El próximo gran centro de datos de Grok estará en el espacio y usará NVIDIA Vera Rubin

SpaceXAI ampliará la infraestructura de inteligencia artificial de Grok utilizando las nuevas CPU NVIDIA Vera y la plataforma Vera Rubin, pero sus planes van mucho más allá de los centros de datos terrestres: la misma arquitectura terminará viajando al espacio a bordo del futuro satélite Starmind AI1.
Chip NVIDIA Vera se usará para Grok en el espacio

SpaceXAI quiere dar un nuevo salto en la infraestructura que sostiene a Grok. La compañía ampliará sus sistemas de inteligencia artificial con las nuevas CPU NVIDIA Vera y la plataforma Vera Rubin, una arquitectura diseñada específicamente para cargas de trabajo de IA agéntica y que, además, terminará viajando al espacio.

El movimiento no se limitará a los grandes centros de datos terrestres. La primera generación del satélite Starmind AI1 empleará una versión optimizada del sistema Vera Rubin NVL72, llevando a órbita una arquitectura similar a la que NVIDIA está desplegando en las denominadas fábricas de IA de nueva generación.

  1. NVIDIA Vera será una pieza clave para los agentes de IA de Grok
  2. SpaceXAI quiere llevar su infraestructura hasta una escala de gigavatios
  3. Starmind AI1 llevará un sistema NVIDIA Vera Rubin NVL72 al espacio
  4. NVIDIA Vera Rubin, un chip espectacular que estará en el espacio

NVIDIA Vera será una pieza clave para los agentes de IA de Grok

Aunque las GPU siguen concentrando gran parte de la atención cuando hablamos de inteligencia artificial, los nuevos agentes autónomos están aumentando considerablemente el trabajo que recae sobre las CPU.

Un agente no se limita a generar una respuesta. Puede consultar herramientas, ejecutar código, analizar información, lanzar procesos adicionales o realizar simulaciones antes de devolver un resultado. NVIDIA quiere que Vera se encargue precisamente de esa parte del proceso, dejando a las GPU centradas en las tareas donde resultan más eficientes.

La CPU NVIDIA Vera incorpora 88 núcleos Olympus diseñados por la propia compañía, capaces de manejar 176 hilos mediante Spatial Multithreading. También utiliza memoria LPDDR5X con un ancho de banda que alcanza los 1,2 TB/s. NVIDIA asegura que, dependiendo de la carga de trabajo, Vera puede completar determinadas tareas hasta un 80% más rápido que una infraestructura de CPU tradicional.

No es una apuesta completamente nueva para SpaceXAI. NVIDIA ya entregó en mayo de 2026 sus primeros sistemas Vera a varias compañías especializadas en inteligencia artificial, entre ellas Anthropic, OpenAI, Oracle Cloud Infrastructure y la propia SpaceXAI.

SpaceXAI quiere llevar su infraestructura hasta una escala de gigavatios

El siguiente paso será ampliar la infraestructura que utiliza Grok alrededor de NVIDIA Vera Rubin, una plataforma que integra CPU Vera, aceleradores Rubin, conexiones NVLink, redes Spectrum-X, sistemas BlueField y el ecosistema de software de NVIDIA.

El objetivo es que todas estas piezas funcionen como un único sistema y no como componentes independientes, algo especialmente importante cuando los centros de datos comienzan a manejar decenas de miles de aceleradores.

SpaceXAI pretende aumentar progresivamente su capacidad de computación hasta alcanzar una escala de varios gigavatios, por lo que el consumo energético y el aprovechamiento de cada GPU se convierten en factores tan relevantes como la potencia bruta.

Precisamente ahí está una de las principales promesas de Vera: gestionar las tareas auxiliares con suficiente rapidez para evitar que los costosos aceleradores permanezcan esperando datos o instrucciones.

Starmind AI1 llevará un sistema NVIDIA Vera Rubin NVL72 al espacio

La parte más llamativa del proyecto estará, literalmente, fuera de la Tierra.

SpaceX está desarrollando Starmind, una plataforma de satélites concebida para realizar cargas de inteligencia artificial directamente en órbita. Su primera generación, denominada AI1, contará con un sistema de computación desarrollado junto a NVIDIA y basado en Vera Rubin.

La propia SpaceX indica que AI1 tendrá una potencia de computación aproximada de 120 kW de media y hasta 150 kW de pico. Una vez desplegado, el satélite alcanzará unos 20 metros de altura y una envergadura cercana a los 70 metros, principalmente por las enormes superficies necesarias para captar energía solar.

La idea es aprovechar la energía solar disponible en órbita y transmitir posteriormente los resultados mediante enlaces láser conectados con la infraestructura Starlink. SpaceX plantea comenzar la fabricación y despliegue a gran escala de estos satélites a partir de finales de 2027, aunque convertir este concepto en una infraestructura orbital masiva seguirá planteando enormes retos térmicos, económicos y logísticos.

NVIDIA Vera Rubin, un chip espectacular que estará en el espacio

Lo más interesante de este anuncio no es únicamente que NVIDIA consiga otro gran cliente para Vera Rubin. El cambio realmente importante es que la competición por ampliar la capacidad de cálculo de la IA está empezando a buscar soluciones fuera de los centros de datos convencionales.

Llevar servidores al espacio puede parecer excesivo cuando todavía resulta mucho más sencillo mantenerlos en tierra. Sin embargo, los problemas de acceso a electricidad, refrigeración y construcción de nuevos centros de datos son cada vez más importantes.

SpaceX cuenta además con algo que muy pocas empresas pueden replicar: sus propios cohetes, una red global de comunicaciones y capacidad de fabricar satélites a gran escala. Eso no garantiza que Starmind vaya a ser económicamente viable, pero convierte una idea que hace pocos años habría parecido ciencia ficción en un proyecto que merece ser seguido muy de cerca.

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