El smart #2 está de vuelta: el nuevo biplaza eléctrico aparece en las calles antes de su debut
El smart #2 empieza a mostrarse antes de su debut mundial, aunque lo hace de una forma poco convencional: a través de una campaña global de murales en grandes ciudades como Berlín, París, Shanghái, Hong Kong, Buenos Aires y Melbourne. Con esta acción, la marca anticipa el regreso de su icónico biplaza urbano, ahora convertido en un eléctrico pensado para recuperar la esencia del fortwo en plena era de la movilidad sostenible.
El regreso del smart biplaza ya no es solo una promesa. La marca ha decidido sacar su futuro urbano eléctrico a la calle antes incluso de mostrarlo al completo, y lo ha hecho con una campaña mundial de murales que convierte varias ciudades en una galería improvisada.
Berlín, París, Shanghái, Hong Kong, Buenos Aires y Melbourne sirven como escaparate artístico para anticipar el diseño del smart #2, el modelo llamado a recuperar la esencia del fortwo: tamaño mínimo, espíritu urbano y propulsión 100% eléctrica.
El smart #2 vuelve a escena, pero no en un salón del automóvil
smart sabe que el regreso de su biplaza no es un lanzamiento cualquiera. Durante años, el fortwo fue uno de los coches más reconocibles de las ciudades europeas, especialmente por su capacidad para moverse y aparcar donde otros modelos simplemente no podían. Ahora, la marca prepara su nueva generación eléctrica bajo el nombre smart #2 y ha elegido una fórmula poco habitual para empezar a enseñarlo: arte urbano a gran escala.
La campaña forma parte del concepto “Change of Perspectives”, una idea con la que smart quiere asociar su nuevo modelo no solo a la movilidad eléctrica, sino también a la cultura de ciudad. En lugar de limitarse a una presentación tradicional con fotos oficiales, la compañía ha colaborado con artistas locales para reinterpretar el coche en enormes murales repartidos por distintas metrópolis.
Seis ciudades para contar una misma historia urbana
Cada mural busca conectar el smart #2 con el carácter de la ciudad donde aparece. En Shanghái, el artista Zhu Bin mezcla referencias tradicionales con un lenguaje visual moderno y lleno de neón. En Hong Kong, el colectivo Parents Parents aprovecha la densidad urbana de la ciudad para remarcar una de las grandes bazas del modelo: ocupar muy poco espacio.
Buenos Aires aporta la visión de Martín Ron, conocido por su estilo narrativo y cargado de color, mientras que Melbourne recurre a Georgia Laurie para integrar el vehículo en una composición de aire cinematográfico. En Europa, los dos puntos clave son Berlín y París. La capital alemana conecta con las raíces históricas de smart, mientras que París será el escenario del estreno mundial del modelo en octubre.
Un biplaza eléctrico pensado para recuperar la esencia smart
Aunque la campaña se apoya en el arte, el mensaje de fondo es muy claro: smart quiere volver al territorio que mejor conoce. Tras ampliar su gama con modelos más grandes como el #1, el #3 o el #5, el smart #2 recupera la fórmula del coche urbano de dos plazas, pero adaptada a la nueva etapa eléctrica de la marca.
El diseño corre a cargo del equipo global de Mercedes-Benz, y la idea es mantener una silueta ultracompacta, superficies suaves y un aspecto amable, muy en la línea de los smart originales. A nivel técnico, la marca ya ha adelantado detalles relevantes de su plataforma ECA, con una batería de 35,7 kWh, suspensión trasera independiente de cinco brazos y un radio de giro de apenas 6,95 metros, una cifra que apunta directamente a la conducción en calles estrechas y maniobras constantes.
El coche se encuentra todavía pendiente de homologación para la Unión Europea, por lo que sus cifras definitivas podrían variar antes de su lanzamiento comercial.
Pruebas globales antes de París
smart también ha confirmado que el #2 está completando un programa internacional de pruebas con prototipos de preproducción. La marca está trabajando en aspectos como estabilidad, agilidad, confort acústico, durabilidad y seguridad estructural. El objetivo es que el nuevo biplaza no sea simplemente “pequeño”, sino un coche urbano premium capaz de responder a las exigencias actuales.
