Amazon ya tiene más de 30.000 furgonetas eléctricas Rivian: así avanza su revolución logística

Furgoneta eléctrica de Rivian para Amazon

La electrificación del reparto urbano en Estados Unidos avanza a un ritmo cada vez más visible. El gigante del comercio electrónico Amazon ya cuenta con más de 30.000 furgonetas eléctricas fabricadas por Rivian operando en su red logística, tanto en miles de ciudades estadounidenses como en determinados puntos de Europa. La cifra, confirmada en la carta a los accionistas correspondiente al cuarto trimestre de la startup californiana, supone un salto muy significativo respecto a meses anteriores.

Un crecimiento del 50% en apenas un año

A finales de 2024, Amazon había desplegado algo más de 20.000 unidades del modelo Electric Delivery Van (EDV). Superar ahora la barrera de las 30.000 implica un incremento cercano al 50%, un ritmo que refleja la aceleración productiva de Rivian y la apuesta decidida de Amazon por descarbonizar su última milla.

Conviene recordar que ambas compañías sellaron en 2019 un acuerdo para el suministro de 100.000 furgonetas eléctricas antes de que termine la década. Aunque la cláusula de exclusividad se dio por finalizada en 2023, el compromiso de compra sigue vigente. Eso significa que todavía quedan alrededor de 70.000 unidades por fabricar y entregar de aquí a 2030.

Para cumplir ese objetivo, Rivian tendrá que elevar su capacidad hasta unas 17.500 furgonetas anuales, una cifra sensiblemente superior a su media inicial. Desde que comenzó la producción en 2022, la compañía ha necesitado aproximadamente tres años y medio para alcanzar las 30.000 unidades, lo que equivale a menos de 10.000 vehículos por ejercicio en sus primeros compases. Sin embargo, los últimos datos apuntan a que el ritmo se ha intensificado de forma notable durante el último año.

Miles de ciudades electrificadas… y salto a Europa

La mayor parte de estas furgonetas eléctricas operan en Estados Unidos, donde Amazon ha desplegado su flota en miles de ciudades. Paralelamente, varios cientos de unidades ya circulan en Alemania, mercado en el que Rivian ha reforzado recientemente su equipo técnico con nuevas contrataciones de ingenieros móviles y mecánicos.

Para sostener esta electrificación masiva, Amazon ha instalado más de 17.000 puntos de recarga en sus centros logísticos estadounidenses. Con esta infraestructura, la compañía se ha convertido en el mayor operador privado de recarga del mundo, garantizando que su flota eléctrica pueda funcionar prácticamente las 24 horas del día.

Furgonetas de Rivian recién fabricadas para su cliente Amazon

De vehículo exclusivo a furgoneta comercial abierta al mercado

El modelo EDV fue concebido inicialmente como un producto a medida para Amazon. Sin embargo, tras el fin de la exclusividad, Rivian decidió adaptar el vehículo y ofrecerlo a otros clientes bajo la denominación Commercial Van (RCV). De esta manera, cualquier empresa puede ahora acceder a una solución eléctrica pensada para reparto urbano intensivo, con el respaldo de la experiencia acumulada en uno de los mayores despliegues logísticos eléctricos del planeta.

La electrificación de Amazon y la importancia de Rivian

El despliegue de más de 30.000 furgonetas eléctricas no es solo un dato llamativo, es una señal clara de que la electrificación del transporte comercial ya no es una promesa, sino una realidad tangible. Amazon no solo está comprando vehículos eléctricos: está rediseñando su infraestructura y su modelo operativo en torno a ellos.

Desde mi punto de vista, el verdadero hito no son las 30.000 unidades, sino la capacidad de escalar producción y recarga a este nivel en tan poco tiempo. Si Rivian logra mantener el ritmo y acercarse a las 17.500 unidades anuales necesarias, estaremos ante uno de los casos de éxito más relevantes de la movilidad eléctrica industrial.

Además, que la furgoneta haya pasado de ser un producto exclusivo a un modelo comercial abierto puede acelerar todavía más la transición en flotas corporativas. La última milla es uno de los grandes focos de emisiones en las ciudades, y movimientos como este pueden tener un impacto real en la calidad del aire y en la percepción social del vehículo eléctrico.

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