Es oficial: llegan los radares con IA a dos de las carreteras más transitadas de España

La inteligencia artificial ya empieza a vigilar las carreteras españolas. Una prueba piloto del Servei Català de Trànsit en la A-2 y la AP-7 ha permitido detectar miles de conductores utilizando el móvil al volante o circulando sin el cinturón de seguridad correctamente colocado.

Radares con IA para poner multas

La inteligencia artificial comienza a ganar terreno en la vigilancia de las carreteras españolas. El Servei Català de Trànsit está probando en la A-2 y la AP-7 un nuevo sistema capaz de detectar automáticamente a los conductores que manipulan el teléfono móvil o circulan sin el cinturón de seguridad correctamente abrochado.

Los primeros resultados muestran la magnitud del problema: durante los dos primeros meses de pruebas se identificaron más de 8.500 posibles casos de uso indebido del móvil y alrededor de 4.500 infracciones relacionadas con el cinturón.

  1. Cámaras de alta definición e inteligencia artificial para vigilar el tráfico
  2. Hasta un 6,6% de los conductores podría utilizar el móvil
  3. Una precisión superior al 84%
  4. La IA también detecta el cinturón mal colocado
  5. Si es por la seguridad la tecnología es bienvenida, sino no

Cámaras de alta definición e inteligencia artificial para vigilar el tráfico

El proyecto piloto comenzó en junio en varios puntos de la autovía A-2 y la autopista AP-7. Para llevarlo a cabo, Trànsit ha instalado cámaras de alta resolución en remolques móviles situados junto a la carretera.

Estos dispositivos captan imágenes del interior de los vehículos y emplean algoritmos de inteligencia artificial para localizar comportamientos potencialmente peligrosos. De esta manera, el sistema puede funcionar de forma continua sin depender de la presencia permanente de agentes, drones o controles tradicionales.

La tecnología ha sido configurada para reconocer diferentes situaciones. No solo identifica a quienes sostienen el teléfono con una mano, sino también a los conductores que lo manipulan después de colocarlo sobre las piernas, una conducta más difícil de detectar desde el exterior.

Aunque este tipo de vigilancia ya se utiliza en otros países, su aplicación en España todavía se encuentra en una fase inicial. El objetivo de la prueba es comprobar su fiabilidad en vías con densidades de tráfico y características distintas antes de plantear una implantación más amplia.

Hasta un 6,6% de los conductores podría utilizar el móvil

Los datos recogidos durante el ensayo indican que entre el 3,6% y el 6,6% de los conductores analizados podría estar utilizando el teléfono mientras circula. La cifra varía en función de la carretera, el volumen de tráfico y el momento del día.

La mayor incidencia se ha observado en la A-2, especialmente en el entorno periurbano de Cornellà de Llobregat. En esta zona, la proporción estimada de conductores que manipulan el móvil alcanza aproximadamente el 5%, mientras que en la AP-7 se sitúa alrededor del 3,6%.

El comportamiento también cambia según el calendario. El uso del teléfono resulta más frecuente durante los días laborables, con una concentración especialmente elevada entre el miércoles y el viernes. Por franjas horarias, los casos aumentan al mediodía y durante las primeras horas de la tarde.

En la comparativa internacional incluida en el estudio, Cataluña aparece como el tercer territorio con mayor nivel de incumplimiento en el uso del smartphone al volante, únicamente por detrás de Norteamérica y de otro país europeo.

Una precisión superior al 84%

Uno de los aspectos más relevantes de la prueba es la capacidad de identificación del sistema. Según Trànsit, la inteligencia artificial ha superado el 84% de precisión al reconocer el uso del teléfono móvil.

Este porcentaje no significa necesariamente que todas las imágenes detectadas terminen en una sanción. La tecnología funciona como una herramienta de selección y análisis, por lo que los posibles incumplimientos deben ser revisados y validados antes de iniciar cualquier procedimiento sancionador.

La IA también detecta el cinturón mal colocado

La segunda función del sistema consiste en comprobar si los ocupantes llevan puesto correctamente el cinturón de seguridad. Durante los primeros dos meses se localizaron unos 4.500 casos en los que no se utilizaba o estaba colocado de manera inadecuada.

Las estimaciones sitúan el incumplimiento entre el 1,3% y el 1,8% de los ocupantes observados. En este apartado, la AP-7 registra el porcentaje más elevado, con cerca de un 1,8%, mientras que en la A-2 se mueve alrededor del 1,2%.

A diferencia de lo que ocurre con el teléfono móvil, la falta de cinturón aumenta principalmente durante los fines de semana y en horario nocturno. La precisión de la inteligencia artificial para reconocer esta infracción supera el 70%.

Si es por la seguridad la tecnología es bienvenida, sino no

La llegada de la inteligencia artificial a la vigilancia del tráfico parece inevitable, pero su utilidad dependerá de cómo se aplique. Detectar miles de conductas peligrosas sin desplegar controles permanentes puede ayudar a prevenir accidentes, especialmente cuando hablamos de distracciones provocadas por el teléfono móvil.

Sin embargo, estos sistemas deben utilizarse con transparencia, supervisión humana y garantías suficientes para evitar errores. La tecnología puede convertirse en una herramienta muy eficaz para mejorar la seguridad vial, pero no debería funcionar como una máquina automática de sancionar. Su verdadero valor estará en reducir comportamientos de riesgo y no únicamente en aumentar el número de multas.

Comentarios