CATL tiene un plan para que reparar la batería de un coche eléctrico sea hasta un 90% más barato

CATL quiere solucionar uno de los problemas que más preocupa a los propietarios de coches eléctricos: una avería costosa en la batería. Su nueva red internacional permitirá reparar celdas y módulos concretos y llegará a 100 ciudades durante 2026, con ahorros que en determinados casos podrían acercarse al 90%.
Proyecto de reparación de baterías de CATL con ahorro del 90%

CATL prepara una ofensiva mundial para hacer que reparar la batería de un coche eléctrico deje de ser una operación lenta y extremadamente cara. El mayor fabricante mundial de baterías quiere extender sus centros especializados a 100 ciudades durante la segunda mitad de 2026, apostando por reparar celdas y módulos concretos en lugar de sustituir automáticamente el paquete completo.

  1. CATL lleva su negocio más allá de fabricar baterías
  2. Reparar una parte de la batería en vez de cambiarla entera
  3. El coste podría reducirse hasta un 90%
  4. Una noticia especialmente importante para el coche eléctrico usado
  5. El negocio de las baterías tiene mucho que ofrecer

CATL lleva su negocio más allá de fabricar baterías

CATL lleva años siendo una pieza fundamental de la industria del vehículo eléctrico. En 2025 alcanzó una cuota mundial del 39,2% en baterías de tracción, manteniendo el primer puesto del mercado por noveno año consecutivo. Sus baterías, además, ya están instaladas en más de 24 millones de vehículos.

Ahora la compañía china quiere ganar peso en otra parte del negocio que será cada vez más importante: la posventa.

A través de NING Service, CATL está desplegando una infraestructura destinada al diagnóstico, mantenimiento y reparación de baterías. Durante su evento NING Day 2026 anunció un programa para establecer centros operados directamente en 100 ciudades de todo el mundo antes de terminar 2026.

La compañía ya cuenta con una infraestructura considerable. NING Service dispone de 1.376 puntos profesionales de servicio repartidos por 84 países y presta soporte a 1.505 estaciones de intercambio de baterías. Además, ha inaugurado centros propios en diferentes mercados, incluidos Noruega y Turquía.

Reparar una parte de la batería en vez de cambiarla entera

Aquí está probablemente el aspecto más interesante de la estrategia.

Una avería localizada en una batería puede terminar convirtiéndose en una reparación extremadamente cara cuando la única solución disponible consiste en reemplazar todo el paquete. CATL pretende reducir este problema mediante reparaciones de mayor precisión sobre baterías CTP (Cell-to-Pack).

El coste podría reducirse hasta un 90%

Su tecnología permite intervenir sobre las zonas deterioradas y sustituir componentes concretos, evitando cambiar una batería completa cuando el daño no lo requiere.

CATL habla de una reducción del coste de reparación de hasta diez veces, pasando en uno de sus ejemplos de unos 100.000 yuanes a aproximadamente 10.000 yuanes. Es decir, un ahorro cercano al 90%, aunque la compañía no ha publicado una tarifa universal y el precio dependerá lógicamente del vehículo y de la avería.

La automatización tendrá también un papel importante. Los nuevos centros incorporarán sistemas robotizados capaces de realizar diferentes operaciones sobre los paquetes, con el objetivo de completar determinadas reparaciones en 72 horas o menos.

CATL incluso ha desarrollado vehículos eléctricos de asistencia móvil capaces de realizar decenas de tareas de diagnóstico y reparación. Según NING Service, pueden resolver alrededor del 90% de las intervenciones que no necesitan una reparación profunda y reducir ciertos tiempos de trabajo hasta unas 48 horas.

Una noticia especialmente importante para el coche eléctrico usado

La batería sigue siendo uno de los elementos que más dudas provoca al comprar un eléctrico de segunda mano. No tanto porque tenga que fallar necesariamente, sino porque una avería fuera de garantía puede generar una factura difícil de prever.

Crear una red capaz de diagnosticar el estado real del acumulador y reparar únicamente las piezas necesarias puede cambiar esa percepción.

También puede resultar especialmente interesante para flotas profesionales, taxis o vehículos comerciales, donde tener un coche inmovilizado durante varios días supone una pérdida económica añadida.

Alargar la vida de las baterías tiene además una consecuencia ambiental evidente: cuanto más tiempo pueda mantenerse operativo un paquete antes de necesitar reciclaje o sustitución, mejor se aprovechan los materiales y la energía empleados en su fabricación.

El negocio de las baterías tiene mucho que ofrecer

Durante años hemos hablado de autonomía y velocidad de carga como si fueran los únicos factores capaces de decidir el futuro del coche eléctrico. Sin embargo, a medida que estos vehículos envejecen, la reparación va a convertirse en un argumento prácticamente igual de importante.

Poder sustituir una celda, un módulo o un componente concreto en lugar de tirar una batería funcional casi por completo parece simplemente lo lógico. Si CATL consigue llevar este tipo de reparaciones a gran escala y con precios realmente competitivos, puede solucionar uno de los puntos que más preocupan a quien se plantea conservar un eléctrico durante muchos años.

Y probablemente aquí esté la clave: el coche eléctrico no necesita únicamente baterías mejores. También necesita baterías que puedan repararse de manera sencilla, rápida y económicamente asumible.

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