Honda y Nissan compartirán el cerebro de sus coches: el gran cambio llegará en 2029

Honda y Nissan compartirán parte de la tecnología más importante de sus futuros coches. Las dos marcas japonesas desarrollarán conjuntamente centralitas, software y arquitectura electrónica para reducir costes y acelerar la llegada de sus vehículos de nueva generación a partir de 2029.
Alianza de Honda y Nissan para compartir desarrollos

Honda y Nissan han decidido estrechar su colaboración en uno de los terrenos que marcarán el futuro del automóvil. Los dos fabricantes japoneses desarrollarán conjuntamente parte del hardware y software que utilizarán sus vehículos de nueva generación, una estrategia con la que pretenden acelerar el desarrollo tecnológico y, sobre todo, reducir unos costes que no dejan de crecer.

  1. Honda y Nissan desarrollarán juntas la tecnología de sus coches desde 2029
  2. Menos costes y un desarrollo mucho más rápido
  3. La fusión fracasó, pero Honda y Nissan no rompieron relaciones
  4. Híbridos, eléctricos y coches cada vez más definidos por software
  5. Una alianza necesaria para sobrevivir en el futuro

Honda y Nissan desarrollarán juntas la tecnología de sus coches desde 2029

La industria del automóvil está cambiando rápidamente y ya no basta con fabricar un buen motor, una batería competitiva o un chasis eficiente. El software ha pasado a convertirse en uno de los principales elementos diferenciadores y Honda y Nissan quieren evitar tener que afrontar por separado unas inversiones cada vez mayores.

Ambas compañías han firmado un acuerdo para desarrollar y estandarizar varias ECU o unidades de control electrónico, además del sistema operativo del vehículo, partes esenciales del middleware y el software encargado de controlar diferentes funciones del automóvil. Esta tecnología formará parte de una arquitectura eléctrica y electrónica común destinada a los futuros vehículos definidos por software (SDV).

El objetivo es comenzar a utilizar estos sistemas en modelos de nueva generación a partir del año fiscal japonés 2029, que comienza el 1 de abril de 2029 y termina el 31 de marzo de 2030.

Menos costes y un desarrollo mucho más rápido

La clave del acuerdo está en compartir aquello que el cliente normalmente no ve. Honda y Nissan podrán mantener diseños, gamas y filosofías diferenciadas, pero bajo la carrocería existirán determinados componentes electrónicos desarrollados conjuntamente.

El proyecto incluye ordenadores centrales de altas prestaciones basados en SoC y centralitas zonales encargadas de gestionar diferentes áreas del automóvil. Sobre ese hardware funcionarán sistemas operativos y programas desarrollados bajo unas especificaciones compartidas.

Con ello, las dos marcas esperan aprovechar conjuntamente sus equipos de ingeniería, reducir duplicidades, acelerar los ciclos de desarrollo y conseguir mayores economías de escala.

Y esto resulta especialmente importante frente a fabricantes chinos que están avanzando con enorme rapidez en conectividad, electrificación y software. El vehículo del futuro dependerá cada vez más de funciones digitales, asistentes de conducción y actualizaciones capaces de añadir o modificar prestaciones durante su vida útil.

La fusión fracasó, pero Honda y Nissan no rompieron relaciones

La colaboración tiene además un contexto interesante. Honda y Nissan comenzaron a estudiar una alianza estratégica en 2024 y llegaron incluso a plantearse una integración empresarial mucho más profunda.

Sin embargo, aquellas negociaciones terminaron oficialmente en febrero de 2025. Durante las conversaciones, Honda llegó a proponer una estructura en la que pasaría a ser la empresa matriz y Nissan quedaría como filial, frente al planteamiento inicial basado en una sociedad holding conjunta. Finalmente, las compañías abandonaron la operación y optaron por mantener su cooperación tecnológica.

El nuevo acuerdo demuestra que el fracaso de aquella integración no significó el final de la relación.

De hecho, la colaboración relacionada con los vehículos definidos por software llevaba estudiándose desde 2024, cuando ambas compañías anunciaron una investigación conjunta sobre tecnologías fundamentales para las plataformas SDV de próxima generación.

Híbridos, eléctricos y coches cada vez más definidos por software

Honda y Nissan no han anunciado todavía qué modelos estrenarán la nueva arquitectura. Por tanto, habrá que esperar para conocer qué eléctricos o híbridos serán los primeros en utilizarla.

Las dos compañías también mantienen abiertas otras posibles áreas de cooperación relacionadas con la neutralidad de carbono y su objetivo de avanzar hacia una movilidad en la que no se produzcan víctimas mortales en accidentes relacionados con sus vehículos.

Mitsubishi Motors, vinculada a Nissan, también podría terminar participando en algunas de estas iniciativas, aunque su incorporación concreta a este proyecto todavía se encuentra bajo consideración.

Presentación del nuevo Nissan Juke eléctrico
Presentación del nuevo Nissan Juke eléctrico

Una alianza necesaria para sobrevivir en el futuro

Este acuerdo me parece bastante más lógico que intentar unir Honda y Nissan mediante una fusión complicada y llena de implicaciones empresariales. Compartir aquello que cuesta miles de millones desarrollar pero que el comprador prácticamente no distingue permite ahorrar dinero sin necesidad de convertir ambas marcas en algo parecido.

Y probablemente ese sea uno de los grandes cambios de la industria durante esta década. Desarrollar por separado chips, sistemas operativos, software, conducción asistida y arquitecturas electrónicas cada vez tendrá menos sentido, especialmente cuando los fabricantes chinos pueden lanzar novedades a un ritmo difícil de seguir.

La cuestión será comprobar hasta dónde llega esa estandarización. Si Honda y Nissan consiguen compartir el “cerebro” de sus coches sin perder la personalidad de cada marca, el acuerdo puede tener muchísimo sentido. Si el resultado termina siendo una excesiva homogeneización de producto, el ahorro podría salir bastante más caro de lo esperado.

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