BMW, Mercedes y Seres se unen para ampliar la carga ultrarrápida en China
Seres ha decidido entrar en uno de los proyectos de recarga más interesantes del mercado chino. El fabricante se incorpora a Ionchi, la empresa conjunta creada por BMW Group y Mercedes-Benz para desplegar una red de carga ultrarrápida de alta potencia en China.
Con esta operación, la alianza pasa a estar repartida a partes iguales: BMW, Mercedes-Benz y Seres tendrán cada una el 33,3% de la sociedad. Aito, la marca premium de Seres, también tendrá un papel destacado dentro del proyecto, que busca ofrecer una experiencia de recarga rápida, cómoda y con servicios diferenciados para los clientes de estas tres marcas.
BMW, Mercedes-Benz y Seres refuerzan su red de carga rápida en China
Ionchi nació en 2024 con el objetivo de crear una infraestructura de recarga premium en China, uno de los mercados más importantes del mundo para el coche eléctrico. Ahora, con la llegada de Seres, el proyecto gana un socio local con experiencia en el mercado chino y una base de usuarios en crecimiento gracias a Aito.
La red estará abierta a todos los vehículos eléctricos compatibles, pero los clientes de BMW, Mercedes-Benz y Aito contarán con ventajas añadidas. Entre ellas estarán la reserva anticipada de puntos de carga y la prioridad en el acceso a la potencia disponible, dos servicios especialmente útiles en estaciones con mucha demanda.
Este enfoque deja claro que la recarga ya no es solo una cuestión de infraestructura. Para las marcas premium, también forma parte de la experiencia de cliente. No basta con vender un coche eléctrico con buena autonomía; también hay que ofrecer una red fiable, rápida y fácil de usar.
Cargadores de hasta 600 kW, pero con matices
Uno de los grandes reclamos de Ionchi es la potencia de sus cargadores. Las estaciones incorporan equipos refrigerados por líquido capaces de alcanzar hasta 600 kW, con un rango de funcionamiento de entre 200 y 1.000 voltios y hasta 800 amperios.
Sobre el papel, son cifras muy elevadas. Sin embargo, conviene recordar que actualmente muy pocos turismos eléctricos pueden aprovechar de verdad potencias cercanas a los 600 kW. Aun así, instalar cargadores de este nivel tiene sentido pensando en los próximos años, cuando lleguen más modelos con arquitecturas de alto voltaje y baterías capaces de aceptar cargas mucho más rápidas.
Más allá del pico máximo, lo importante será que la red pueda ofrecer una potencia estable, buena disponibilidad y una experiencia predecible para el usuario. En la recarga pública, muchas veces eso pesa más que la cifra anunciada en el cargador.

El objetivo: 1.000 estaciones y 7.000 puntos de recarga
El plan de Ionchi es ambicioso. La empresa conjunta quiere tener al menos 1.000 estaciones de carga y alrededor de 7.000 puntos de recarga en China antes de finales de 2026.
A cierre de 2025, la red contaba con unas 430 estaciones y 2.408 puntos de carga repartidos en 37 ciudades. Es una base importante, pero todavía queda mucho trabajo por delante para alcanzar el objetivo marcado.
La entrada de Seres puede ayudar a acelerar ese despliegue. La compañía aporta capital, conocimiento del mercado local y el apoyo comercial de Aito, una marca que está ganando presencia en el segmento de los eléctricos de gama alta.
Una alianza que marca el camino de la recarga
La llegada de Seres a Ionchi confirma una tendencia cada vez más clara en la industria: los fabricantes empiezan a entender que la infraestructura de recarga no puede desarrollarse de forma aislada.
Construir redes independientes es caro, lento y poco práctico para los usuarios. Por eso, cada vez tiene más sentido que varias marcas compartan inversión, ubicaciones y tecnología. El resultado puede ser una red más amplia, más rápida y más fácil de utilizar.
China vuelve a demostrar que la electrificación no depende solo de lanzar nuevos coches eléctricos. También exige crear un ecosistema completo alrededor del vehículo, y la recarga rápida es una de sus piezas más importantes.
Una alianza que marca el camino en China
La entrada de Seres en Ionchi es una decisión lógica y muy bien calculada. BMW y Mercedes-Benz ganan un socio chino que conoce el mercado desde dentro, mientras que Seres se asocia con dos fabricantes con una imagen premium muy sólida.
Lo más relevante es que esta alianza pone el foco en un punto que muchas veces se subestima: la recarga. Un coche eléctrico puede tener buena autonomía, buen diseño y mucha tecnología, pero si cargarlo fuera de casa es incómodo o poco fiable, la experiencia se resiente.
Ionchi apunta hacia el modelo que debería imponerse en los próximos años: redes potentes, abiertas, bien ubicadas y con servicios digitales que reduzcan la incertidumbre del conductor. No se trata solo de cargar más rápido, sino de cargar mejor.