Dongfeng entra en la guerra de la recarga ultrarrápida con 1,5 MW y desafía a BYD

Dongfeng ha presentado un cargador ultrarrápido capaz de entregar hasta 1.500 kW mediante una sola manguera, una cifra que sitúa al fabricante chino entre los líderes mundiales de la recarga eléctrica y acerca los tiempos de espera a los de un repostaje convencional.

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Dongfeng entra de lleno en la carrera por reducir los tiempos de recarga de los coches eléctricos. El grupo estatal chino ha presentado un cargador capaz de entregar hasta 1.500 kW a un único vehículo, una potencia con la que pretende situarse al nivel de las tecnologías más avanzadas de BYD.

La nueva estación todavía se encuentra en fase de prototipo, pero anticipa un escenario en el que recuperar autonomía durante un viaje podría requerir apenas unos minutos. El reto, sin embargo, no dependerá únicamente del cargador: el vehículo, su batería y la red eléctrica también deberán estar preparados para trabajar con semejante cantidad de energía.

  1. Dongfeng presenta un cargador de 1.500 kW para coches eléctricos
  2. No todos los coches podrán aprovechar semejante potencia
  3. Dongfeng responde a la ofensiva tecnológica de BYD
  4. El almacenamiento energético será fundamental
  5. China también apuesta por el despliegue de su infraestructura de carga ultra-rápida

Dongfeng presenta un cargador de 1.500 kW para coches eléctricos

El fabricante mostró su nuevo sistema el pasado 29 de julio durante un acto celebrado en el Centro Global de Innovación de Dongfeng. Se trata del primer equipo de recarga de ultra alta potencia desarrollado internamente por la compañía.

Su principal argumento es una potencia máxima de 1.500 kW mediante un solo conector. Para conseguirlo, el dispositivo puede suministrar hasta 1.500 amperios y operar con vehículos que utilicen tensiones comprendidas entre 150 y 1.000 voltios. Dongfeng también anuncia una eficiencia global mínima del 96,7%.

La estación parte de una unidad central de 1,2 MW. Gracias a su diseño modular, puede incorporar armarios adicionales y formar instalaciones con una potencia compartida de 2,4 MW o incluso superior. Esto permitiría alimentar varios cargadores y adaptar cada emplazamiento a la demanda disponible.

Aunque el dispensador puede atender a dos vehículos, la potencia se reparte cuando ambos conectores se utilizan simultáneamente. Los 1.500 kW estarían disponibles para un único automóvil únicamente cuando las condiciones de la instalación y del propio coche lo permitan.

No todos los coches podrán aprovechar semejante potencia

Una estación de 1,5 MW no significa que cualquier vehículo eléctrico vaya a cargarse en cinco minutos. La potencia real siempre estará limitada por la capacidad de admisión de la batería, su temperatura, el porcentaje de carga y la arquitectura eléctrica del automóvil.

Dongfeng tampoco ha comunicado todavía cuánto tardará uno de sus modelos en recargarse con este sistema. Por ahora, la presentación se ha centrado en las posibilidades técnicas del cargador y no en una demostración completa con un vehículo de producción.

La compañía sí ha adelantado que trabaja en una gama de equipos con potencias comprendidas entre 720 kW y 2,4 MW. Estos cargadores estarán orientados tanto a turismos como a vehículos comerciales, un segmento en el que las baterías de gran capacidad hacen especialmente interesante la recarga a escala de megavatios.

Dongfeng responde a la ofensiva tecnológica de BYD

La presentación refuerza la intensa competición que mantienen los fabricantes chinos. Dongfeng iguala los 1.500 kW anunciados por la segunda generación del sistema Flash Charging de BYD, diseñado para trabajar con sus baterías Blade más recientes.

BYD sostiene que su tecnología puede recuperar del 10% al 70% de carga en unos cinco minutos bajo condiciones adecuadas. Su primera plataforma megavatio, presentada en 2025, ya prometía añadir aproximadamente 400 kilómetros de autonomía en ese mismo tiempo.

Junto al cargador, Dongfeng presentó el sistema de propulsión iD5-300SN. Este conjunto utiliza semiconductores de carburo de silicio, alcanza 300 kW y es compatible con arquitecturas de 800 voltios, pudiendo evolucionar hasta los 1.200 voltios. Estas especificaciones corresponden al propulsor y no al punto de recarga. La tecnología se utilizará en la familia Mach y en futuros vehículos de Epicland, marca desarrollada junto a Huawei.

El almacenamiento energético será fundamental

Dongfeng ya prepara una nueva generación de cargadores con baterías estacionarias integradas. Esta solución puede acumular electricidad cuando la demanda es menor y liberarla durante las recargas, reduciendo los picos de potencia solicitados a la red.

El almacenamiento será uno de los elementos decisivos para desplegar estaciones de varios megavatios sin tener que realizar costosas ampliaciones eléctricas en todos los emplazamientos.

China también apuesta por el despliegue de su infraestructura de carga ultra-rápida

Las cifras de Dongfeng impresionan, pero la verdadera revolución no consiste en colocar el número más grande en una ficha técnica. El éxito llegará cuando estas potencias puedan utilizarse de manera habitual, segura y a un coste razonable.

Un cargador de 1.500 kW tiene sentido en autopistas, flotas, autobuses o camiones, pero probablemente resulte innecesario para la mayoría de las recargas cotidianas. La carga doméstica y los puntos convencionales seguirán cubriendo buena parte de las necesidades.

Aun así, esta carrera tecnológica está eliminando uno de los argumentos más repetidos contra el coche eléctrico. Cuando parar a cargar durante un viaje sea prácticamente tan rápido como repostar, la conversación ya no girará alrededor del tiempo de espera, sino de la disponibilidad de estaciones y del precio de la energía.

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