Multas de 1.000 euros y 6 puntos: la DGT dispara los controles de drogas en España

La Guardia Civil intensificó durante 2025 los controles de drogas en las carreteras españolas hasta alcanzar las 144.346 pruebas, mientras que más de 70.000 conductores recibieron sanciones firmes con pérdida de puntos.

Guardia Civil realizando un control de drogas a un conductor

La vigilancia sobre el consumo de drogas al volante se ha intensificado con fuerza en España. Durante 2025, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realizó 144.346 pruebas de detección de drogas, una cifra que confirma el importante aumento de este tipo de controles en las carreteras españolas. 

El incremento de la vigilancia también se ha trasladado a las sanciones: 70.717 conductores recibieron una sanción firme con pérdida de puntos relacionada con el consumo de drogas en 2025. Son 6.403 más que un año antes y prácticamente un 10% de incremento interanual.

  1. Casi 150.000 controles de drogas en las carreteras españolas
  2. También aumentan las sanciones con pérdida de puntos
  3. La multa por dar positivo en drogas puede llegar a 1.000 euros
  4. La DGT seguirá poniendo el foco en alcohol y drogas
  5. Los datos sorprenden y mucho y eso no es una buena noticia

Casi 150.000 controles de drogas en las carreteras españolas

Los datos se conocen a través de una respuesta parlamentaria del Gobierno a varias preguntas planteadas por el Partido Popular. Las cifras permiten comprobar cómo los controles de drogas han ganado peso dentro de las actuaciones de vigilancia de tráfico.

En 2022 se efectuaron 58.126 pruebas, cifra que aumentó hasta las 101.927 en 2023. Un año después, en 2024, ya se habían alcanzado los 122.938 controles, mientras que en 2025 se llegó a los mencionados 144.346 test.

Esto significa que solamente entre 2024 y 2025 el número de pruebas aumentó alrededor de un 17,4%. Si la comparación se realiza con 2022, el crecimiento supera el 148%, por lo que actualmente la probabilidad de encontrarse con uno de estos controles es considerablemente mayor que hace apenas tres años.

También aumentan las sanciones con pérdida de puntos

La evolución de las multas sigue una trayectoria parecida. En 2022 se contabilizaron 42.103 sanciones firmes con pérdida de puntos vinculadas al consumo de drogas. En 2023 fueron 50.002 y durante 2024 la cifra ascendió hasta 64.314.

Finalmente, 2025 cerró con 70.717 sanciones, el dato más elevado de este periodo y cerca de un 10% superior al registrado durante el ejercicio anterior. 

Hay que tener en cuenta, además, que estas cifras corresponden a actuaciones de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y no representan necesariamente todos los controles efectuados por otros cuerpos policiales con competencias en tráfico.

La multa por dar positivo en drogas puede llegar a 1.000 euros

Aquí existe una diferencia importante que en ocasiones genera confusión entre los conductores. La normativa administrativa sanciona conducir con presencia de drogas en el organismo, sin necesidad de acreditar que esa sustancia esté alterando de forma evidente la conducción.

La DGT establece para esta infracción una sanción de 1.000 euros y la retirada de 6 puntos del permiso de conducir.

Distinto es el supuesto de conducir bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, comportamiento que puede entrar directamente en el ámbito penal. Por tanto, no debe confundirse una sanción administrativa derivada de la presencia de drogas con aquellos casos en los que la conducta puede constituir un delito. 

La DGT seguirá poniendo el foco en alcohol y drogas

El aumento de las pruebas encaja dentro de la estrategia de vigilancia y prevención de la siniestralidad. El Gobierno recuerda que la DGT trabaja sobre estos factores mediante controles, cambios normativos y acciones de información, educación y concienciación dentro de la Estrategia de Seguridad Vial 2030.

El objetivo no pasa únicamente por detectar infractores, sino por incrementar la percepción de vigilancia y evitar que un conductor que haya consumido determinadas sustancias llegue siquiera a plantearse ponerse al volante.

Los datos sorprenden y mucho y eso no es una buena noticia

Los datos dejan una lectura bastante clara: los controles de drogas ya no pueden considerarse algo excepcional en las carreteras españolas. Pasar de poco más de 58.000 pruebas en 2022 a superar ampliamente las 144.000 en solo tres años demuestra que Tráfico está reforzando esta vía de vigilancia.

Más allá de las multas, creo que este tipo de controles tienen sentido precisamente por su carácter preventivo. Un radar puede detectar una velocidad excesiva, pero las drogas pueden alterar la percepción, los reflejos o la capacidad de tomar decisiones sin que los demás usuarios de la carretera puedan anticiparlo. Si aumentar los controles consigue que alguien decida no conducir después de consumir, ya existe un beneficio para la seguridad del resto.

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