Tesla lleva FSD a otro nivel: podrá intervenir incluso durante la conducción manual para evitar un accidente
Tesla está llevando su sistema FSD un paso más allá de la conducción asistida. La compañía está incorporando una nueva función de seguridad denominada Automatic Collision Evasion, capaz de recurrir a Full Self-Driving (Supervised) para realizar una maniobra de emergencia incluso cuando el conductor está manejando el coche de forma completamente manual.
La diferencia frente a otros sistemas de seguridad activa es importante. En determinadas situaciones, el vehículo ya no se limitará a frenar para intentar reducir la gravedad de un impacto: podrá tomar temporalmente el control de la dirección, buscar una trayectoria alternativa e incluso acelerar si considera que es la opción más segura para evitar el accidente.
- Tesla utilizará FSD para esquivar un accidente aunque no esté activado
- Puede cambiar de carril o utilizar el arcén para evitar el impacto
- También puede intervenir si detecta que el conductor ha perdido el control
- Por ahora estaría limitada a vehículos con FSD en Norteamérica
- Un sistema de seguridad que va un paso más
Tesla utilizará FSD para esquivar un accidente aunque no esté activado
Hasta ahora, las capacidades de anticipación y evasión de obstáculos de FSD estaban asociadas principalmente a los momentos en los que el sistema estaba controlando el vehículo. Automatic Collision Evasion cambia ese planteamiento al mantener parte de la tecnología de Tesla preparada para intervenir también durante la conducción manual.
La función complementa sistemas ya conocidos como la frenada automática de emergencia, el control de aceleración ante obstáculos o las diferentes asistencias relacionadas con el mantenimiento de carril y el ángulo muerto.
Su objetivo, sin embargo, es mucho más concreto: actuar únicamente cuando el vehículo interpreta que existe una situación de emergencia en la que una intervención convencional podría no ser suficiente.
Puede cambiar de carril o utilizar el arcén para evitar el impacto
Uno de los escenarios previstos se produce ante una colisión frontal prácticamente inevitable.
Si el coche determina que frenar no permitirá evitar el accidente, Automatic Collision Evasion puede activar FSD (Supervised) automáticamente y calcular una ruta de escape. Dependiendo de lo que detecten las cámaras y del espacio disponible, podría realizar un cambio de carril o desplazarse hacia el arcén mientras modifica simultáneamente la velocidad.
Tesla limita esta intervención a unas condiciones muy concretas. El vehículo debe circular por una carretera de acceso controlado a menos de 137 km/h, el sistema de dirección tiene que funcionar correctamente y la superficie no puede encontrarse mojada o deslizante.
Además, la maniobra no se ejecutará si el sistema detecta peatones, ciclistas u otros usuarios vulnerables dentro de la posible trayectoria de escape.
También puede intervenir si detecta que el conductor ha perdido el control
Automatic Collision Evasion contempla una segunda situación que resulta incluso más llamativa.
Si el vehículo interpreta que el conductor ha dejado de prestar atención o ya no está controlando correctamente el coche, FSD puede activarse para intentar mantener una trayectoria segura. Entre los ejemplos se incluyen apartar durante demasiado tiempo la mirada de la carretera, girarse hacia las plazas traseras o una desconexión involuntaria de FSD.
En este caso el margen de funcionamiento estaría comprendido aproximadamente entre 36 y 137 km/h, y no quedaría limitado únicamente a autopistas.
Durante una intervención de emergencia también cambia la forma de recuperar el control. El acelerador queda temporalmente limitado y una pulsación ligera del freno puede reducir la velocidad sin cancelar inmediatamente la maniobra. Para imponerse al sistema, el conductor deberá ejercer una acción clara y suficientemente fuerte sobre el volante.
Cuando desaparece el peligro, el coche emite un aviso y solicita nuevamente al conductor que se haga cargo de la conducción.
Por ahora estaría limitada a vehículos con FSD en Norteamérica
La nueva función se ha detectado inicialmente en Norteamérica y, según la información disponible, requiere disponer de Full Self-Driving (Supervised) y tenerlo habilitado desde los ajustes del vehículo.
Esto significa que no parece tratarse, al menos inicialmente, de una característica de seguridad incluida para todos los propietarios de un Tesla.
En Europa tampoco consta por ahora su activación, como por desgracia ya esperábamos que esto pasase. FSD (Supervised) comenzó su desembarco europeo en Países Bajos después de recibir en abril de 2026 la aprobación del organismo neerlandés RDW. En cualquier caso, tanto Tesla como las autoridades europeas siguen definiéndolo como un sistema de asistencia supervisada: el conductor continúa siendo responsable del vehículo.
Un sistema de seguridad que va un paso más
Personalmente, creo que esta función puede ser bastante más importante que muchas de las mejoras de FSD que generan habitualmente titulares. Que un coche conduzca mejor por una ciudad es interesante, pero que pueda reaccionar en décimas de segundo cuando un accidente parece inevitable tiene un impacto potencial mucho más directo sobre la seguridad.
También me genera dudas que una tecnología de este tipo pueda quedar vinculada a la compra de FSD. Si Tesla demuestra con datos que Automatic Collision Evasion reduce realmente los accidentes, tendría sentido que terminase llegando de serie al mayor número posible de vehículos compatibles.
El otro punto delicado será encontrar el equilibrio entre intervenir y no sorprender al conductor. Un volantazo automático puede salvar una situación, pero el sistema tendrá que estar extraordinariamente seguro antes de decidir que su alternativa es mejor que la reacción de la persona que está al volante.
