La ciudad de Gotemburgo amplía la carga inalámbrica para los taxis eléctricos

Carga inalámbrica de taxis en Gotemburgo

Mientras los taxis están parados en algunas zonas de espera, el vehículo se carga de forma inalámbrica

En la ciudad sueca de Gotemburgo, la tecnología de recarga inductiva para vehículos eléctricos ha dejado de ser una promesa en fase de pruebas para convertirse en una solución consolidada y operativa. Un ambicioso proyecto iniciado en 2022 con la colaboración de Volvo Cars y otros socios locales ha superado con éxito una fase piloto de tres años, durante la cual se puso a prueba una flota de taxis eléctricos Volvo XC40 equipados con esta tecnología de carga inalámbrica.

El sistema, desarrollado por la empresa estadounidense InductEV (anteriormente conocida como Momentum Dynamics), se basa en unas plataformas de carga integradas en el suelo que permiten la transferencia de energía sin necesidad de cables, simplemente aparcando el vehículo sobre ellas. Durante estos tres años de pruebas, se realizaron más de 10.000 recargas, logrando una disponibilidad operativa del 100 %. En total, se transfirieron 140 MWh de energía, lo que permitió recorrer cerca de cinco millones de kilómetros, una distancia equivalente a dar la vuelta al mundo un centenar de veces.

Los puntos de recarga se instalaron inicialmente en dos ubicaciones estratégicas: Lindholmen Science Park y el Hospital Universitario Sahlgrenska. Ahora, tras el éxito de la prueba, ambas instalaciones han sido declaradas permanentes y se ha añadido una tercera estación junto al hotel Gothia Towers, en pleno centro neurálgico de la ciudad. Esta expansión responde, en parte, a la positiva acogida que ha tenido el sistema entre los conductores, quienes han valorado especialmente la comodidad y eficiencia del sistema manos libres, que elimina por completo la necesidad de manipular cables o conectores.

Según los taxistas implicados en el proyecto, este tipo de recarga resulta especialmente útil en lugares de alta rotación como estaciones de tren, aeropuertos, hoteles, hospitales o centros de convenciones. Además, destacaron la fiabilidad del sistema en todo tipo de condiciones climáticas, desde días lluviosos o nevados hasta jornadas con temperaturas extremas o con presencia de suciedad en la vía.

Este avance ha sido posible gracias a una sólida colaboración público-privada. Además de Volvo Cars e InductEV, han participado empresas como Göteborg Energi, Vattenfall InCharge, Cabonline y Business Region Göteborg, con el respaldo del programa Gothenburg Green City Zone. Esta iniciativa municipal tiene como objetivo lograr un sistema de transporte 100 % libre de emisiones antes del año 2030, apostando por soluciones tecnológicas innovadoras que puedan escalarse al resto de la ciudad y, eventualmente, a otras urbes europeas.

Patrik Andersson, director ejecutivo de Business Region Göteborg, subrayó el potencial de la recarga inductiva como herramienta clave para reducir las emisiones del tráfico urbano. En la misma línea, Joachim Hult, director de operaciones de Svenska Mässan Gothia Towers, destacó la importancia de la colaboración entre actores locales e internacionales para avanzar en el desarrollo sostenible, celebrando la instalación de esta nueva estación junto a su hotel como un paso lógico dentro de su estrategia de sostenibilidad, que incluye el uso exclusivo de electricidad renovable.

Más allá de Gotemburgo, InductEV está promoviendo esta tecnología en diversas ciudades de Estados Unidos y Europa, colaborando con fabricantes de autobuses como ENC y con agencias de transporte público en lugares como California, Washington, Oregón e Indianápolis. Su modelo de negocio, basado en ofrecer la recarga como un servicio (charging-as-a-service), permite a las ciudades y operadores de flotas adoptar estas soluciones sin necesidad de grandes inversiones iniciales.

Con estos resultados, Gotemburgo se posiciona a la vanguardia de la movilidad eléctrica urbana, demostrando que la recarga inductiva no solo es viable, sino también deseable en entornos urbanos de alta demanda. Una tecnología limpia, segura y prácticamente invisible, que bien podría convertirse en estándar para el transporte eléctrico del futuro cercano.

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