La DGT cambia las normas desde el 1 de octubre: así afectarán a patinetes, bicicletas y motos
La movilidad en España cambiará de forma notable a partir del 1 de octubre de 2026. Patinetes eléctricos, bicicletas, motos y ciclomotores estrenarán nuevas obligaciones de seguridad, mientras que también se modifican algunas reglas que afectan a conductores profesionales y a la circulación dentro y fuera de las ciudades. La reforma busca proteger especialmente a los denominados usuarios vulnerables de la vía, una categoría que queda definida expresamente en la normativa.
- Patinetes eléctricos: 15 años, casco y más visibilidad
- Bicicletas: más protección y cambios en los adelantamientos
- Motos y ciclomotores: guantes, calzado cerrado y arcén
- Cinturón, nieve y otras novedades del Reglamento
- Si se aplica bien tiene sentido... sino será un problema
Patinetes eléctricos: 15 años, casco y más visibilidad
Los vehículos de movilidad personal (VMP) protagonizan buena parte de los cambios. Desde octubre, los menores de 15 años no podrán conducir un patinete eléctrico y el casco pasará a ser obligatorio para sus usuarios.
Durante la noche o cuando exista poca visibilidad será necesario llevar un elemento luminoso o reflectante que permita ser visto a una distancia mínima de 150 metros. La norma también establece que los VMP deben llevar encendido su alumbrado, aunque existe un importante matiz: su utilización obligatoria durante el día no comenzará a exigirse hasta el 1 de octubre de 2027.
Los repartidores que trabajen con patinete tendrán que utilizar casco y chaleco reflectante durante toda su jornada. El incumplimiento de estas obligaciones de protección está considerado infracción grave y puede implicar una multa de 200 euros.
Fuera de poblado, los VMP seguirán sin poder circular por carreteras convencionales. Sí podrán hacerlo por determinadas infraestructuras segregadas del tráfico a motor, como vías ciclistas o carriles bici, cuando su circulación esté permitida.
Bicicletas: más protección y cambios en los adelantamientos
También habrá novedades importantes para los ciclistas. En las vías interurbanas desaparecen las actuales excepciones al uso del casco, de manera que será obligatorio para todos los usuarios. Quienes utilicen la bicicleta profesionalmente deberán llevar además chaleco reflectante durante su actividad.
Uno de los cambios más relevantes afecta a los adelantamientos. Fuera de poblado, el vehículo que adelante a una bicicleta deberá circular al menos 20 km/h por debajo del límite máximo de la vía durante la maniobra y mantener una separación lateral mínima de 1,5 metros. Si existen varios carriles en el mismo sentido, será obligatorio cambiar completamente de carril.
En ciudad, las bicicletas circularán preferentemente por el centro del carril y los vehículos a motor deberán guardar al menos cinco metros de distancia respecto al ciclista que circule delante. Los ayuntamientos también podrán permitir bicicletas en ambos sentidos en calles de un único carril limitadas a 30 km/h o menos, siempre que exista la señalización correspondiente.
Motos y ciclomotores: guantes, calzado cerrado y arcén
Conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores deberán utilizar guantes de protección en vías interurbanas y calzado cerrado que cubra completamente el pie en cualquier tipo de vía. No cumplir estas obligaciones supondrá una infracción grave sancionable con 200 euros.
Otra de las novedades más esperadas es la posibilidad de utilizar el arcén derecho durante una retención. Sin embargo, no será una autorización general para cualquier atasco. Solo podrá hacerse en tramos previamente habilitados y señalizados, cuando los carriles estén detenidos por congestión, a un máximo de 30 km/h y circulando en fila de uno.
Además, los riders que desarrollen su trabajo en motocicleta deberán llevar chaleco reflectante durante su actividad. En los ciclomotores, quienes todavía utilicen cascos simplemente certificados dispondrán de un año de transición: desde el 1 de octubre de 2027 deberán utilizar un casco homologado.
Cinturón, nieve y otras novedades del Reglamento
La reforma elimina antiguas exenciones del cinturón de seguridad en ciudad para taxistas, determinados conductores de vehículos de mercancías y profesionales de la enseñanza de la conducción.
También cambia la forma de rebasar vehículos inmovilizados por avería, accidente, auxilio o mantenimiento: habrá que dejar al menos 1,5 metros de separación y reducir la velocidad en 20 km/h respecto al límite de la vía.
Cuando la nieve dificulte la circulación en autopistas o autovías quedará prohibido adelantar y deberá mantenerse libre el carril izquierdo para vehículos de emergencia y máquinas quitanieves. Además, en las retenciones se regula la creación de un corredor central de emergencia.
La normativa incorpora igualmente nuevas reglas para autocaravanas, caminos escolares seguros y semáforos de peatones, ampliando así una reforma que va bastante más allá de los patinetes y las motos.
Si se aplica bien tiene sentido... sino será un problema
La actualización del Reglamento parece lógica en un escenario en el que coches, bicicletas, motos y patinetes comparten cada vez más espacio. Especialmente interesantes son la reducción obligatoria de velocidad durante los adelantamientos y el refuerzo del equipamiento de protección, dos medidas relativamente sencillas que pueden marcar una diferencia importante cuando se produce un accidente.
La gran incógnita estará en su aplicación práctica. Reglas como mantener cinco metros detrás de una bicicleta o utilizar el arcén con la moto únicamente en determinados tramos necesitarán buena señalización y mucha información previa. Si la mayoría de los conductores llega al 1 de octubre conociendo las nuevas obligaciones, la reforma puede funcionar; si no, las primeras semanas probablemente traerán bastantes dudas.