¿Viajas por la A-2, A-3, A-4, A-8 o AP-7? El mapa de las 8 nuevas mega estaciones de recarga que ha aprobado el Gobierno

Imagen de como serán las nuevas estaciones de recarga propuestas en España

El plan dotará de estaciones de recarga de gran tamaño en ubicaciones estratégicas para viajar por España con coche eléctrico

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha activado uno de los movimientos más relevantes de los últimos meses para reforzar la recarga en carretera en España. El departamento ha dado luz verde a los trámites previos necesarios para poner en marcha ocho nuevas áreas de servicio en la Red de Carreteras del Estado. Todas ellas estarán equipadas con estaciones de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos.

Con la aprobación de los expedientes de información pública y de los anteproyectos junto a sus estudios de viabilidad, Transportes despeja el camino para la siguiente fase. Así, podrá sacar a concurso la construcción y explotación de estas infraestructuras. Este es un paso clave para que el proyecto pase del papel al asfalto.

Un programa piloto de casi 95 millones de euros

El plan, concebido como programa piloto, cuenta con una inversión estimada de 94,5 millones de euros (IVA incluido). En total, se prevé la creación de cinco áreas de servicio dobles —una en cada sentido de la vía— y tres áreas simples. Estas últimas estarán ubicadas solo en uno de los márgenes.

Más allá del despliegue físico, el objetivo es doble: por un lado, avanzar en la descarbonización del transporte por carretera. Por otro lado, activar inversión privada en infraestructuras de recarga. Esto es fundamental, especialmente en corredores de largo recorrido donde la oferta actual sigue siendo irregular.

Dónde se ubicarán las nuevas áreas de recarga

Las localizaciones no son casuales. El Ministerio ha seleccionado grandes ejes con elevada intensidad de tráfico interurbano, donde la recarga de alta potencia resulta clave para normalizar los viajes eléctricos:

  • A-8: La Caridad (Asturias) y Penagos (Cantabria)
  • A-2: Calatayud (Zaragoza)
  • A-4: Montoro (Córdoba)
  • A-3: Perales de Tajuña (Madrid) y Saelices (Cuenca)
  • AP-7: Algemesí (Valencia) y La Roca del Vallès (Barcelona)

Estos corredores concentran desplazamientos de media y larga distancia, tanto de usuarios particulares como de transporte profesional. En este segmento la falta de infraestructura sigue siendo una barrera real.

Concesiones integrales: construir y operar

Desde el punto de vista administrativo, Transportes ha agrupado los proyectos en seis expedientes, cuya aprobación se está publicando progresivamente en el Boletín Oficial del Estado. El siguiente paso será licitar concesiones de obra. Estas se estructurarán en seis lotes.

Este modelo implica que el adjudicatario no solo se encargará de construir las áreas de servicio. Además, tendrá que gestionarlas y explotarlas durante todo el periodo concesional. La idea es asegurar un mantenimiento continuado, alta disponibilidad de los puntos de recarga y una experiencia de usuario consistente en carretera.

Recarga ultrarrápida y foco en vehículos pesados

Los documentos técnicos apuntan a potencias propias de la recarga en ruta, con dimensionamientos pensados para absorber picos de demanda. Además, el planteamiento incluye servicio a vehículos pesados eléctricos, un aspecto crítico si se quiere avanzar en la electrificación del transporte profesional y de mercancías.

Convertir estas áreas en auténticos hubs energéticos busca reducir la incertidumbre del conductor. Este es uno de los factores que todavía pesa en la adopción del vehículo eléctrico fuera del entorno urbano.

Imagen de una propuesta de estación de recarga

Un modelo pensado para escalar

Al tratarse de concesiones, el programa aspira a ser algo más que una inversión puntual. La intención es comprobar si este esquema es capaz de atraer operadores, garantizar rentabilidad a largo plazo y acelerar el despliegue. Así, se busca lograrlo sin depender exclusivamente de fondos públicos.

La gran incógnita estará en los plazos reales: cuándo se licitan los lotes, cuántas empresas concurren y, sobre todo, cuándo empezarán a funcionar las primeras áreas de servicio. De su éxito dependerá que el modelo se extienda a más corredores estratégicos.

Más proyectos como estos

Este movimiento llega tarde, pero todavía no está todo perdido. España necesita urgentemente recarga ultrarrápida fiable en autovías, no solo para convencer al conductor particular, sino para que las flotas profesionales empiecen a tomarse en serio la electrificación. El enfoque de concesión es inteligente. Si se hace bien, puede acelerar mucho más el despliegue que la inversión pública directa. Ahora bien, todo dependerá de la ejecución. Un calendario lento o unas condiciones poco atractivas para los operadores pueden diluir un proyecto que, sobre el papel, es exactamente lo que el coche eléctrico necesita en carretera.

Está claro que España tiene que terminar de dar el paso decisivo hacia la movilidad eléctrica y en parte pasa por promover una infraestructura de carga adecuada que permita recorrer el territorio español y no solo centrarse en las ayudas en la compra de un coche eléctrico. Por eso, esta inversión de casi 100 millones de euros para levantar 8 áreas de carga en las principales arterias de autovías españolas lo veo realmente positivo. Sin embargo, también es cierto que no debe de quedarse el proyecto aquí. Le tienen que seguir más inversión y proyectos similares en otras zonas de España.

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