrollos junto a Opel, lo que refuerza el papel de Aragón dentro del futuro eléctrico del grupo.

Empleo local y transferencia de conocimiento

El taller de Mallén generará unos 90 puestos de trabajo y ya se han iniciado procesos de contratación y formación. La idea es combinar personal local con especialistas procedentes de China, un modelo que permitirá transferir conocimiento industrial y adaptar los procesos de Leapmotor al entorno europeo.

Para Aragón, el proyecto supone algo más que una nueva inversión. Refuerza el llamado corredor del Ebro como polo industrial del vehículo eléctrico y suma actividad a una zona que ya cuenta con otros proyectos relevantes, incluido el futuro papel de CATL en Figueruelas junto a Stellantis. Reuters también ha destacado que esta apertura fortalece la cadena de suministro eléctrica en España y la cooperación entre fabricantes europeos y chinos.

Leapmotor no viene solo a vender coches

Lo interesante de este movimiento es que Leapmotor no está planteando España como un simple mercado de ventas, sino como una plataforma industrial para atacar Europa. Y eso cambia mucho la lectura de la noticia.

La marca china sabe que competir solo importando coches desde Asia puede ser cada vez más complicado. Los aranceles, la presión política y la necesidad de adaptar producto y producción al consumidor europeo obligan a dar un paso más. Ensamblar baterías en Zaragoza, fabricar el B10 en Figueruelas y apoyarse en Stellantis es una jugada muy inteligente.

También lo es para España. Durante años se ha hablado del riesgo de perder peso industrial con la transición al coche eléctrico. Proyectos como este demuestran que todavía hay margen para atraer inversión, empleo y tecnología, siempre que exista una cadena de valor sólida alrededor de las fábricas.

La gran incógnita será si Leapmotor logra trasladar esta apuesta industrial a ventas reales. Porque fabricar en Europa ayuda, pero no garantiza el éxito. El producto tendrá que convencer por precio, autonomía, calidad y red comercial. Si lo consigue, España puede convertirse en una de las grandes puertas de entrada de Leapmotor al mercado europeo.

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