Volkswagen aprueba su gran plan: 50.000 empleos menos y la mitad de modelos

Volkswagen ya tiene luz verde para ejecutar su gran transformación hasta 2030. El Grupo recortará unos 50.000 empleos adicionales, reducirá hasta la mitad su gama de modelos y buscará alternativas para cuatro fábricas alemanas cuyo futuro industrial sigue sin estar asegurado.
CEO de Volkswagen: Oliver Blume

Volkswagen ha logrado sacar adelante una de las decisiones más delicadas de los últimos años. El Consejo de Supervisión del Grupo ha aprobado por unanimidad el denominado Future Plan 2030, una profunda reorganización con la que el gigante alemán pretende recuperar competitividad y adaptar su estructura a un mercado del automóvil que está cambiando con enorme rapidez.

El acuerdo llega después de fuertes diferencias entre dirección y representantes de los trabajadores. Una de las claves para desbloquearlo ha sido el compromiso de estudiar alternativas para las fábricas alemanas cuyo futuro más allá de 2030 está en duda.

  1. Volkswagen pone en marcha su gran reestructuración hasta 2030
  2. Otros 50.000 empleos desaparecerán del Grupo Volkswagen
  3. La mitad de modelos desaparecerá antes de 2035
  4. El futuro de SEAT continúa sin una decisión oficial
  5. Volkswagen quiere vender 9 millones de coches y alcanzar un margen del 9%
  6. Volkswagen empieza a asumir que ser más grande no siempre significa ser mejor

Volkswagen pone en marcha su gran reestructuración hasta 2030

El plan impulsado por el equipo dirigido por Oliver Blume reúne 12 grandes iniciativas que afectarán prácticamente a todas las áreas del Grupo Volkswagen: empleo, fábricas, gama de modelos, inversiones, estructura empresarial y estrategia comercial.

Uno de los asuntos más sensibles está en Alemania. Volkswagen reconoce que actualmente existe un exceso de capacidad superior a 500.000 vehículos anuales en sus fábricas europeas.

Las plantas de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm se encuentran especialmente señaladas. El fabricante no puede garantizar actualmente que reciban suficiente carga de producción entre 2031 y 2034, aunque se ha comprometido a estudiar usos alternativos y diferentes escenarios para mantener una perspectiva de futuro para estas instalaciones.

Además, Volkswagen desarrollará antes de finales de junio de 2027 una nueva estrategia industrial destinada a definir una red europea de fábricas más competitiva y sostenible.

fábrica Volkswagen Wolfsburgo
fábrica Volkswagen Wolfsburgo

Otros 50.000 empleos desaparecerán del Grupo Volkswagen

La parte laboral es probablemente la medida con mayor impacto. Volkswagen considera necesario reducir aproximadamente otros 50.000 puestos de trabajo, incluyendo empleos correspondientes a niveles directivos.

El ajuste se añadirá a los procesos de reducción de plantilla que ya estaban en marcha, por lo que la disminución acumulada de empleo podría acercarse a los 100.000 trabajadores.

El objetivo de la compañía es reducir costes estructurales y acelerar su transformación. Alemania será previsiblemente uno de los países más afectados debido, entre otros factores, a unos costes laborales considerablemente superiores a los de otras instalaciones europeas.

La mitad de modelos desaparecerá antes de 2035

Volkswagen tampoco quiere mantener una gama tan extensa como la actual.

El Future Plan 2030 contempla reducir hasta un 50% el número de modelos del Grupo de aquí a 2035. Al mismo tiempo, la complejidad de las configuraciones y opciones de equipamiento se rebajará hasta un 75%.

La lógica es sencilla: menos variantes permiten fabricar mayores volúmenes de cada producto, compartir más componentes y conseguir economías de escala.

También se simplificarán plataformas, arquitecturas electrónicas y tecnologías, adaptándolas especialmente a las diferentes necesidades de los mercados occidentales y asiáticos.

Cupra Raval junto al VW ID.Polo en la línea de montaje en la fábrica de Martorell
Cupra Raval junto al VW ID.Polo en la línea de montaje en la fábrica de Martorell

El futuro de SEAT continúa sin una decisión oficial

Uno de los grandes interrogantes está en SEAT.

El acuerdo aprobado por el Consejo de Supervisión no recoge ninguna decisión sobre la desaparición de la histórica marca española. Sin embargo, informaciones publicadas en Alemania apuntan a que documentación interna previa contemplaba abandonar progresivamente la marca a más tardar a finales de 2029 para concentrar mayores recursos en CUPRA.

Desde SEAT han recalcado que no existe todavía una decisión adoptada al respecto.

Por tanto, conviene diferenciar ambos asuntos: la reestructuración del Grupo Volkswagen ya está aprobada, pero el posible final de SEAT no ha sido confirmado oficialmente dentro de este acuerdo.

Volkswagen quiere vender 9 millones de coches y alcanzar un margen del 9%

La nueva estructura también parte de unas expectativas comerciales más realistas.

Volkswagen trabaja ahora con un objetivo cercano a los 9 millones de vehículos vendidos anualmente, muy lejos de la capacidad de aproximadamente 12 millones para la que llegó a preparar su estructura industrial antes de la pandemia.

De cara a 2030, la compañía pretende conseguir un margen operativo del 9%, apoyado en un resultado operativo próximo a 31.000 millones de euros.

Para conseguirlo no dejará de invertir. Entre 2027 y 2031 están previstos aproximadamente 135.000 millones de euros destinados a inversiones de capital, investigación, desarrollo y nuevas tecnologías.

Al mismo tiempo, Volkswagen revisará sus participaciones empresariales y pretende reducir aproximadamente en un tercio su cartera de sociedades y negocios, conservando principalmente aquellas consideradas estratégicas o capaces de aportar rentabilidad al negocio principal.

Volkswagen ID. Cross
Volkswagen ID. Cross

Volkswagen empieza a asumir que ser más grande no siempre significa ser mejor

La dimensión del plan deja una conclusión bastante evidente: Volkswagen está aceptando que la estructura gigantesca que funcionaba cuando Europa y China aseguraban enormes volúmenes ya no encaja igual de bien en el mercado actual.

Reducir modelos, configuraciones, estructuras empresariales y capacidad productiva puede hacer al Grupo mucho más competitivo, especialmente frente a fabricantes chinos capaces de desarrollar nuevos coches en menos tiempo y con costes inferiores.

La incógnita es cómo realizará Volkswagen esa transición sin debilitar precisamente uno de sus mayores activos: su enorme capacidad industrial y tecnológica en Europa. El acuerdo evita por ahora decisiones traumáticas sobre varias fábricas, pero no resuelve su futuro. Simplemente compra tiempo para encontrarles una nueva razón de ser.

Comentarios