SpaceX y Nvidia unen fuerzas para crear el primer centro de datos de IA en el espacio
SpaceX ha anunciado que trabajará junto a Nvidia en el diseño de la carga de computación del Starmind AI1, el primer satélite de una constelación concebida para procesar inteligencia artificial en el espacio. Según la compañía, cada unidad incorporará tecnología basada en las GPU Rubin y las CPU Vera de Nvidia, con el objetivo de ofrecer un nivel de rendimiento propio de un centro de datos, pero situado en órbita.
La idea es cambiar la forma en la que se gestionan determinadas cargas de trabajo. En lugar de enviar grandes volúmenes de información a instalaciones terrestres para ser procesados, parte del cálculo se realizaría directamente en el satélite y solo se transmitirían los resultados mediante enlaces láser de alta velocidad a la red Starlink. Sobre el papel, esto permitiría reducir la dependencia de la infraestructura eléctrica en tierra y aprovechar la energía solar disponible en el espacio.
- Musk confirma que SpaceX utilizará exclusivamente hardware de Nvidia
- Un proyecto con una ambición gigantesca
- Dos empresas de moda se alían para el gran proyecto
Musk confirma que SpaceX utilizará exclusivamente hardware de Nvidia
El anuncio llegó pocas horas antes de la primera presentación de resultados trimestrales de SpaceX como empresa cotizada. Durante la conferencia con inversores, Elon Musk confirmó que el futuro despliegue de infraestructura de inteligencia artificial de la compañía se construirá exclusivamente sobre tecnología de Nvidia, al considerar que la arquitectura Vera Rubin es actualmente la opción más competitiva para este tipo de aplicaciones.
Además, el directivo avanzó que la compañía espera superar los 2 gigavatios de capacidad de computación antes de finalizar 2026 y acercarse a los 10 gigavatios a finales de 2027. Estas cifras reflejan la enorme inversión prevista para ampliar su infraestructura de IA tanto en la Tierra como, progresivamente, en el espacio.
Un proyecto con una ambición gigantesca
Starmind no se limita a un único satélite. La hoja de ruta presentada por SpaceX contempla una constelación de gran escala dedicada específicamente al procesamiento de inteligencia artificial. La compañía sostiene que el acceso prácticamente continuo a la energía solar y la posibilidad de distribuir la carga de trabajo entre numerosos satélites podrían convertirse en una alternativa a los centros de datos tradicionales, cuya expansión está cada vez más condicionada por la disponibilidad de suelo y de suministro eléctrico.
Eso sí, el desafío tecnológico sigue siendo enorme. Llevar hardware de este nivel al espacio obliga a resolver cuestiones como la disipación del calor, la resistencia a la radiación, la fiabilidad de los componentes y los costes de lanzamiento y mantenimiento. En otras palabras, la visión resulta tan ambiciosa como compleja desde el punto de vista de la ingeniería.
Dos empresas de moda se alían para el gran proyecto
La alianza entre SpaceX y Nvidia tiene sentido si el objetivo es construir la próxima generación de infraestructura para inteligencia artificial. Nvidia domina actualmente el mercado del hardware de IA y contar con su tecnología reduce buena parte del riesgo asociado al rendimiento de la plataforma.
Sin embargo, el verdadero examen no estará en los chips, sino en demostrar que un centro de datos orbital puede ser viable técnica y económicamente. Si SpaceX consigue resolver los retos de refrigeración, mantenimiento y escalabilidad, podría abrir una categoría completamente nueva dentro de la computación de alto rendimiento. Si no lo logra, Starmind quedará como uno de los proyectos más ambiciosos —y también más arriesgados— de la industria espacial.

