La última ocurrencia de la DGT: pintar círculos blancos en las curvas para proteger a las motos

La DGT está introduciendo nuevas marcas viales pensadas para mejorar la seguridad de los motoristas en las curvas más peligrosas. Estos círculos blancos buscan corregir la trazada y alejar a las motos del eje central de la carretera, una solución sencilla que en Austria ha logrado reducir de forma notable los accidentes.

Círculos blancos pintados en la carretera para los motoristas

Los motoristas pueden empezar a encontrarse con una señalización poco habitual en algunas carreteras españolas: círculos o marcas blancas situadas junto al eje de la calzada en determinadas curvas. No están ahí por casualidad. Su objetivo es modificar de forma intuitiva la trazada de la moto y aumentar la distancia respecto a los vehículos que llegan en sentido contrario.

La idea procede de Austria, donde este sencillo recurso lleva años estudiándose con resultados especialmente llamativos. La experiencia ha despertado el interés en España en un momento en el que la seguridad de los usuarios de dos ruedas continúa siendo una cuestión prioritaria: 304 motoristas fallecieron en vías interurbanas durante 2025, según el balance provisional de la DGT.

  1. Qué significan los círculos blancos que aparecen en algunas curvas
  2. No hay que circular por encima de los círculos
  3. Austria logró reducir los accidentes un 80%
  4. España también busca nuevas soluciones para proteger a los motoristas
  5. Medidas que buscan la seguridad son bienvenidas

Qué significan los círculos blancos que aparecen en algunas curvas

El funcionamiento es más sencillo de lo que puede parecer. Las marcas se colocan cerca de la línea que separa ambos sentidos de circulación y el motorista debe trazar la curva manteniéndose alejado de ellas, dejando los círculos hacia la zona interior próxima al eje de la carretera.

El problema que se intenta corregir aparece principalmente cuando una motocicleta afronta una curva a izquierdas demasiado cerca del centro de la calzada. Aunque las ruedas permanezcan técnicamente dentro del carril, la inclinación de la moto puede hacer que la cabeza y el torso del conductor se aproximen peligrosamente al sentido contrario.

Obligar visualmente al motorista a abrir ligeramente la trayectoria proporciona un margen adicional frente a un turismo, una furgoneta o un camión que aparezca de frente.

No hay que circular por encima de los círculos

Aquí está uno de los puntos más importantes. Las marcas no indican el lugar exacto por el que deben pasar las ruedas, sino precisamente una zona que conviene evitar.

El sistema austríaco parte de un comportamiento bastante lógico: los motoristas tienden a evitar las marcas pintadas sobre el asfalto. Colocándolas cerca del eje central se consigue que muchos conductores se desplacen instintivamente hacia una posición más segura dentro de su carril. Las evaluaciones realizadas en Austria comprobaron que estas marcas modificaban de forma significativa la trayectoria elegida por los usuarios.

Además, su presencia sirve como referencia visual ante una curva especialmente delicada, recordando al conductor la importancia de ajustar la velocidad y preparar correctamente la trazada.

Austria logró reducir los accidentes un 80%

El precedente más interesante se encuentra en Austria. El concepto comenzó a utilizarse allí en 2007 y posteriormente fue evolucionando hasta adoptar diseños elípticos y otras variantes. En 2019 se seleccionaron 19 curvas del Tirol con problemas de siniestralidad de motocicletas para aplicar esta señalización específica.

Tras analizar los accidentes registrados y corregir el efecto de los cambios de movilidad durante la pandemia, la evaluación recogida por la European Road Safety Charter concluyó que los siniestros con lesiones se redujeron alrededor de un 80% en las curvas tratadas.

No es solo una cuestión de reducir colisiones frontales. Alejar al motorista del eje también disminuye la necesidad de realizar movimientos bruscos si aparece inesperadamente otro vehículo y deja más espacio para corregir la trayectoria.

España también busca nuevas soluciones para proteger a los motoristas

La elevada vulnerabilidad de este colectivo explica el interés por soluciones de este tipo. De los 304 motoristas fallecidos contabilizados provisionalmente por la DGT en 2025, 232 perdieron la vida en carreteras convencionales, precisamente el entorno donde abundan los tramos de curvas y las calzadas con un único carril por sentido.

Estas marcas tienen otra ventaja evidente: son una intervención relativamente sencilla, no requieren modificar físicamente la carretera y pueden concentrarse en aquellos puntos donde el historial de accidentes demuestra que existe un problema.

Medidas que buscan la seguridad son bienvenidas

Me parece una de esas medidas de seguridad vial que tienen sentido precisamente porque no necesitan castigar ni distraer al conductor para intentar cambiar su comportamiento. Una referencia visual bien colocada puede resultar mucho más útil para un motorista que llenar una carretera de señales adicionales.

Eso sí, sería un error presentar los círculos como una solución milagrosa. Una buena trazada no compensa entrar demasiado rápido en una curva, circular con neumáticos en mal estado o conducir por encima de las propias capacidades. Si la experiencia austríaca puede trasladarse con buenos resultados a España, estas marcas deberían entenderse como una ayuda más: sencilla, económica y, sobre todo, pensada específicamente para uno de los colectivos más expuestos de nuestras carreteras.

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