Multa de 100 euros aunque lleves el móvil en un soporte: el detalle que muchos conductores pasan por alto

Llevar el móvil en un soporte dentro del coche es una práctica habitual, sobre todo para utilizar aplicaciones como Google Maps o Waze. Sin embargo, aunque su uso está permitido, una mala colocación puede acabar en una multa de hasta 100 euros, especialmente si el dispositivo o el soporte reducen la visibilidad del conductor.

Soporte móvil para el coche puede llevar multa

Google Maps, Waze y otras aplicaciones de navegación se han convertido en compañeras habituales incluso en trayectos que conocemos perfectamente. Y aunque cada vez más coches cuentan con Android Auto, Apple CarPlay o un navegador integrado, millones de conductores siguen utilizando un soporte para colocar el teléfono a la vista. Una práctica perfectamente posible, pero que puede terminar en multa si se pasa por alto un detalle fundamental: dónde y cómo está colocado el móvil.

  1. Llevar el móvil en un soporte es legal, pero no vale cualquier lugar
  2. La sanción puede alcanzar los 100 euros
  3. Tocar el móvil es una infracción diferente y mucho más cara
  4. La mejor solución es preparar el GPS antes de salir
  5. Mucho cuidado con esto

La normativa española no establece una prohibición general para los soportes de teléfono en el coche. De hecho, la propia DGT ha confirmado que es posible llevar el smartphone colocado en uno de estos accesorios. El problema aparece cuando su ubicación afecta a la seguridad o cuando el conductor decide manipular el dispositivo mientras circula.

Aquí entra en juego el campo de visión. El artículo 18 del Reglamento General de Circulación obliga al conductor a mantener en todo momento el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción. Además, el artículo 19 establece que la superficie acristalada debe permitir una visión diáfana de la vía.

Por tanto, colocar el soporte en mitad del parabrisas, demasiado alto sobre el salpicadero o en cualquier posición que reste visibilidad puede convertirse en un problema aunque el teléfono no se esté utilizando.

La sanción puede alcanzar los 100 euros

Este es precisamente el detalle que muchos conductores pasan por alto. No basta con dejar el teléfono colocado y no tocarlo: el soporte tampoco debe interferir en la conducción ni reducir la visibilidad.

Las infracciones que no están expresamente calificadas como graves o muy graves pueden tener la consideración de leves, con multas de hasta 100 euros según la Ley de Tráfico.

Por eso resulta mucho más recomendable utilizar una posición discreta, por ejemplo aprovechando una rejilla de ventilación o una zona baja del salpicadero que permita consultar las indicaciones del navegador sin tapar parte de la carretera.

También conviene asegurarse de que el soporte quede firmemente fijado. Un teléfono que se desprende al pasar por un bache o en una curva puede convertirse rápidamente en una distracción.

Tocar el móvil es una infracción diferente y mucho más cara

Tener correctamente instalado el smartphone tampoco significa que podamos manejarlo mientras conducimos.

La Ley de Tráfico prohíbe utilizar manualmente teléfonos móviles, navegadores y otros sistemas de comunicación durante la conducción. La propia DGT recomienda configurar el destino y cualquier otra función necesaria antes de iniciar el trayecto.

Y aquí las consecuencias son mayores.

Sujetar el teléfono móvil con la mano mientras se conduce supone una multa de 200 euros y la pérdida de 6 puntos del permiso. Si el dispositivo permanece instalado pero se utiliza manualmente en circunstancias distintas a sujetarlo con la mano, el Anexo II de la Ley contempla una detracción de 3 puntos.

Es decir, colocar el móvil en un soporte evita tener que sostenerlo, pero no convierte su pantalla en una extensión táctil del salpicadero que podamos utilizar libremente.

La mejor solución es preparar el GPS antes de salir

Lo más sencillo para evitar problemas es introducir la dirección, seleccionar la ruta y ajustar las preferencias de navegación con el vehículo correctamente estacionado. Una vez iniciada la marcha, las instrucciones de voz permiten seguir el recorrido sin necesidad de tocar la pantalla.

En los vehículos compatibles con Android Auto o Apple CarPlay, utilizar comandos de voz y los controles integrados también reduce considerablemente la necesidad de interactuar con el teléfono.

Mucho cuidado con esto

Los soportes para móviles no son el problema. El verdadero problema es cómo los utilizamos. Un teléfono colocado junto al volante puede resultar muy cómodo para seguir Google Maps, pero también es una tentación permanente para cambiar una canción, leer una notificación o buscar otra dirección.

Además, colocar una pantalla de más de seis pulgadas justo en medio del parabrisas parece difícil de justificar teniendo alternativas mucho menos intrusivas. Por unos pocos euros existen soportes para rejillas o ubicaciones más bajas que cumplen exactamente la misma función.

La regla que aplicaría es bastante sencilla: el móvil debe servir para guiarnos, no para competir con la carretera por nuestra atención. Y si necesitamos tocarlo, lo más sensato sigue siendo detener el coche en un lugar seguro.

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