Geely ya tiene vía libre para entrar en Almussafes: pagará 221 millones por el 34 % de la fábrica de Ford
China ha dado luz verde a la operación entre Ford y Geely en Almussafes. El fabricante chino invertirá 221 millones de euros para controlar el 34 % de la nueva sociedad industrial, que aspira a devolver la fábrica valenciana a plena actividad con cinco modelos y nuevos coches eléctricos.
La alianza entre Ford y Geely para transformar la fábrica valenciana de Almussafes acaba de superar uno de los obstáculos que todavía tenía pendientes. Las autoridades chinas han dado luz verde a la operación después de que esta fuese sometida a revisión por posibles cuestiones relacionadas con la competencia.
El movimiento permitirá a Geely controlar el 34 % de la futura sociedad encargada de gestionar la actividad industrial de Almussafes, mientras Ford conservará el 66 %. Una operación que va mucho más allá de una inversión financiera: el objetivo es convertir la histórica factoría española en uno de los centros estratégicos de producción de ambas compañías en Europa.
- China despeja el camino para la nueva Ford y Geely de Almussafes
- Cinco coches y una fábrica con capacidad para unas 500.000 unidades
- Geely consigue algo especialmente valioso: fabricar dentro de Europa
- Más de 4.000 trabajadores pasarán a la nueva empresa
- Una alianza que garantiza la supervivencia de la fábrica valenciana
China despeja el camino para la nueva Ford y Geely de Almussafes
La aprobación china elimina una de las incertidumbres regulatorias que rodeaban al acuerdo anunciado durante el pasado mes de julio. Geely invertirá 221 millones de euros para hacerse con el 34 % de la nueva empresa conjunta, lo que supone valorar esta sociedad industrial en unos 650 millones de euros.
Ford conservará el control con el 66 % restante.
Es importante matizar que Geely no adquiere directamente un tercio de todo el negocio de Ford España. Antes de constituir la joint venture se realizará una segregación para separar las actividades que no están relacionadas con la fabricación. Negocios como ventas, distribución o atención al cliente quedarán fuera de la nueva compañía.
La previsión es que la sociedad conjunta comience oficialmente sus operaciones durante el primer semestre de 2027.
Cinco coches y una fábrica con capacidad para unas 500.000 unidades
El gran objetivo está en recuperar el músculo industrial de Almussafes. La instalación dispone de una capacidad potencial aproximada de 500.000 vehículos anuales, según Geely, pero en los últimos años ha trabajado muy lejos de esas cifras.
Ford y Geely quieren cambiar esta situación mediante una estrategia que puede resumirse en cinco modelos y dos fabricantes.
Los planes oficiales contemplan producir tres vehículos de Ford con diferentes alternativas de propulsión y dos modelos eléctricos de Geely. Los primeros nuevos coches derivados de esta colaboración deberían comenzar a salir de las líneas valencianas en 2028.
La planificación conocida incluye al actual Ford Kuga y al futuro Bronco destinado a Europa, a los que se incorporarán tres novedades hacia finales de 2028. La intención es aprovechar mucho mejor las instalaciones y repartir entre ambos fabricantes parte de los elevados costes asociados a la producción europea.
Geely consigue algo especialmente valioso: fabricar dentro de Europa
Para el fabricante chino, Almussafes supone una puerta de entrada industrial privilegiada al mercado europeo.
La compañía consigue acceso a una fábrica ya operativa, trabajadores especializados y una cadena de proveedores desarrollada durante décadas. Además, producir vehículos dentro de la Unión Europea adquiere todavía más importancia en un escenario condicionado por los aranceles aplicados a determinados coches eléctricos fabricados en China.
Ford obtiene ventajas igualmente importantes. Compartir capacidad productiva permite reducir costes y aumentar el volumen de una instalación que necesitaba nuevos proyectos para garantizar su competitividad a largo plazo.
Más de 4.000 trabajadores pasarán a la nueva empresa
El impacto tampoco se limita a las dos multinacionales. Cuando la joint venture esté constituida, los 4.142 empleados actuales de la factoría pasarán a formar parte de la nueva compañía. Y las previsiones son incluso más optimistas: Ford ya ha reconocido que, si se pretende llevar Almussafes hacia su máxima capacidad, será necesario aumentar la plantilla.
Esto convierte el acuerdo en una pieza especialmente relevante para la industria valenciana y para toda la red de proveedores vinculada a la fabricación de automóviles.
Una alianza que garantiza la supervivencia de la fábrica valenciana
La aprobación de China puede parecer simplemente otro trámite administrativo, pero el acuerdo entre Ford y Geely tiene bastante más trascendencia. Almussafes llevaba demasiado tiempo necesitando una hoja de ruta industrial capaz de devolver volumen a sus líneas de producción.
Y quizá lo más interesante sea precisamente el modelo elegido. Hace unos años habría resultado difícil imaginar a Ford compartiendo una de sus fábricas europeas más importantes con un fabricante chino. Hoy, sin embargo, las marcas europeas y estadounidenses necesitan reducir costes mientras los grupos chinos buscan capacidad industrial dentro de Europa.
Almussafes reúne justo lo que ambas partes necesitan.
Si el proyecto cumple sus objetivos y la fábrica vuelve a acercarse a su capacidad máxima, el verdadero ganador no será únicamente Ford o Geely. También lo será una industria española que necesita asegurarse nuevos modelos para no perder protagonismo en plena transición hacia el vehículo eléctrico.
