Volvo abandona el LiDAR: pagará a los clientes afectados

Volvo ha confirmado que abandonará definitivamente el uso del lidar en los EX90 y ES90, una decisión que dejará sin activar las funciones prometidas para este sensor. La marca compensará a los propietarios afectados con diferentes cantidades según el mercado, después de romper su acuerdo con el proveedor Luminar.

LiDAR en los coches Volvo

Volvo pone punto final al LiDAR en sus dos eléctricos más avanzados. La marca sueca ha confirmado que no desarrollará las funciones previstas para aprovechar el sensor instalado en el techo de los EX90 y ES90 ya entregados, por lo que compensará a los clientes afectados. Los coches conservarán sus restantes sistemas de seguridad y asistencia, pero sus propietarios pagaron por un hardware cuyas capacidades prometidas no llegarán a activarse.

  1. Volvo pagará a los propietarios afectados
  2. Un sensor instalado en los coches Volvo que no servirá para nada
  3. La rotura con Luminar por parte de Volvo ha sido el detonante
  4. Volvo toma una drástica decisión pero puede ser la correcta

Volvo pagará a los propietarios afectados

Las compensaciones varían según el mercado. En Noruega, Volvo abonará 18.000 coronas noruegas por vehículo, aproximadamente 1.640 euros al cambio. La filial local señala que la cantidad refleja el valor atribuido al lidar y a las funciones que estaban previstas alrededor de esta tecnología. a se aplicó una rebaja de 16.000 coronas suecas, unos 1.440 euros, a determinados pedidos pendientes. En Países Bajos la compensación alcanza los 1.500 euros, mientras que en Canadá se han ofrecido 2.000 dólares canadienses, alrededor de 1.250 euros. Las conversiones son aproximadas y pueden variar según el tipo de cambio. Los propietarios pueden elegir entre paquetes valorados en unos 1.500 dólares, cerca de 1.320 euros: una suscripción a SiriusXM acompañada de saldo para recarga pública, un plan de protección para neumáticos y llantas o un programa de mantenimiento.

Berlina Volvo ES90
Berlina Volvo ES90

Un sensor instalado en los coches Volvo que no servirá para nada

Las primeras unidades del Volvo EX90, junto con algunos ES90, incorporaron el LiDAR Iris de Luminar en una protuberancia situada sobre el parabrisas. Su misión era reforzar la percepción del entorno y servir de base para futuras funciones avanzadas de asistencia a la conducción.

Sin embargo, el software necesario para explotar plenamente el sensor nunca estuvo disponible. Volvo ha terminado su acuerdo con Luminar y también el desarrollo de las funciones específicas vinculadas al lidar. Los vehículos que ya llevan la unidad montada conservarán físicamente el componente, pero no recibirán las prestaciones que justificaban su presencia.

La rotura con Luminar por parte de Volvo ha sido el detonante

El desenlace comenzó en noviembre de 2025. Volvo comunicó a Luminar el día 14 la rescisión de su contrato, alegando incumplimientos y la necesidad de reducir riesgos en su cadena de suministro. Poco después confirmó que los EX90 y ES90 del año modelo 2026 dejarían de ofrecerse con lidar. ción empeoró el 15 de diciembre de 2025, cuando Luminar solicitó acogerse al Capítulo 11 de la ley de bancarrotas estadounidense. La pérdida del contrato con Volvo agravó una crisis financiera que hacía muy difícil garantizar el suministro, la evolución y el soporte a largo plazo del sensor. o sostiene que los coches siguen siendo seguros

La compañía insiste en que la desaparición del lidar no compromete el nivel de seguridad ni las ayudas a la conducción. El EX90 mantiene una amplia combinación de radares, cámaras y sensores ultrasónicos, gestionados mediante su plataforma informática central.

El LidAR añadía otra capa de percepción, especialmente útil para medir distancias y detectar objetos en determinadas condiciones, pero no era el único elemento del sistema. Volvo afirma que tanto el EX90 como el ES90 cumplen sus estándares de seguridad y ofrecen un elevado nivel de asistencia al conductor con o sin este componente. 

Volvo toma una drástica decisión pero puede ser la correcta

La compensación es necesaria, aunque no borra el problema de fondo. Volvo presentó el LiDAR como símbolo de una nueva generación de vehículos definidos por software y terminó entregando coches con una pieza cara, visible y sin las funciones que ayudaron a venderla.

Volvo EX90
Volvo EX90

Que los automóviles sigan siendo seguros no debería restar importancia a lo ocurrido. El cliente no compra únicamente lo que funciona el día de la entrega; también paga por las capacidades futuras anunciadas por la marca. Cuando esas promesas desaparecen, devolver una cantidad económica es lo mínimo.

El caso del EX90 demuestra que el automóvil conectado necesita algo más que grandes especificaciones sobre el papel: requiere proveedores estables, software terminado y compromisos realistas. De lo contrario, la tecnología llamada a revalorizar un vehículo puede terminar convertida en un recordatorio permanente de una promesa incumplida.

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