Compra a ciegas un Tesla Model S averiado por 5.200 euros: parecía una ruina, ha sido una ganga

Un Tesla Model S de 2016, casi 300.000 kilómetros y una avería que impedía moverlo. Un mecánico británico pagó apenas 5.200 euros por él y, tras una complicada reparación, ha conseguido devolverlo a la carretera sin que la factura final arruine la operación.
Compra Tesla Model S por 5.200 euros y es una ganga

Comprar un Tesla Model S por apenas 5.200 euros parece una oportunidad imposible de rechazar. El problema es que esta unidad ni siquiera podía circular y acumulaba casi 300.000 kilómetros. Lo que inicialmente tenía todos los ingredientes para convertirse en un desastre económico ha terminado dejando un resultado mucho más interesante de lo esperado.

  1. Un Tesla Model S de 2016 por solo 5.200 euros
  2. El refrigerante había acabado con el motor trasero
  3. Montar el nuevo motor solo era la mitad del trabajo
  4. Casi 300.000 km y todavía ronda los 320 km de autonomía
  5. La factura final ronda los 12.200 euros
  6. La vida real de un coche eléctrico

Un Tesla Model S de 2016 por solo 5.200 euros

El protagonista de esta historia es el equipo británico de OGS & Mechanics, especializado en enfrentarse a averías complejas de coches eléctricos. Su última apuesta fue un Tesla Model S 70 de 2016, adquirido por unas 4.500 libras, aproximadamente 5.200 euros.

El precio escondía una condición importante: el Tesla llegó prácticamente como un proyecto de reparación. No se movía, mostraba numerosos mensajes de error y tenía cerca de 184.000 millas, unos 296.000 kilómetros, en el marcador.

Las primeras comprobaciones no permitieron encontrar rápidamente el origen del problema. Había fallos de comunicación y problemas relacionados con el sistema auxiliar, pero los códigos de error terminaron llevando a los mecánicos hasta la unidad de propulsión trasera.

Y ahí apareció la avería que justificaba un precio tan bajo.

El refrigerante había acabado con el motor trasero

Al desmontar el conjunto, descubrieron refrigerante tanto en el motor como en el inversor. Una fuga interna había permitido que el líquido llegase hasta componentes que debían permanecer completamente aislados, causando daños suficientemente graves como para descartar la reparación del motor original.

La alternativa fue comprar otra unidad motriz por aproximadamente 3.500 euros. Pero antes de instalarla decidieron aplicar una modificación preventiva.

Se trata del denominado “coolant delete”, una intervención conocida entre algunos especialistas de los primeros Tesla Model S y Model X que elimina el paso de refrigerante por el rotor. El objetivo es evitar que una futura degradación del sellado pueda provocar exactamente la misma avería. Incluso existen actualmente especialistas que ofrecen reparaciones y modificaciones específicas para estas unidades LDU.

Montar el nuevo motor solo era la mitad del trabajo

En un coche eléctrico moderno no siempre basta con sustituir una pieza y volver a conducir.

Una vez instalada la nueva unidad, fue necesario actualizar software, configurar diferentes sistemas y realizar el emparejamiento correspondiente con el vehículo y su inmovilizador. Solo después de completar este proceso el Model S volvió a engranar la marcha y pudo realizar sus primeros kilómetros.

La reparación tampoco terminó ahí. Las pruebas posteriores permitieron detectar un problema preocupante en la suspensión delantera, obligando a sustituir otros componentes antes de considerar terminado el proyecto.

Casi 300.000 km y todavía ronda los 320 km de autonomía

Probablemente, el dato más sorprendente apareció después de devolverlo a la carretera.

Pese a acumular cerca de 296.000 kilómetros, este Model S 70 llegó a mostrar alrededor de 320 kilómetros de autonomía con una carga completa. Es un resultado especialmente llamativo teniendo en cuenta la antigüedad del vehículo y que originalmente equipaba una batería de 70 kWh.

Foto del Tesla Model S en 2014
Foto del Tesla Model S en 2014

La factura final ronda los 12.200 euros

Entre los 5.200 euros de compra, el motor, las piezas, la suspensión y la mano de obra, el coste total estimado se mueve aproximadamente en el entorno de los 12.200 euros. Las estimaciones publicadas sitúan realmente el proyecto alrededor de las 10.500-10.900 libras, unos 12.270-12.740 euros dependiendo del cambio.

Sobre el papel, no parece mal negocio para disfrutar de una berlina eléctrica de lujo que sigue ofreciendo buenas prestaciones, confort y una autonomía todavía aprovechable.

Pero hay una trampa evidente: no es una operación para cualquiera. Sin conocimientos de alta tensión, diagnosis, mecánica y acceso a especialistas capaces de reparar y programar estos componentes, una compra de este tipo podría convertirse rápidamente en un enorme agujero económico.

La vida real de un coche eléctrico

Este caso muestra una cara del coche eléctrico usado de la que probablemente hablaremos cada vez más. Los primeros Model S están llegando a edades y kilometrajes en los que aparecen averías importantes, pero al mismo tiempo está creciendo alrededor de ellos una industria independiente capaz de reparar motores, baterías y electrónica.

Por eso, la verdadera ganga no fue comprar un Tesla por 5.200 euros. La ganga fue tener los conocimientos necesarios para saber qué hacer con él después. En manos equivocadas habría sido una ruina; en las adecuadas, ha vuelto a la carretera por una cantidad difícil de imaginar para un coche de estas características.

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