Tesla mata uno de sus productos más ambiciosos: adiós definitivo al Solar Roof
Tesla parece haber dado por terminado uno de sus productos energéticos más ambiciosos. La compañía ha dejado de ofrecer el Solar Roof, el tejado compuesto por tejas fotovoltaicas que Elon Musk presentó en 2016 como una alternativa más atractiva a los paneles solares tradicionales.
- Tesla abandona sus tejas solares y apuesta por los paneles convencionales
- De revolucionar los tejados a apenas unas decenas de instalaciones semanales
- Los precios terminaron siendo uno de sus mayores problemas
- Tesla Energy tiene ahora otras prioridades
- Un proyecto muy prometedor pero no viable (al menos por ahora)
Tesla abandona sus tejas solares y apuesta por los paneles convencionales
Según ha podido confirmar Electrek a través de dos fuentes relacionadas con el programa, Tesla ha comunicado a su red de instaladores certificados que ya no podrán solicitar nuevas tejas Solar Roof. A partir de ahora, la oferta de la compañía quedaría centrada en paneles solares convencionales. Una de esas fuentes asegura que Tesla habría determinado internamente que el producto no resulta viable desde el punto de vista económico.
Aunque Tesla no ha publicado por ahora un comunicado anunciando formalmente su desaparición, los cambios realizados en su propia web refuerzan esta información. El antiguo apartado dedicado a Solar Roof redirige actualmente hacia la sección de paneles solares y el producto ha desaparecido del menú de Tesla Energy.
Se cierra así una etapa iniciada hace prácticamente diez años y que nunca consiguió alcanzar las dimensiones que Elon Musk había anticipado.
De revolucionar los tejados a apenas unas decenas de instalaciones semanales
El Solar Roof fue presentado en octubre de 2016 como una de las piezas clave del ecosistema energético de Tesla. En lugar de instalar paneles fotovoltaicos sobre un tejado convencional, la propuesta consistía en convertir el propio tejado en el sistema de generación eléctrica, utilizando tejas de vidrio con células solares integradas.
La idea tenía un enorme atractivo. Tesla llegó a defender que podría resultar más económico instalar un Solar Roof que combinar un tejado nuevo con paneles solares tradicionales.
El problema apareció cuando el concepto tuvo que convertirse en un producto fabricado e instalado a gran escala.
Musk llegó a marcar como objetivo alcanzar las 1.000 instalaciones de Solar Roof por semana. Los datos recopilados posteriormente por Wood Mackenzie dibujaron una realidad completamente diferente: durante 2022 se instalaron de media únicamente 21 sistemas semanales, mientras que el mejor trimestre registrado alcanzó unas 32 instalaciones por semana.
La consultora estimó además que Tesla había instalado aproximadamente 3.000 Solar Roof en Estados Unidos entre 2016 y comienzos de 2023, con una potencia acumulada cercana a 30 MW.
Los precios terminaron siendo uno de sus mayores problemas
El coste fue probablemente uno de los grandes obstáculos para convertir el Solar Roof en un producto masivo. Las primeras estimaciones comerciales resultaban atractivas, pero la complejidad de cada tejado provocaba importantes diferencias entre unos proyectos y otros.
La situación llegó a ser especialmente polémica en 2021, cuando Tesla modificó al alza el precio de instalaciones que ya habían sido contratadas.
Uno de los demandantes vio cómo un proyecto inicialmente valorado en alrededor de 72.000 dólares —unos 61.600 euros al cambio actual— pasó a aproximadamente 146.000 dólares, unos 125.000 euros. El conflicto terminó en una demanda colectiva y posteriormente en un acuerdo que creó un fondo de aproximadamente 6,08 millones de dólares, cerca de 5,2 millones de euros.
Tesla fue reduciendo progresivamente el protagonismo del producto hasta dejar incluso de publicar cifras específicas sobre su despliegue solar en sus resultados trimestrales en 2024.
Tesla Energy tiene ahora otras prioridades
La desaparición del Solar Roof no significa que Tesla abandone la energía solar. Más bien refleja un cambio hacia soluciones mucho más fáciles de fabricar, transportar e instalar.
La compañía continúa apostando por paneles solares convencionales combinados con Powerwall, mientras mantiene como otra de sus grandes líneas de crecimiento el almacenamiento energético a gran escala mediante Megapack.
Un proyecto muy prometedor pero no viable (al menos por ahora)
El Solar Roof probablemente ha sido víctima de su propia ambición. Sobre el papel, sustituir un tejado convencional por otro capaz de producir electricidad resulta mucho más elegante que cubrirlo posteriormente con grandes paneles fotovoltaicos. El problema es que la estética por sí sola no puede compensar una instalación compleja y unos costes difíciles de controlar.
Tesla ha demostrado con Powerwall y Megapack que puede encontrar oportunidades enormes dentro del mercado energético, pero el Solar Roof requería transformar prácticamente cada vivienda en un proyecto personalizado. Frente a ello, fabricar paneles estandarizados y dejar buena parte de la complejidad en manos de instaladores especializados parece una estrategia considerablemente más lógica.
El Solar Roof será recordado como una idea espectacular que nunca consiguió resolver la parte más complicada: convertirse en un producto sencillo, rentable y realmente escalable.
