Un Tesla Model 3 recorre 700.000 kilómetros sin cambiar la batería: su estado es sorprendente
La duración de las baterías continúa siendo una de las mayores dudas alrededor del coche eléctrico, pero algunos vehículos están empezando a aportar respuestas con cientos de miles de kilómetros reales a sus espaldas. Un Tesla Model 3 Long Range AWD de 2019 se ha convertido en uno de los ejemplos más extremos: ronda ya los 700.000 kilómetros y todavía conserva su batería original.
- Casi 700.000 kilómetros con la batería de fábrica
- ¿Cuánta capacidad conserva la batería?
- Lo sorprendente: no ha tratado especialmente bien a la batería
- También conserva los motores y las pastillas de freno originales
- Sorprende, pero cada vez es más normal
Casi 700.000 kilómetros con la batería de fábrica
El protagonista pertenece al neerlandés Joesoef Henar, que compró su Tesla Model 3 a finales de 2019. Por motivos laborales comenzó a recorrer enormes distancias entre Países Bajos y Alemania, llegando a acumular del orden de 100.000 kilómetros anuales. A ello hay que sumar viajes por Europa, incluyendo desplazamientos hasta Noruega y el sur de España.
Cuando AutoWeek llevó la unidad a una inspección profunda, el odómetro marcaba exactamente 694.353 kilómetros. Publicaciones posteriores ya hablan de más de 700.000 kilómetros recorridos. Lo realmente excepcional no está solo en la cifra: tanto el paquete de baterías como los dos motores eléctricos siguen siendo los instalados originalmente en fábrica.
¿Cuánta capacidad conserva la batería?
La prueba realizada sobre la batería ofreció un State of Health (SoH) del 71 %, mientras que los datos calculados por el propio BMS del vehículo apuntaban aproximadamente al 68 %. Es decir, después de semejante kilometraje la batería habría perdido alrededor de un 30 % de su capacidad inicial.
La pérdida se nota, lógicamente, en la autonomía. Henar asegura que cuando el coche era nuevo conseguía alrededor de 450 kilómetros en sus condiciones habituales de utilización. Actualmente se mueve entre 350 y 380 kilómetros, siempre dependiendo de la conducción y las condiciones del trayecto.
No estamos, por tanto, ante una batería como nueva. De hecho, los técnicos consideran que se encuentra ya en una fase avanzada de su vida útil. Pero alcanzar semejante kilometraje sin sustituirla resulta especialmente significativo para evaluar hasta dónde puede llegar una batería de un eléctrico sometida a un uso intensivo.
Lo sorprendente: no ha tratado especialmente bien a la batería
Aquí aparece uno de los detalles más interesantes de toda la historia. Podría pensarse que su propietario ha seguido escrupulosamente todas las recomendaciones habituales para conservar el acumulador, pero no ha sido así.
Henar reconoce que habitualmente sale de casa con la batería llena y que en viajes utiliza intensivamente la red de Superchargers. De hecho, calcula que casi la mitad de toda la electricidad consumida por el coche procede de Superchargers y admite que en numerosas ocasiones realiza cargas rápidas hasta el 100 % para continuar inmediatamente el trayecto.
Esto hace que el resultado sea todavía más llamativo, aunque un solo coche nunca pueda utilizarse para establecer cuánto durarán todas las baterías de un Tesla Model 3.
También conserva los motores y las pastillas de freno originales
La batería no es el único componente que llama la atención. Los dos motores siguen siendo los originales y, sorprendentemente, ocurre lo mismo con las pastillas de freno. El propietario atribuye este último dato al uso intensivo de la frenada regenerativa, que reduce enormemente la intervención de los frenos mecánicos.
Eso no significa que el coche no haya necesitado reparaciones. Se han sustituido componentes de la suspensión en varias ocasiones, se reparó el aire acondicionado, fueron reemplazados los sensores de aparcamiento y se realizaron trabajos sobre las pinzas de freno, entre otras intervenciones.
AutoWeek estima unos 7.500 euros en mantenimiento y reparaciones, sin incluir neumáticos, después de casi 700.000 kilómetros. En la inspección también aparecieron diferentes desgastes en suspensión, soportes de los motores, discos de freno y otros elementos propios de un automóvil extremadamente utilizado.
Sorprende, pero cada vez es más normal
Este caso me parece más interesante precisamente porque el Model 3 no llega a los 700.000 kilómetros en condiciones perfectas. Tiene desgaste, ruidos y elementos que necesitan atención, y la batería ya está lejos de su capacidad inicial.
Pero ahí está precisamente la noticia. Durante años hemos centrado el debate del coche eléctrico en cuánto costará cambiar la batería, como si su sustitución fuese inevitable después de 150.000 o 200.000 kilómetros. Encontrar una unidad que se acerca a tres cuartos de millón de kilómetros con batería y motores originales demuestra que, al menos en determinadas condiciones, el límite puede estar muchísimo más lejos.
También deja una enseñanza importante para el mercado de segunda mano: en un eléctrico empieza a tener más sentido conocer el SoH de la batería y el historial real del vehículo que limitarse a mirar únicamente el número que aparece en el cuentakilómetros.
