Mercedes da marcha atrás: vuelven los botones físicos a sus coches
Mercedes-Benz reconoce que la industria del automóvil fue demasiado lejos al sustituir los botones físicos por controles táctiles. La marca alemana mantendrá sus grandes pantallas, pero recuperará mandos tradicionales para las funciones más utilizadas, buscando interiores más intuitivos, cómodos y seguros.
Durante años, los fabricantes de automóviles han convertido el salpicadero en una extensión del teléfono móvil: grandes pantallas, menús táctiles y cada vez menos mandos tradicionales. El resultado era visualmente moderno, aunque no siempre más cómodo cuando había que ajustar una función mientras se conducía.
Mercedes-Benz reconoce ahora que esa carrera por digitalizarlo todo pudo superar un límite razonable. La marca alemana mantendrá su apuesta por las pantallas y el control por voz, pero volverá a incorporar botones físicos allí donde aporten una ventaja real al conductor.
Mercedes admite que la industria eliminó demasiados botones
Ola Källenius, consejero delegado de Mercedes-Benz, ha reconocido en una entrevista con Autocar que el sector del automóvil fue demasiado lejos al sustituir controles físicos por superficies táctiles y funciones integradas en la pantalla. Su reflexión resulta especialmente significativa porque Mercedes ha sido una de las compañías que más ha impulsado los interiores digitalizados.
La firma de Stuttgart no considera que las grandes pantallas hayan tocado techo. De hecho, su MBUX Hyperscreen puede extenderse hasta 1.410 milímetros a lo largo del salpicadero. El cambio de criterio afecta principalmente a la forma de manejar las funciones más habituales, no al tamaño de los paneles digitales. Källenius resume la situación con una idea clara: quizá no se haya alcanzado el máximo de pantalla, pero sí el mínimo de botones.
Según el directivo, en ocasiones la industria ha desarrollado tecnología simplemente porque era posible hacerlo, olvidando parcialmente cómo utiliza realmente el cliente el vehículo. A partir de ahora, Mercedes pretende recuperar los mandos que tengan más sentido desde el punto de vista práctico.
El nuevo CLA anticipa el cambio, aunque todavía tiene margen de mejora
El Mercedes-Benz CLA de nueva generación ya muestra parte de esta nueva filosofía. Su volante reduce algunos controles capacitivos e introduce mandos físicos de tipo balancín, una solución más fácil de localizar mediante el tacto.
Sin embargo, el modelo también demuestra que la transición todavía no está resuelta. En determinadas versiones no existe un mando específico en el volante para avanzar o retroceder una canción. El conductor debe recurrir a la pantalla central o utilizar órdenes de voz, una decisión difícil de justificar en una función tan habitual.
Mercedes seguirá desarrollando sus asistentes de voz y su sistema operativo MB.OS. La estrategia, por tanto, no consiste en regresar a un habitáculo lleno de interruptores, sino en combinar diferentes formas de interacción: pantalla para las funciones complejas, voz para determinadas acciones y botones para aquello que necesita una respuesta rápida.
Euro NCAP también quiere reducir las distracciones
El regreso de los botones no responde únicamente a las críticas de los clientes. Los protocolos de Euro NCAP para 2026 incorporan una evaluación más exigente de la interfaz entre el conductor y el vehículo. El organismo tendrá en cuenta la ubicación, claridad y facilidad de uso de los controles esenciales, además de valorar la presencia de mandos físicos para las funciones más frecuentes.
Este criterio no obliga legalmente a los fabricantes a llenar el salpicadero de botones, pero sí puede influir en la puntuación de seguridad concedida por Euro NCAP. El mensaje es evidente: una interfaz atractiva no debería obligar al conductor a navegar por varios menús para activar una función básica.
Mercedes tampoco está sola en este giro. Volkswagen ha presentado una nueva generación de interiores en el ID. Polo con botones físicos en el volante y controles separados para la temperatura y la ventilación, alejándose de los mandos capacitivos que tantas críticas recibieron en modelos anteriores.
El boom de las pantallas digitales se llevaron por delante los botones físicos
En mi opinión, recuperar algunos botones no supone renunciar al progreso, sino corregir una mala interpretación de la modernidad. Una pantalla es excelente para el navegador, la información del vehículo o la personalización, pero no debería ser la única puerta de entrada a funciones que se utilizan constantemente.
El mejor interior no es el que parece más futurista en una fotografía, sino el que permite manejar el coche sin apartar la vista de la carretera. Mercedes acierta al rectificar, aunque el verdadero cambio se medirá cuando sus próximos modelos recuperen controles físicos coherentes y no simples soluciones testimoniales.

