Toda la ingeniería del Tesla Model S y Model X será Open Source: Tesla ya lo hizo antes con otro de sus coches eléctricos

Elon Musk asegura que Tesla quiere liberar como “open source” el Model S y el Model X, pero el precedente del Roadster original invita a la cautela: aquella supuesta apertura técnica fue mucho más limitada de lo que parecía y dejó fuera buena parte de la ingeniería clave del vehículo.

Tesla Model S y Model X

Elon Musk ha vuelto a poner a Tesla en el centro del debate tecnológico. El directivo asegura que la compañía planea liberar como “open source” los Tesla Model S y Model X, dos modelos clave en la historia del coche eléctrico moderno.

La promesa suena potente, pero hay un problema: el precedente que Musk utiliza como ejemplo, el Tesla Roadster original, estuvo muy lejos de ser una apertura completa del vehículo. Y eso cambia mucho la lectura de este anuncio.

Tesla quiere abrir el Model S y Model X, pero el caso Roadster deja muchas dudas

Elon Musk afirmó el 24 de julio de 2026 que Tesla pretende hacer con el Model S y el Model X lo mismo que ya hizo con el Roadster original: publicar su diseño y software como “open source”. La frase ha generado bastante expectación, porque hablamos de dos coches que han definido la imagen premium de Tesla durante más de una década.

 

Sin embargo, conviene rebajar el entusiasmo. Cuando Tesla anunció en 2023 que todo el diseño e ingeniería del Roadster original pasaba a estar disponible, lo que realmente apareció en GitHub fue un paquete bastante limitado. El repositorio oficial incluye archivos de diagnóstico, bases de datos CAN, guías en PDF y poco más; además, GitHub muestra solo 3 commits y alrededor de 1.100 estrellas.

Planos y medidas del Tesla Model S y Model X de última generación
Planos y medidas del Tesla Model S y Model X de última generación

El Roadster no fue realmente “open source” en sentido estricto

La clave está en la licencia. El repositorio del Roadster indica que los materiales están publicados bajo los términos de los “Disclosed Research and Development Documents” de Tesla, pero eso no equivale a una licencia abierta real. No hay una autorización clara para copiar, modificar, redistribuir o crear derivados con seguridad jurídica.

Y ahí está el punto delicado. Según la definición de la Open Source Initiative, no basta con que un archivo pueda descargarse: una licencia abierta debe permitir redistribución, acceso al código fuente y trabajos derivados, entre otros requisitos.

En otras palabras, publicar documentación técnica no siempre significa abrir un producto. Y mucho menos en un coche eléctrico, donde el verdadero valor está en el diseño del pack de baterías, el inversor, el motor, el firmware, los planos CAD, los esquemas eléctricos y la lista completa de materiales.

Tesla Roadster de 2008
Tesla Roadster de 2008

Lo importante sería saber qué va a publicar Tesla

Si Tesla repite la estrategia del Roadster, el resultado podría ser útil para talleres, propietarios avanzados y comunidades de reparación, pero no sería una apertura completa del Model S o del Model X. Podríamos ver bases de datos CAN, software de diagnóstico, manuales técnicos o archivos de fabricación de algunas placas, pero eso está muy lejos de entregar el corazón tecnológico de ambos vehículos.

Antmicro, una firma de ingeniería que trabajó con los archivos del Roadster, explicó que el material publicado incluía Gerbers y ficheros pick-and-place para algunas placas. Son archivos valiosos para fabricar o visualizar componentes, pero no sustituyen a los diseños originales de PCB ni a toda la documentación de ingeniería necesaria para reconstruir el sistema desde cero.

El contexto también importa. Tesla ya ha cerrado la etapa de producción del Model S y Model X, después de que Musk anunciara su fin a principios de 2026 para liberar espacio en Fremont y dedicar esa capacidad a Optimus, el robot humanoide de la compañía.

Una buena idea, pero Tesla debe ir más allá de lo que ya hizo

La idea de abrir parte del Model S y Model X es excelente si Tesla la ejecuta de verdad. Estos coches tienen una comunidad enorme, muchas unidades seguirán circulando durante años y cualquier información técnica adicional puede ayudar a repararlos mejor, alargar su vida útil y reducir residuos.

Pero llamar “open source” a un conjunto parcial de documentos sin licencia clara es, como mínimo, discutible. Tesla tiene aquí una oportunidad muy potente: demostrar que su apuesta por la apertura no es solo una frase de Musk en X, sino una iniciativa seria con licencias, archivos CAD, esquemas, firmware y documentación útil.

Si lo hace bien, puede marcar un precedente histórico en la industria del automóvil eléctrico. Si repite el caso Roadster, será interesante, sí, pero más cercano a una publicación técnica limitada que a una verdadera liberación open source.

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