Nueva campaña de vigilancia de la DGT: en estos lugares los conductores no esperan multas
La DGT ha activado una campaña especial de vigilancia en los tramos de carretera en obras, donde muchos conductores siguen cometiendo infracciones especialmente peligrosas. El objetivo es reducir los accidentes que afectan tanto a usuarios de la vía como a los operarios que trabajan junto al tráfico, prestando especial atención a la velocidad, las distracciones, los adelantamientos indebidos y los cambios bruscos de carril
La Dirección General de Tráfico ha puesto el foco esta semana en uno de los puntos más delicados de la red viaria: las carreteras en obras. No se trata solo de vigilar la velocidad o las distracciones, sino de proteger a los operarios que trabajan a pocos metros de vehículos que, en muchas ocasiones, siguen circulando demasiado rápido.
La campaña especial se desarrolla del 22 al 28 de junio y afecta a tramos con trabajos de conservación, mantenimiento o modificación temporal de carriles. Guardia Civil de Tráfico y policías autonómicas controlarán especialmente la velocidad, el uso del móvil, los adelantamientos indebidos y los cambios bruscos de carril.
La DGT se fija ahora en las obras de carretera: estas son las infracciones que más vigilará
Cuando se habla de controles de la DGT, muchos conductores piensan automáticamente en radares, alcohol o móvil al volante. Sin embargo, Tráfico quiere recordar que una zona de obras también es un punto de alto riesgo, aunque a simple vista pueda parecer un tramo más con conos, señales provisionales y carriles estrechados.
El problema es que en estos escenarios el margen de error se reduce al mínimo. Una distracción de apenas un segundo, un volantazo o circular por encima del límite marcado puede tener consecuencias mucho más graves que en una carretera sin operarios ni maquinaria cerca.
Según los datos provisionales del Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico, en 2025 se registraron 154 siniestros relacionados con trabajos de mantenimiento y conservación en carreteras españolas. De ellos, 26 afectaron a operarios que trabajaban o caminaban junto a la calzada, mientras que en 128 casos los trabajadores se encontraban dentro de sus vehículos.
Velocidad, móvil y adelantamientos: las claves de la campaña
La DGT señala tres comportamientos especialmente peligrosos en los tramos en obras. El primero es el exceso de velocidad. Aunque la señalización temporal reduzca el límite, todavía hay conductores que no levantan el pie, incluso cuando el carril se estrecha o cambia el trazado.
El segundo gran foco serán las distracciones. Mirar el teléfono, manipular el navegador o perder la atención durante unos segundos puede ser suficiente para invadir una zona balizada o reaccionar tarde ante un operario, una máquina o una retención inesperada.
También se controlarán los adelantamientos prohibidos y los cambios de carril mal ejecutados. Son maniobras frecuentes cuando el conductor no anticipa la reducción de carriles o intenta ganar unos segundos en un tramo donde precisamente debería hacer lo contrario: reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad.
Los conos conectados llegan para avisar antes al conductor
La campaña coincide con un paso importante en la digitalización de la carretera. La DGT ya ha certificado los primeros modelos de conos conectados autorizados en España, de API Movilidad y Netun Solutions, una tecnología pensada para comunicar en tiempo real el inicio y el final de una obra.
Estos dispositivos envían la ubicación exacta de la actuación al ecosistema de movilidad conectada, a través de DGT 3.0 y del Punto de Acceso Nacional de Datos de Tráfico. Con esa información, los avisos pueden llegar a paneles de mensaje variable, aplicaciones de navegación y vehículos conectados antes de que el conductor se encuentre con la obra.
La idea es sencilla: si el conductor recibe el aviso con antelación, puede levantar el pie, cambiar de carril de forma progresiva y llegar a la zona de trabajos con una conducción mucho más segura.
