Este es el auténtico plan de fabricación de Geely en la planta de Ford de Almussafes
Geely prepara una fuerte expansión en España con la fabricación de nuevos coches eléctricos en la planta de Ford en Almussafes y el lanzamiento de nueve modelos durante los próximos tres años, una operación que refuerza el papel de nuestro país en la nueva industria europea del automóvil.
Geely ha elegido España como una de las piezas centrales de su crecimiento en Europa. Su alianza con Ford permitirá fabricar vehículos eléctricos en Almussafes y, al mismo tiempo, reforzar una ofensiva comercial que contempla la llegada de nueve modelos al mercado español durante los próximos tres años.
El proyecto supone mucho más que compartir una fábrica. Ford y el grupo chino preparan una empresa conjunta que aspira a recuperar la actividad de una planta que actualmente trabaja muy por debajo de su capacidad y que, hasta ahora, dependía casi por completo de la producción del Kuga.
Geely convierte Almussafes en su nueva base industrial para Europa
La alianza anunciada por Ford y Geely contempla la creación de una sociedad participada en un 66% por el fabricante estadounidense y en un 34% por el grupo asiático. Su puesta en marcha está prevista para el primer semestre de 2027, siempre que reciba las autorizaciones regulatorias correspondientes.
El objetivo es que de Almussafes salgan cinco vehículos diferentes. Ford mantendrá la producción del Kuga y añadirá el nuevo Bronco multienergía, además de un crossover desarrollado conjuntamente con Geely. La compañía china, por su parte, fabricará dos SUV completamente eléctricos destinados al mercado europeo.
Los nuevos modelos deberían comenzar a salir de las líneas valencianas a partir de 2028. Esta carga de trabajo permitirá aprovechar mejor unas instalaciones con capacidad para ensamblar alrededor de 500.000 coches anuales, pero cuya producción se quedó por debajo de las 90.000 unidades durante el último ejercicio.
Producción europea para competir en mejores condiciones
Fabricar dentro de la Unión Europea ofrece a Geely ventajas importantes. La compañía podrá reducir distancias logísticas, responder con mayor rapidez a los cambios de la demanda y limitar su exposición a los aranceles aplicados a determinados coches eléctricos producidos en China.
La operación también permitirá compartir costes industriales y aprovechar la experiencia acumulada por Ford y por la red valenciana de proveedores. Para Almussafes supone un cambio de escenario especialmente relevante después de varios años marcados por la pérdida de modelos, los ajustes de plantilla y la incertidumbre sobre su continuidad.
La fábrica cuenta actualmente con unos 4.200 empleados. Las dos compañías han señalado que el aumento de producción requerirá ampliar la plantilla, aunque todavía no han concretado cuántas contrataciones se realizarán. Ford también ha asegurado que los trabajadores conservarán sus actuales condiciones laborales cuando se constituya la nueva sociedad.
Geely prepara nueve lanzamientos en España
La vertiente industrial estará acompañada por una ofensiva comercial mucho más amplia. Geely prevé introducir nueve modelos en España durante los próximos tres años, con una gama formada por coches urbanos, SUV y vehículos de mayor tamaño.
La marca ya ha comenzado a desplegar su red comercial española con modelos eléctricos e híbridos enchufables. Entre sus primeras propuestas se encuentran el SUV eléctrico E5 y el Starray EM-i, un híbrido enchufable pensado para combinar los desplazamientos cotidianos en modo eléctrico con una mayor autonomía para viajes largos.
Esta variedad permitirá al fabricante competir en varios de los segmentos con mayor crecimiento del mercado. También confirma que la llegada de Geely a España no será una operación puntual, sino una estrategia a largo plazo que combinará fabricación, distribución y servicios posventa.
España gana peso en el nuevo mapa europeo del automóvil
La elección de Valencia refleja el creciente atractivo de España para la inversión asiática. El país dispone de fábricas con experiencia, una industria auxiliar consolidada, buenas conexiones logísticas y personal especializado en producción de vehículos.
El acuerdo permitirá a Geely fabricar para Europa desde Europa, mientras Ford recupera volumen en una de sus instalaciones históricas. Para la industria española representa, además, una oportunidad para mantener empleo y captar nuevas inversiones relacionadas con las baterías, el software y los sistemas de propulsión electrificados.
La alianza con Ford es algo que veremos con otras marcas
La alianza entre Ford y Geely parece una solución beneficiosa para ambas compañías, pero su verdadero valor estará en la ejecución. Almussafes necesita volumen, estabilidad y nuevos modelos, mientras que Geely necesita una base europea que le permita competir sin depender exclusivamente de las importaciones procedentes de China.
También será importante que el proyecto no se limite al ensamblaje. España debería aprovechar esta inversión para atraer actividades de mayor valor añadido, como el desarrollo tecnológico, la ingeniería, la fabricación de baterías o la creación de software. Solo así el acuerdo podrá convertirse en algo más que un salvavidas temporal para la planta valenciana.
