Puntos rojos y amarillos en los neumáticos: para qué sirven y cómo afectan a la estabilidad del coche
Si alguna vez te has fijado detenidamente en un neumático nuevo, probablemente hayas visto un pequeño punto de pintura rojo o amarillo en uno de sus flancos. Aunque puede parecer una simple marca de fábrica o incluso hacer pensar que señala algún defecto, su finalidad es muy diferente: ayuda a conseguir un montaje más preciso de la rueda.
Estas pequeñas señales proporcionan información útil a los profesionales que instalan los neumáticos. Su correcta interpretación puede facilitar el equilibrado del conjunto y contribuir a reducir vibraciones y otras molestias que aparecen cuando una rueda no gira de manera uniforme.
- Para qué sirven los puntos de colores de los neumáticos
- Qué significa el punto rojo del neumático
- El punto amarillo tiene una función diferente
- No hay que confundir montaje y equilibrado
- ¿Hay que preocuparse si un neumático nuevo tiene estos puntos?
- Los neumáticos, el único elemento que está en contacto con el asfalto y es vital
Para qué sirven los puntos de colores de los neumáticos
Un neumático puede parecer completamente uniforme a simple vista, pero durante su fabricación se producen pequeñas variaciones en su estructura, rigidez y distribución del peso. Son diferencias normales y prácticamente inevitables incluso utilizando procesos industriales muy precisos.
Aquí es donde entran en juego las marcas de colores. Los fabricantes pueden utilizarlas para identificar determinadas características del neumático y facilitar posteriormente su montaje sobre la llanta.
Conviene señalar que no existe un código de colores universal que todos los fabricantes estén obligados a utilizar exactamente de la misma manera. Por ello, ante cualquier duda, las indicaciones específicas de la marca del neumático tienen prioridad.
Qué significa el punto rojo del neumático
El punto rojo suele estar relacionado con una característica denominada variación de fuerza radial, conocida también por las siglas RFV (Radial Force Variation).
Simplificando bastante, un neumático no presenta exactamente la misma rigidez en todos los puntos de su circunferencia. Al rodar y soportar el peso del vehículo pueden aparecer pequeñas variaciones en la fuerza que transmite hacia la carretera.
La marca roja puede señalar el punto de máxima variación de fuerza radial del neumático. El instalador puede utilizar esta referencia junto con las marcas existentes en determinadas llantas para buscar la posición de montaje más favorable.
El objetivo es compensar, en la medida de lo posible, las pequeñas irregularidades existentes entre neumático y llanta antes incluso de realizar el equilibrado definitivo.
El punto amarillo tiene una función diferente
La marca amarilla normalmente hace referencia a la distribución de masas. En concreto, suele identificar la zona más ligera del neumático.
¿Y por qué resulta interesante conocerla? Porque el conjunto de rueda tampoco pesa exactamente lo mismo en toda su circunferencia. Uno de los elementos que introduce peso adicional es la válvula utilizada para inflar el neumático y, en su caso, el sensor del sistema de monitorización de presión.
Por este motivo, durante el montaje puede utilizarse el punto amarillo como referencia para situarlo aproximadamente a la altura de la válvula. La intención es aprovechar las propias diferencias de masa de los componentes para obtener un conjunto inicialmente más equilibrado.
Esto puede reducir la corrección necesaria posteriormente mediante los pequeños contrapesos que se colocan en la llanta.
No hay que confundir montaje y equilibrado
Que el profesional tenga en cuenta estas marcas no significa que pueda prescindir del equilibrado de las ruedas.
Una vez instalado el neumático sobre la llanta, una máquina comprueba cómo se distribuye la masa del conjunto cuando gira. Si detecta desequilibrios, se añaden contrapesos en puntos concretos de la llanta para compensarlos.
Un equilibrado deficiente puede manifestarse mediante vibraciones, especialmente a determinadas velocidades. También puede perjudicar al confort de marcha y favorecer un comportamiento menos uniforme del neumático.
Por tanto, los puntos rojo y amarillo deben entenderse principalmente como referencias que pueden ayudar durante el proceso de montaje, no como sustitutos del equilibrado.
¿Hay que preocuparse si un neumático nuevo tiene estos puntos?
No. Encontrar una pequeña marca roja o amarilla en el lateral de un neumático recién comprado no significa que esté deteriorado, reparado o que haya salido defectuoso de fábrica.
De hecho, ocurre justo lo contrario: son marcas realizadas durante el proceso de fabricación para proporcionar información útil durante su instalación.
Además, la pintura irá desapareciendo progresivamente con el uso, el lavado y la exposición a los elementos. Una vez montada y correctamente equilibrada la rueda, que el punto continúe visible o termine borrándose no afecta al funcionamiento del neumático.
Los neumáticos, el único elemento que está en contacto con el asfalto y es vital
Son uno de esos pequeños detalles del automóvil que pasan completamente desapercibidos hasta que alguien explica para qué sirven. Y precisamente por eso resulta fácil interpretar estos puntos como una señal de defecto cuando se estrena un juego de neumáticos.
Más interesante todavía es lo que revelan sobre algo aparentemente tan sencillo como cambiar una rueda: montar correctamente un neumático no consiste únicamente en colocarlo sobre la llanta e inflarlo. Hay pequeños detalles técnicos que un buen profesional puede aprovechar para conseguir un resultado más fino.
En coches eléctricos esto cobra incluso más importancia desde el punto de vista del confort. Al desaparecer buena parte del ruido y las vibraciones procedentes de un motor de combustión, cualquier pequeña vibración de rodadura puede resultar más perceptible dentro del habitáculo.
