Mercedes no tiene claro si las potencias de carga extremadamente altas convienen
Tras los anuncios de varias marcas chinas de ultra-cargadores de más de 1.000 kW de potencia, Mercedes duda de ello
La Unión Europea había instado a sus Estados miembros a desarrollar una red de estaciones de carga para vehículos eléctricos. Sin embargo, este objetivo no se ha cumplido de manera uniforme; mientras que los países nórdicos han avanzado significativamente, otras naciones occidentales no iniciaron las acciones previstas para 2024. En contraste, algunas marcas automotrices han optado por establecer infraestructuras de carga exclusivas para sus propios vehículos.
Tesla, por ejemplo, ha desarrollado una amplia red de supercargadores y recientemente ha comenzado a abrirlos a vehículos de otras marcas, siempre que sean compatibles con el estándar NACS o utilicen adaptadores adecuados . Por su parte, BYD ha presentado en China un sistema de carga ultrarrápida capaz de proporcionar hasta 400 kilómetros de autonomía en solo cinco minutos . Geely también está expandiendo su presencia en el mercado de vehículos eléctricos con modelos como el Geometry C, que ofrece una autonomía de hasta 485 km.
ZEEKR, otra marca emergente, ha anunciado el lanzamiento de cargadores de 1,2 megavatios, que serán presentados oficialmente en el Salón del Automóvil de Shanghái y permitirán recargar sus vehículos en cuestión de minutos . Estos avances tecnológicos podrían cambiar la percepción de los consumidores europeos, reduciendo la dependencia de alternativas como el hidrógeno.
Desde Mercedes-Benz, Andrew Cornelia, responsable de la red de carga de la compañía, ha calificado estos desarrollos como "un gran paso adelante". No obstante, ha expresado reservas sobre la necesidad de cargas ultrarrápidas, señalando que el tiempo promedio de repostaje es de 10 a 12 minutos y cuestionando si es esencial reducirlo a cinco minutos. Mercedes-Benz está trabajando en su propia red de más de 10.000 estaciones de carga de hasta 350 kW para 2030 .
La compañía alemana también enfatiza la importancia de educar a los clientes sobre los tiempos de carga, sugiriendo que no siempre es necesario cargar a máxima velocidad. Por ejemplo, durante una visita al cine, una carga más lenta puede ser suficiente, mientras que en una parada breve en una cafetería se podría preferir una carga más rápida.
Mientras que la infraestructura pública de carga en Europa avanza de manera desigual, los fabricantes de automóviles están tomando la iniciativa al desarrollar y expandir sus propias redes de carga, cada una con estrategias y tecnologías adaptadas a sus objetivos y mercados específicos.