Amazon lanza ASCS: su red logística se abre a todas las empresas y amenaza a UPS y FedEx

Amazon Suplly Chain Services - servicio de logística

Amazon acaba de dar un paso que puede cambiar el negocio logístico mucho más allá del comercio electrónico. La compañía ha presentado Amazon Supply Chain Services (ASCS), una nueva plataforma con la que abre su red de transporte, almacenamiento, distribución y entrega de paquetes a empresas de cualquier tamaño. Incluso aunque no vendan sus productos en Amazon.

La jugada recuerda inevitablemente a lo que ocurrió con AWS: una infraestructura creada inicialmente para resolver necesidades internas que termina convertida en un negocio para terceros. En este caso, Amazon quiere monetizar una de sus mayores ventajas competitivas. Se trata de una cadena de suministro capaz de mover mercancías por tierra, mar, aire y ferrocarril. Esta red está apoyada en almacenes, centros de clasificación, tecnología predictiva y reparto de última milla.

Amazon quiere convertir su logística en el nuevo AWS

Durante años, Amazon ha invertido miles de millones en construir una red logística propia para reducir su dependencia de operadores externos y controlar mejor la experiencia de compra. Ahora, esa maquinaria deja de estar reservada a su marketplace. Por tanto, se convierte en un servicio abierto a compañías de sectores como retail, salud, automoción, fabricación, alimentación, electrónica o moda.

La nueva división, Amazon Supply Chain Services, permitirá a otras empresas contratar soluciones de transporte de mercancías, distribución, almacenamiento, preparación de pedidos y envío de paquetes. Es decir, una compañía podrá usar a Amazon no solo para entregar un producto al cliente final, sino también para mover materias primas. Además, podrán gestionar inventario o distribuir mercancía entre centros logísticos.

El paralelismo con Amazon Web Services no es casual. AWS nació porque Amazon necesitaba infraestructura tecnológica para sí misma y, más tarde, decidió vender esa capacidad a otras compañías. Con ASCS, el planteamiento es muy parecido: transformar una herramienta interna en una plataforma global para empresas.

P&G, 3M, Lands’ End y American Eagle ya están dentro

Amazon no lanza este servicio desde cero. La compañía asegura que en los últimos tres años cientos de miles de vendedores han usado su red para mover, almacenar y entregar cientos de millones de paquetes fuera de la tienda de Amazon. Además, desde 2006, los vendedores independientes han enviado más de 80.000 millones de unidades mediante Fulfillment by Amazon, el conocido servicio FBA.

Entre los primeros grandes clientes de ASCS aparecen nombres de mucho peso. Procter & Gamble utilizará la red de transporte de Amazon para mover materias primas hacia sus plantas y productos terminados dentro de su red de distribución. 3M recurrirá a sus servicios de carga para trasladar mercancía desde fábricas a centros de distribución internacionales. Lands’ End usará inventario unificado dentro de la red de Amazon para atender pedidos desde distintos canales. Mientras tanto, American Eagle Outfitters empleará la red de paquetería de Amazon para entregar pedidos online de American Eagle y Aerie en Estados Unidos.

Este punto es importante porque demuestra que Amazon no está pensando únicamente en pequeños vendedores digitales. La compañía apunta también a grandes fabricantes, marcas de moda y empresas industriales que necesitan gestionar mercancía antes incluso de que llegue al consumidor final.

Qué ofrece Amazon Supply Chain Services

La propuesta de Amazon se divide en tres grandes áreas. La primera es el transporte de mercancías, con servicios por mar, aire, carretera y ferrocarril. La compañía habla de capacidad para envíos urgentes, visibilidad de extremo a extremo, reserva simplificada y gestión de aduanas.

La segunda pata es la distribución y el cumplimiento de pedidos. Aquí Amazon ofrece a las empresas la posibilidad de importar, almacenar y colocar inventario cerca de la demanda. La idea es que una marca pueda servir pedidos procedentes de su propia web, marketplaces, redes sociales o tiendas físicas. Todo esto puede realizarse utilizando una misma bolsa de inventario.

La tercera parte es la paquetería. Amazon promete entregas previsibles de entre dos y cinco días, con servicio los siete días de la semana y opciones de recogida desde almacenes propios o de terceros.

Diagrama de los servicios y sectores que cubre Amazon Supply Chain Services

Un golpe directo para UPS, FedEx y DHL

El movimiento tiene una lectura evidente: Amazon ya no quiere ser solo un gigante del ecommerce. Ahora también quiere competir de forma más directa en logística empresarial. Reuters informó de que el anuncio provocó caídas superiores al 9% en las acciones de UPS y FedEx. Al mismo tiempo, otras compañías vinculadas al transporte y almacenamiento también se vieron presionadas en bolsa.

No es una reacción menor. Amazon cuenta con una red logística enorme, incluyendo más de 100 aviones de carga, almacenes, centros de clasificación, flotas de reparto y sistemas de predicción de demanda. Si consigue vender esa capacidad a terceros con precios competitivos, el impacto puede sentirse en todo el sector.

Para muchas empresas, el atractivo está en simplificar una cadena que normalmente depende de varios proveedores: uno para importar, otro para almacenar, otro para preparar pedidos, otro para transporte nacional y otro para entregas finales. Amazon quiere concentrar todo eso en una sola plataforma.

Por qué también importa al sector del motor y la automoción

Aunque Amazon no ha limitado ASCS a una industria concreta, la automoción aparece entre los sectores a los que quiere dirigirse. Esto puede tener implicaciones relevantes para fabricantes, proveedores de componentes, distribuidores de recambios y empresas vinculadas al vehículo eléctrico.

El coche eléctrico ha aumentado la complejidad logística de muchos fabricantes: baterías, módulos electrónicos, sistemas de carga, piezas de alto valor y componentes que requieren trazabilidad. Una red capaz de mover mercancía por distintos medios, anticipar demanda y acercar inventario a los puntos de consumo puede convertirse en una ventaja. Especialmente lo será para el aftermarket y la distribución de piezas.

No significa que Amazon vaya a fabricar coches ni baterías, pero sí que puede convertirse en una infraestructura logística utilizada por empresas del ecosistema del motor. En un mercado donde el tiempo de entrega de un recambio o de un componente puede marcar la diferencia, la entrada de Amazon añade presión a operadores tradicionales.

Además, en este punto, es importante recordar que Amazon está muy alineado con ofrecer transporte 100% eléctrico. Como ejemplo se encuentran sus furgonetas de Rivian o camiones eléctricos, que cada vez son más en los planes de la compañía.

Amazon no está lanzando un servicio más, está abriendo una nueva batalla

Lo más interesante de ASCS no es que Amazon entregue paquetes para otras empresas. Eso, en parte, ya lo venía haciendo. Lo relevante es que ahora lo empaqueta como una plataforma integral, con ambición de convertirse en una especie de sistema operativo para la cadena de suministro.

La comparación con AWS puede parecer exagerada, pero tiene sentido estratégico. Amazon ha demostrado que sabe convertir sus infraestructuras internas en negocios gigantescos. Si ASCS sigue ese camino, no solo competirá con empresas de paquetería, sino con operadores logísticos, transitarios, almacenes externos y plataformas de fulfillment.

También hay un riesgo evidente para las marcas: depender de Amazon para vender ya era delicado; depender además de Amazon para almacenar, transportar y entregar puede generar una relación todavía más asimétrica. Para algunas compañías será una oportunidad para reducir costes y ganar velocidad. Para otras, puede ser una cesión excesiva de control a un actor que también compite en muchos mercados.

En cualquier caso, el movimiento llega en un momento clave. Las empresas buscan cadenas de suministro más rápidas, más visibles y menos fragmentadas. Amazon cree que tiene la respuesta. Y, viendo la reacción de sus rivales en bolsa, parece que el sector también se lo ha tomado muy en serio.

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